"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

30 ene. 2009

Correspondencia con la tita Gekkeikan (1)

A partir de hoy reproduciré la correspondencia que mantengo con mi tita Gekkeikan. Es una mujer asiática (de Asia) que estuvo viviendo en nuestra casa cuando eramos pequeños, nos hacía de niñera y nos alimentaba solo con arroz. Quizás eso explique muchas cosas. Hace años volvió a su ciudad natal que es Osaka (creo que está en Asia también). Os reproduzco las cartas porque creo que os ayudará a conocer un poco mas mi universo gilipollas
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Querida tita Gekkeikan

Aquí en Barcelona hay días que llueve. Otros no. Imagino que en Osaka pasa lo mismo pero con mas paraguas por metro cuadrado. En mi último correo te explicaba que todo va bien, tengo algunos problemas con un miembro de mi familia porque le debo dinero y me ha retirado la palabra pero espero que pronto se solucione este insignificante problema con mi sobrino. Acaba de cumplir cuatro años, deberías ver lo alto que está, ya me llega por los hombros. Respecto al trabajo todo va bien. Sigo cobrando a fin de mes. Si, yo también soy el primer asombrado. Creo que cuando se den cuenta de lo que realmente valgo querrán que les pague yo a ellos. De momento el engaño funciona a la perfección, me siento en la mesa del despacho y lleno todo de post-its con frases escogidas al azar de la pared del lavabo de caballeros. Los viernes me siento en la silla en vez de en la mesa. En cuanto a mi vida sentimental debes saber que hago grandes avances, he creado una página en Internet donde explico un poco mi vida. Internet es eso que no sabes que es. Yo hay días que tampoco lo se. Espero que pronto el tito Gekkeikan finalice la conexión de banda ancha que está fabricando con bambú y vinagre de arroz y podáis conectaros. En lo que va de año he tenido algunas citas pero, como siempre sucede, ninguna ha ido mas allá de los postres. Alguna llegó al café pero solo porque quería tirármelo por encima y abrasarme la coronilla. Has de saber que lo consiguió. También tuve un romántico episodio en el metro con una mujer pero no entraré en detalles, solo has de saber que tampoco será la próxima señora Gilipollas. También he conocido a otra mujer, bueno, en realidad la he visto de lejos. Ella no lo sabe pero estoy convencido que será la próxima señora Gilipollas. Es cartera, reparte cartas. En realidad ella es la que cada tres años deposita tu carta en mi buzón. Espero que hayas aprendido a escribir mejor con los pies y nuestra correspondencia fluya con mas rapidez. Ya te dije que no era buena idea que el tito Gekkeikan guardase la pólvora de los festivales junto a la harina tempura (espero que hayáis podido limpiar todo lo que quedó pegado en el techo). Bueno, no tengo mucho mas que contar. Creo que va a llover así que voy a sacar los geranios al balcón a ver si crecen. Desde que cambié las petunias por geranios de plástico no consigo que crezcan aunque he hecho grandes avances en el tema, las flores están tan radiantes como el primer día.
Recibe un beso y saluda al tito Gekkeikan, a sus nueve amantes y a su pony rosa con alas.
Siempre tuyo
Un completo gilipollas

29 ene. 2009

¡Primer (relativo) exito!


(Esta mañana en el metro)

"Hola", dice una mujer de avanzada edad.
Lleva tanta laca en el pelo que podría dormir boca abajo como un tentempié. "¿Eh?", contesto yo quitándome las legañas con un rápido movimiento de cabeza. "¿Que tal?", dice ella. Vuelvo a mirarla. Tampoco está tan mal. Podría ser mi madre. Incluso la madre de mi madre. Puede que la madre de todas las madres. Pero no desaprovechemos la oportunidad... "Bien", contesto yo. "¿Si?", pregunta ella. "Si", contesto yo. "¿Seguro?", pregunta ella. "Seguro", contesto yo. A estas alturas todas las personas en el vagón se habían girado y asistían embelesados a nuestro duelo intelectual. Estoy seguro de que algunos habrían aplaudido de no llevar bolsas de plástico o periódicos. Público ingrato. "¿No necesitas nada?" pregunta ella. Menuda pregunta, todos necesitamos algo, aunque solo sea aire para respirar. Puede que sea guapa pero no es nada inteligente. Bueno, tampoco es guapa. ¿Que mas da? Es una mujer y me está hablando. Sigamos con el cortejo. "Nada", contesto yo. "¿Seguro?", pregunta ella. A estas alturas de la conversación comencé a advertir que la madre de todas las madres era en realidad una meretriz. Pequeños detalles como el bolso de charol o que llevase minifalda y medias de rejilla a las 7 de la mañana comenzaron a darme pistas. También que fuese mas maquillada que un payaso asesino.O una meretriz o un payaso asesino. En cualquier caso había que ir con cuidado. "¿Cuanto?", pregunto yo. "Veinte una mamada, treinta follar". Por un momento imaginé que era lo que ella me pagaría a mi por proporcionarle tales actos. Mi primera cliente. "No", contesté con mi peor sonrisa. "Tu te lo pierdes amor...". Pero sucedió que, a pesar de que aquella anciana era lo más cerca de la arqueología que estaría nunca.... también era sexo. Sexo. Sexo. No puedo pensar en otra cosa. "Espera...", dije. No voy a contar lo que sucedió después en una pensión cercana a mi trabajo. Tampoco fue destacable. Como siempre. Mi primer éxito del año. Pagando y con una vieja... pero un éxito al fin y al cabo.
Cuando eres un gilipollas solo te importa es el conjunto, nunca el detalle.

