"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

10 feb. 2009

Amor Virtual

Habitualmente suelo rondar cual buitre mal alimentado por esas páginas de Internet donde hombres y mujeres muestran sus rostros, edad, su localidad y dicen cosas del tipo “mis amigas dicen de mí que soy buena persona”. Hay cientos de páginas, las mas conocidas son Meetic y Match.

Si, estoy dado de alta en ambas.
No, no pienso revelar cual es mi nick.

Casi todas mis citas en los últimos seis años han salido de estas páginas. Quizás eso explique mis fracasos a la hora de intentar arrimar la cebolleta a las interfectas. Ellas pretenden conocer a su futuro marido y yo solo pretendo conocer a mi próxima compañera de lecho.

Tengo varias muchachas a las que he echado el ojo. Ellas no lo saben, pero caerán rendidas a mis encantos. El proceso siempre es el mismo.

1- Hola, que perfil mas interesante” (mentira piadosa).

2- Unos días de chateo para que confíen en mi (compleja mentira)

3- Una cita romántica (un romántico engaño)

4- Una bofetada (totalmente real)

Realmente no sé que hago en esas páginas. Bueno, si que lo se. Gastar el dinero de la manera más vil, porque yo soy tan gilipollas que además pago para poder contactar con todas y que todas puedan contactar conmigo. Como si pagar asegurase el éxito en el noble arte de la fornicación.

¿Pero que estoy diciendo? Me voy de putas ya mismo.

9 feb. 2009

Simpatía por el diablo ("la cartera", fin de la historia)


Anoche sucedió algo realmente extraordinario. Que no... no ligué. Eso hubiese sido un milagro. Lo que sucedió tiene a ver con una obra de teatro y la cartera. Anoche quedé con un amigo (pues claro, no tengo amigas) para ir al teatro. Un aburridísimo espectáculo de mas de tres horas donde cinco personas se insultaban y se golpeaban los unos a los otros. Llamadme gilipollas o insensible pero aquello era una auténtica mierda servida en vajilla de porcelana. El espacio estaba repleto de modernillos con perilla y gafas de pasta, de ambiguos con sudaderas y gorras de béisbol, de solteronas con tupidas medias negras y la permanente amiga en el asiento de al lado criticando a los compañeros de trabajo No soy hombre de cultura. Incluso si alguno supiese de mi vida sexual dudaría si soy simplemente hombre. Solo soy un gilipollas. Un proveedor de lo rancio. Arrastrándome cual insignificante babosa por vuestro -aparente- mundo perfecto. Saber que hay gente como yo os hace sentir mejor. Soy necesario. Lo sabéis. Yo también lo se, por eso asumo mi condición. Así que este completo gilipollas tomó asiento entre toda aquella miasma de aparentes y me disponía a asistir al espectáculo cuando ella apareció por una puerta, acompañada de un muchacho alto y atractivo. LA CARTERA. Su asiento estaba justo delante nuestro. No es broma, tampoco una fantasía, solo una cruel broma del destino. Ella estaba realmente allí, con las manos entrelazadas con el afortunado muchacho, compartiendo besos y arrumacos. No me reconoció. ¿Que más puedo decir que no imaginéis? Tres horas compartiendo tal tortura (la de la parejita y la del escenario) hicieron que mi cerebro se convirtiese en gelatina de frambuesa. Al salir cogí a mi amigo de la cintura e intenté besarle. Lo único que conseguí fue volver a casa con la nariz sangrando y un ojo morado. Hoy he ido al hospital y me han confirmado que tengo dos huesos de la nariz rotos. Astillados, dicen (yo pensaba que "astillado" era el lugar donde se reparaban los barcos). Poner los huesos en su sitio ha sido una de las experiencias más dolorosas de mi vida. Pero no tan dolorosa como ver a la cartera besando a otro hombre.

¿Y aun me pregunto porque acudís a mi blog en masa? La respuesta es demasiado evidente. La dije antes: saber que hay gente como yo os hace sentir mejor.

