"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

29 ene. 2010

Edades


Como buen gilipollas que se precie, me gustan todas las mujeres independientemente de la edad que tengan.

Aclaración sugerida amablemente por mi abogado: "siempre y cuando todas las mujeres mencionadas en el párrafo anterior hayan cumplido los 18 años o aun respiren (o ambas cosas)".

Supongo que muchos de vosotros tendréis hijas de 18 años o madres de 60 años. Debéis saber entonces que soy un depredador para ellas, también para vosotras (si sois de sexo femenino, mayores de edad y respiráis, aclaro nuevamente).

¿Dónde ha quedado el gusto? Os preguntareis. El gusto es para aquellos que pueden permitirse el lujo de escoger. No soy tan guapo, tampoco tan listo, aun menos soy encantador ni me huele el aliento a Varon Dandy. Solo soy un completo gilipollas, feo, estúpido y carente de todo encanto. Por eso cuando alguien me pregunta “¿cómo te gustan las mujeres?” solo puedo contestar una cosa.

Las mujeres me gustan vivas y con la edad suficiente para que no me metan en la cárcel si yo meto otras cosas en ellas.

Y lo digo intentando que no noten que el aliento me huele permanentemente a ajo.

24 ene. 2010

Debo ser gay


Debo ser gay. Definitivamente esa debe ser mi condición sexual. Entiendanme ustedes, no tengo nada contra los gays, no conozco personalmente a ninguno pero me caen muy bien. Tampoco he estado nunca en un local gay pero me han dicho que son bonitos y están limpios. Muchos de ustedes se preguntarán porque creo ser gay si nunca he hablado con uno, si nunca he estado en un local gay y nunca me he duchado con otro hombre. Pues porque no me acuesto con mujeres. Lo se, es una asociación de idea algo rupestre: “si no me acuesto con mujeres soy gay”. Pero esa debe ser la única explicación a mi sequía sexual. No debe ser a causa de mi fealdad, tampoco de mi falta de higiene ni aun menos de mis problemas dentales. Debe ser que soy gay. Seguro. ¿Qué otra cosa puede justificar que no me acueste con mujeres?

20 ene. 2010

La mujer que era casi guapa


Hace tres semanas tuve una cita con otra mujer, otra de esas "mujeres desesperadas" que desconfían de todos los hombres que encuentran en Internet pero solo tienen citas con hombres que encuentran en Internet. Mi abanico es mucho mas amplio, yo desconfío de todas pero quedo con todas. Un abanico tan amplio como el de los Locomia, lo reconozco. Con diferente orientación sexual, aclaro. Me encontré con "La mujer que era casi guapa" a la salida de una estación de metro. Nunca hagáis esto porque todas las mujeres os harán esperar y eso significa que estaréis esperando en la salida del metro viendo salir mujer y mujeres a cual mas hermosa hasta que aparece la vuestra, vestida como una senadora del PP, con cuatro kilos de maquillaje en la cara y un pelo alisado con la plancha de vapor. Resumen: una cuarentona que pretendía aparentar diez años menos y tenia una conversación de una mujer de diez años más. Fuimos a cenar, a tomar una copa y decidimos volver a vernos mas adelante. ¿Por que? Soy hombre, ella es mujer. ¿Que mas necesitáis saber? No era guapa pero se conservaba gracias a esa ligera dieta de las cuarentonas que consiste en cinco horas diarias de gimnasio y una cena a base de yogur desnatado. y una loncha de jamón york. Todo lo buena que se puede estar a esa edad. Todo lo buena que necesito para desearla. Incluso aunque estuviese pero la desearía igual. No puedo decir que fuese una cita memorable pero al menos se ofreció a pagar la cena a medias e incluso me invitó a dos cervezas lo cual me hace pensar que o bien le intereso o bien me ha confundido con un gigoló de baja alcurnia. No importa, ambas opciones sirven para el único objetivo que busco en esa mujer -o en cualquier otra-: El fornicio.

14 ene. 2010

La del incienso


Odio con toda mi alma esas personas a las que la casa huele a incienso y tienen pequeños budas de colores encima de todas las repisas. ¿Sois vosotros una de esas personas? Os odio. Bueno, si sois mujeres y estáis buenas no os odio tanto como creía. ¿Que diablos es el reiki? ¡Si hasta hace dos días yo creía que Feng Shui era un primo de Jackie Chan! Pero también sucede que cuando una mujer está buena mis odios se transforman en indiferencia y la indiferencia da paso rápidamente a la más falsa de las empatías. Cuanto mas buena está la muchacha menos me importa que adore al dios cabra o que sacrifique clicks de famobil en noches de luna llena. El problema de la mujer que nos ocupa es que el incienso olía a tubería atascada y el buen rollito era lo más parecido a Sharon Stone en "Instinto Básico". Pero claro, ella no estaba como Sharon Stone (aunque compartían el mismo desapego por la ropa interior). El caso es que de conocer -por internet, claro- a una cuarentona de buen ver con un amable gusto por las culturas orientales me encontré a la segunda semana en la cama de una histérica con tantas ganas de follar como yo de apuntarme a un curso de "antología esencial de la poesía alemana". ¿El resultado? "Adiós nena, que buena persona eres, mereces a alguien mejor que yo, seguro que lo encontrarás". Vale, pobre del que encuentre. ¿La moraleja? Follarse a una pirada es excitante por el simple hecho de que follar es excitante -incluso con un botijo-, pero no follarse a una pirada tiene tanto de excitante cuatro horas de discurso de Fidel Castro dobladas al Japonés. O sea, todo vale con tal de follar. Pero al menos hay que meterla en caliente. Como podéis ver no he avanzado demasiado, sigo siendo un animal de feria al que solo le mueve el sexo -sobretodo el fácil- y cuyas habilidades no van más allá de aprender como se abre un botellín de cerveza. ¿Qué esperabais? Soy un completo gilipollas.