26 ene. 2009

Correos...


Me he enamorado de la cartera de mi barrio. Una muchacha alta y espigada, morena, con los ojos grandes y los pechos pequeños. Los días de lluvia la observo desde el otro lado de la calle como espera sentada en un bar, una sempiterna sonrisa dibujada en su angelical rostro, dando breves sorbos a un café con leche y volviendo a sonreír a todos. Bajo la lluvia, en alguno de los bares de mi barrio, luce el Sol como nunca. Cada día rezo por recibir una carta certificada, al abrir mi puerta le ofrecería mi mejor sonrisa -a pesar de los restos de espinacas entre mis dientes descoloridos-, después la invitaré a entrar en mi pocilga -mi hogar- y le ofreceré una de las Mirindas que aun guardo en el altillo para las ocasiones especiales. Estoy seguro que a ella no le importará mi fealdad, tampoco las cucarachas que, alrededor de trozo de queso. cantan canciones de Georgie Dann a todas horas (hay una que toca una diminuta armónica). A ella no le importará que yo sea un completo gilipollas, que mi vida sea un despropósito y que mi aliento sea mas fétido que el de un perro bajo la lluvia. Porque yo la amo y ella me amará a mi. No hablo de sexo. Mi fijación por el sexo es hacia las mujeres. Ella es una Diosa. Si la veis, decidle que la amo. Yo no me atrevo.

24 ene. 2009

Estadísticas


La noche pasada acudí a una fiesta de celebración. Lo que se celebraba era lo de menos, solo fui ante la perspectiva de que podrían haber mujeres y muchas de ellas ni las conocía. Por desgracia algunas si me conocían a mi. Para que se hagan una composición del cuadro, cuando entré en el restaurante casi todas cerraron de inmediato las piernas cual grupo de natación sincronizada. Medalla de oro para el equipo Español. ¡Menuda precisión! Me sentí como el explorador que acaba de llegar al pueblo caníbal con la única diferencia que todas querían cocinarme pero ninguna estaba dispuesta comerme.

De las 12 mujeres que allí había...
  • A 4 ni las conocía
  • A 4 las conocía y nunca había intentado nada con ellas (en concreto la primera vez que vi en mi vida a alguna de ellas tardé dos horas en darme cuenta que no eran hombres)
  • A 3 las conocía y había intentado algo con ellas (sin éxito) en algún momento de mi vida
  • A 1 las conocía en todas las posiciones posibles

¿Cómo acabó la noche? 0% de éxito. Lo cual tampoco me hizo desgraciado porque en los postres recordé que no he cambiado las sabanas desde primavera del 2008. Volví (tambaleándome) a casa, tampoco cambié las sabanas y me dediqué al noble arte de la autosatisfacción. Una noche de viernes mas en la vida de un gilipollas. ¿A que mola? Pues no.

Se preguntarán ustedes porque no acabé la noche revolcandome en el fango con la única mujer que conocía y ya había practicado sexo. Por varias razones. A saber: la última vez había sido un desastre... tampoco encontramos suficiente fango para revolcarnos... y -la última pero no menos importante- porque su marido no se apartó de ella en toda la noche.

Han de saber mis queridos/as lectores/as que el noble arte del acoso y derribo no entiende de estadísticas. Pueden haber 200 mujeres estupendas... y borrachas... y dispuestas a tener sexo con un desconocido... y aparecer yo en tan idilica estampa para no obtener ningún éxito. Se preguntaran ustedes el motivo. Yo también me lo pregunto. Cada vez estoy mas seguro de que, como afirma alguna de ustedes, si sucede es porque ellas quieren. Sin estadísticas.