6 feb. 2009

Apolgía de la gilipollez



¿Por que querer parecer mas listos o mas guapos que el resto? Parece que la emoción de la vida se reduce a una carrera con cientos de competidores y escasos ganadores. ¿Quién es el mejor trabajador? ¿Quien es la amiga mas divertida? ¿Quien es el que mejor besa? ¿Quien es la mejor madre? Yo prefiero ser el mayor de los gilipollas, primero porque lo soy (a estas alturas espero que no quepa duda) y lo segundo porque es fácil ganar esta carrera (sobretodo con mis cualidades... escasas). No voy a negar que me gustan la mujeres, casi tanto como el jamón de jabugo. Me gusta follar (a las mujeres, no al jamón). Si esto es así... ¿por qué debería hacerme pasar por lo que no soy?

Soy un completo gilipollas.
El mejor.
El más abyecto y desfavorecido.
Soy un ganador.

Claro, lo entiendo. Muchos de ustedes dirán "que fácil es mostrarse como uno es cuando uno no se muestra". Cierto. Hagan lo mismo, se lo recomiendo. Follen cuanto puedan, coman jamón de jabugo y conviertanse en alguien públicamente anónimo. Es realmente liberador.

Cuando comencé este blog hace apenas unas semanas nunca pensé que tanta gente me leería. Nunca pensé que tendría mas de cien visitas diarias y tantos comentarios. La pregunta que me hago es: ¿por qué? Yo tengo una respuesta. Pero quiero leer las suyas.

Un consejo: si quieren que la vida vuelva a tener sentido busquen una actividad en la que nadie destaque y pongan todo su empeño en ello. No importa lo que uno es, lo que realmente importa es convertirse en el mejor (o el peor).

4 feb. 2009

Correspondencia con la tita Gekkeikan (2)

Querido sobrino

El tito Gekkeikan se ha alegrado mucho de recibir noticias tuyas. Yo no tanto. Sucedió que estaba recogiendo raíces de gengibre en el jardín y el cartero (que tiene 103 años) me ha confundido con el buzón. Cuando hemos acabado de limpiar la carta hemos comenzado a leerla. Estamos los dos muy orgullosos de ti. Tito Gekkeikan cree que el sello de la carta es tu foto y está muy contento de que te hayan hecho rey de España, constantemente pregunta si montas a caballo y tienes un bufón revoloteando alrededor de tu trono. Siento no poder aclarárselo (hace 15 años que no nos hablamos por un malentendido con un tazón de arroz y una pistola de aire comprimido).

Leemos con alegría que has conocido a muchas mujeres. Ten fe, el amor llegará solo. Como dijo el gran maestro Doraemon "abre tu corazón y cierra tu culo" (lo dijo un día que entró por error en una taberna gay del condado de Takeshi). Siento no poder escribir más, acaba de comenzar a llover tengo que bajar las bicicletas del trastero para pasear desnudos bajo la lluvia. Como bien sabes no tengo brazos pero hemos amaestrado un mono para que mueva el manillar. Las tradiciones hay que mantenerlas.

Te quiere

Tu tita Gekkeikan

1 feb. 2009

Dos fracasos al precio de uno


Este fin de semana debía haberme encontrado con "la madura del pelo teñido". No fue posible.

A quien si vi fue a la cartera. Mi amor. Me acerqué hasta ella y la saludé. Estaba sentada en un bar, tomando un café. Me miró con cara extrañada y ni me devolvió el saludo. En esos precisos instantes mi corazón se rompió en dos, todos pudieron oírlo a pesar de que dejé escapar una sonora ventosidad para ocultar el sonido de tejidos rasgándose en mi interior. No pude evitar que todos lo oyeran. Tampoco que lo oliesen.

Ni sexo ni amor. Todo acaba. Hoy el gilipollas está mas triste que nunca. Un fin de semana para coleccionar fracasos. Volví a casa y comencé a reflexionar cual había sido mi error, después de cuatro horas llegué a la conclusión de que soy yo. Después comencé a reflexionar si me iría mejor en el mundo gay, después de cuatro segundos llegué a la conclusión de que iba a ser un cambio demasiado doloroso.

Seguiré arrastrándome de tacón en tacón suplicando por un poco de sexo. Este fin de semana he perdido la poca capacidad que me quedaba para amar.