22 ene. 2009

La madura del pelo teñido

Mi historia con "la madura del pelo teñido": la conocí hace dos años, mantuvimos una agradable velada (agradable significa que no me abofeteó ni me escupió) .Una mujer guapísima, alrededor de 45 años, con un cuerpo algo castigado por el inevitable paso del tiempo, pero indudablemente atractiva. Después del encuentro le expresé de la manera mas sutil que me apetecía acostarme con ella. "¿En la tuya o en la mía?" fue la pregunta. Su contestación fue que solo íbamos a ser amigos. Comienzo a estar cansado de esa respuesta. Y lo que parecía el fin de la historia no fue más que un largo paréntesis de casi un año durante el cual continué coleccionando negativas y bofetones de otras mujeres igual de maduras e incluso ancianas. No obstante, todas las historias merecen una segunda oportunidad y en este caso sucedió una noche del mas húmedo verano (del 2008) cuando nos volvimos a encontrar y acabamos haciendo el amor de la manera mas deliciosamente salvaje. Dios existe. Ahora lo se, digan lo que digan los ateos o los hombres-bomba musulmanes. Lectores mios (y alguna que otra lectora), debéis saber que las maduras (tengan el pelo teñido con mejor o peor fortuna) suelen ser la mejores compañeras de cama siempre que apagues la luz y olvides que te estás revolcando con una momia egipcia. Soy consciente de que sucedió cuando (y porque) a ella le apeteció. Soy gilipollas pero no tanto.

Hemos vuelto a quedar la semana que viene, evidentemente porque ella quiere. Y yo volveré a caer en sus redes e intentar sobrevivir al encuentro. Evidentemente, solo si ella quiere. Y volveré a apagar la luz. Prometo manteneros informados pero ya puedo ver un post tiene todos los números para titularse "primer (aunque esperado) éxito del año". Valor y a la momia, digo... al toro.

19 ene. 2009

Primer adiós


"La del yoga" me ha dicho "adiós". De la manera mas elegante posible... por Internet. Bueno, es lo que tiene hacerse un pesado. Corres el riesgo de que te den en el hocico antes de comenzar a morder. Primera lección del año: ladrar menos, morder mas. Sobreviviré. Aun quedan miles de mujeres en esta ciudad y por una simple regla estadística alguna está desesperada. Solo es cuestión de perseverar.

18 ene. 2009

¿Cómo saber si una cita ha sido exitosa?


¿Cómo saber si una cita ha sido exitosa? Si nos limitamos a la parte mas primitiva del cerebro -masculino- una cita ha tenido éxito solo cuando ha habido sexo (incluso mal sexo).

El problema comienza en el momento de definirlo. ¿Qué se entiende por sexo en una cita? Personalmente -y como consecuencia de mis innumerables fracasos- tropezar con una estupenda mujer a la salida del metro ya lo considero como "sexo" (según sea el tropiezo incluso de "buen sexo").

En los años cincuenta, la censura británica prohibía cualquier escena en la que un hombre no tuviese ambos pies en el suelo. Lo mismo sucede en el billar, siempre hay que mantener como mínimo un pie en el suelo o se considera falta. En ambos juegos se gana cuanto mas se mete... Definamos pues el tener sexo (o tener éxito en una cita) cuando hayamos conseguido levantar los dos pies del suelo a lo largo de la velada. No cuentan pequeños saltos de alegría ni tampoco resbalones inconvenientes.

Desde el punto de vista del completo gilipollas que suscribe, una cita solo puede considerarse exitosa si el hombre consigue, en algún momento de la noche, despegar ambos pies del suelo.

Así de simple.

14 ene. 2009

Mi segundo fracaso del año


Mi cita con "La del yoga" acabó de manera parecida a mi anterior cita con "Morena amiga de mi amigo". Un completo fracaso desde el punto de vista masculino pero un razonable éxito si obviamos que mi única motivación era acabar levantándole la falda.

Primer inconveniente: llevaba pantalones.

Divertida. Guapa. Con dos ojos azules increíbles y una sonrisa que enamoraba. Le habría hecho gemelos en la primera cerveza y la habría propuesto matrimonio al final de la noche. O al revés, nunca he sido demasiado bueno en el antiguo y excelso arte de la seducción y el catre. Pero no ha sucedido nada de eso y bajo una (mas)turbadora confusión debo reconocer que tampoco he salido demasiado frustrado de tan frustrante situación. La cita se deslizó por entre las mesas de los bares de manera fluida y cómplice y apenas hubieron momentos de crisis que, gracias a mi innata habilidad, ella no advirtió. El peor fue cuando descubrí que las patatas bravas ingeridas con una cerveza de abadía no son los mejores aliados de mi estomago. Todo se solucionó con un concierto de silenciosas ventosidades que su nariz no llegó a detectar. ¡Eso espero!

Tengo que volver a quedar con ella (eso es fácil... ha quedado encantada... soy perfecto cuando no me lo propongo) pero esta vez intentaré ser un poco menos caballero. Los caballeros acaban (acabamos) practicando el onanismo mientras los arriesgados acaban con alguna posibilidad de hacer sexo. Alguna posibilidad ya es mucho. A la mierda el ser caballeroso. Eso es para los caballeros y yo no lo soy. ¿A quien pretendo engañar?

A por ella. Segundo round.

Mujeres desesperadas (en internet)


Mujeres hay muchas, tipos de mujeres hay menos, excepto en Internet que parecen haber mas tipos de mujeres que mujeres en si lo cual me abre un abanico de posibilidades tan grande que me veo obligado a tomar Biodramina para recuperar el equilibrio. Mujeres, mujeres, mas mujeres... y todas con mascaras diferentes dependiendo del día, el momento o las intenciones. De acuerdo, los hombres no somos diferentes ¿y que?

Hoy he quedado con una de esas mujeres, que he conocido en Internet la llamaremos "La del yoga". Una madre atractiva de mediana edad (rondando los 35) y adicta a todas esas cosas sanas como el yoga, la soja o el incienso. Odio todas esas cosas pero ella esta buenísima yo yo soy un completo gilipollas. Ya os contaré. Lo único que espero de esta cita es que pueda enseñarme muchas posturas (y no estoy hablando de yoga).

12 ene. 2009

Primer fracaso


No hubo sexo con "Morena amigo de mi amigo". De acuerdo, no simplifiquemos: una cita puede ser satisfactoria aunque no haya sexo al final de la velada. Pero resulta que soy un completo gilipollas y mi resumen siempre es el mismo: sin sexo no hay éxito. Ahora debería contar aquí lo maravillosa e inteligente que es "Morena amiga de mi amigo". Y quizás lo sea. También deberia contar cuanto disfruté con la velada. Quizás disfruté mas que nunca. Pero no hubo sexo. Primera cita y primer fracaso. Algo me dice que el 2009 será igual que el 2008. Igual que todos los años desde mi primera cita... al menos se a lo que me enfrento.

9 ene. 2009

Primera cita del año


El próximo sábado -mañana- he quedado con “morena amiga de amigo”. A partir de ahora todas las mujeres a las que cite tendrán fantásticos seudónimos que me alejen de toda culpabilidad y que las aleje del reconocimiento -y la consiguiente vergüenza-. “Morena amiga de amigo” es una mujer razonablemente atractiva -cada vez menos-, considerablemente inteligente y moderadamente difícil. Como a mi me gustan, vaya. El problema es que nunca nos hemos acostado. La conozco desde hace unos quince años, ella estaba casada con otro -como siempre- y yo no estaba con nadie -como siempre-. Ahora que está separada es la típica mujer a la que me gusta lanzar el sedal y aunque siempre pica nunca me deja colocarla en el plato para hincar el diente. De una manera u otra siempre consigue volver al río escabulléndose de la manera mas hábil. A pesar de todo siempre resulta de lo más agradable salir a cenar con ella. Bebe aun mas que yo y consigo cierto placer en la batalla dialéctica que consiste en “tu me tiras los tejos, yo me dejo, tu me propones sexo, yo te doy con la puerta en las narices”. Ya os contaré como va pero algo me dice que será lo de siempre...

8 ene. 2009

Primer día


Hoy comienzo este particular diario para escarnio publico y mofa de cuantos aquí lleguen y se atrevan a perder el tiempo leyéndome. ¿Por que? Bueno... ¿Por que no? Nadie sabe quien soy, nadie puede reconocerme, nadie me reprochará nada. Mostrarse como uno es, sin caretas ni dobleces. Que fácil es decir la verdad cuando nadie te conoce... mi verdad claro. Completamente subjetiva. Totalmente parcial. Mordazmente manipulada.

Y entonces me pregunto... ¿a quien puede interesarle mi vida sentimental? Hubiese dicho “
vida sexual” pero entonces este blog apenas tendría media docenas de entradas al año y en todas aparecería las palabras “prostituta” o “borracha”. Incluso “prostituta borracha”.

Resumiendo: este blog tratará sobre mi vida sentimental, mis esfuerzos en busca de sexo fácil y mi manera de sobrevivir al tedio intentando meter mi pajarito en toda jaula ajena (que si en la mia propia pudiese ni saldría de casa ni escribiría todas estas tonterias).

Una buena manera de conseguir una magnífica depresión cuando el 1 de enero del 2010 lea todo cuanto me ha sucedido.