"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

28 nov. 2010

Gilipollas accidentado (8)

Hola de nuevo mis queridos animales de compañía. Algunos de ustedes (espero que del género femenino y ligeras de cascos) se preguntaran con el ansia propia del síndrome de abstinencia que donde me he metido. Aquí sigo, en el mismo hospital pero mucho mas cansado y con los ánimos propios de un condenado camino del cadalso. ¿Debe alguien que hace humor seguir haciendo humor aunque -las circunstancias hayan hecho que- haya perdido todo sentido del humor? La respuesta es obvia. Un actor porno no puede continuar ejerciendo su profesión si no consigue una erección. Ustedes que me conocen saben que nunca convertiría este blog en uno de esos estilo "el mundo conspira contra mi". Ni aun llevando desde 1982 sin fornicio han leído ustedes mas quejas de las necesarias. El humor no debe nacer del dolor sino aliviarlo. Pronto volveré (espero que antes de dos semanas, no sufran). Hasta ese momento... un saludo. 


24 nov. 2010

Política gilipollas


No hay que confundir el culo con las témporas. Eso decía siempre mi abuelo. Por cierto ¿Que diablos son las témporas? A lo que vamos: nunca hay que mezclar agua y aceite o churros con merinas. Y yo me vuelvo a preguntar ¿que diablos es una merina? Se lo que es una marina: esas acuarelas que pintan los jubilados frente al mar. Disquisiciones lingüísticas aparte, el próximo Domingo hay elecciones y se supone que como buen gilipollas debería ir a votar aunque este maravilloso accidente que me retiene en este maravilloso hospital me va a librar de tener que ejercer mi derecho a elegir al siguiente asno de la lista. Supongo que mi ausencia se contabilizará como una abstención. No tenía previsto caerme del burro y estar tanto tiempo en el hospital así que en vez de abstenerme por correo o en mi colegio electoral, me veo obligado a abstenerme  como si fuese el protagonista de "El sexto sentido". Viva la abstención, obligada o no, pero viva. Si además viven ustedes en Catalunya les recomiendo que tengan un accidente antes del Domingo y ejerzan su derecho a la abstención clínica. También pueden morirse, se considera abstención pero es mucho mas incómodo. No se equivoquen, no es un problema del lugar donde vivo ni tampoco de los asnos que optan a vivir de mi. La globalización hace que todos los políticos sean igual de asnos. ¿Y si yo formase un partido político? Sueño con hordas de personas absteniéndose de votarme. Deben ser las drogas que me dan aquí. Sueño con mítines donde miles de enfermeras tan solo en tanga saltan y jalean mi nombre. A eso le llamo yo votar... o botar. Que bónitos son los sueños eróticos en la democracia hospitalaria.



23 nov. 2010

Gilipollas Accidentado (7) "el curioso incidente de la efermera a medianoche"

A las once de la noche -después del cambio de turno de enfermeras- siempre aparecen en mi puerta varias hermosas mujeres preguntándome si necesito algo. Pues claro que lo necesito, mi brazo derecho (mi mejor pareja sexual) está inutilizado. ¿Pero como dar a entender a cualquiera de las enfermeras que necesito un villancico a mediados de Noviembre? Puede que el éxito consista en lo de siempre: elegancia.

Además, yo quería que me tocase la zambomba una enfermera nueva:  joven, de pelo corto y rojo y con los brazos llenos de tatuajes. En mis mas calenturientas ideas ese es el tipo de mujeres que en vez de contestar "eres un cerdo" siempre contestan "aprieta los dientes que comenzamos".
Anoche empecé a apretar el botón rojo de emergencia como un terrorista al que le ha fallado el cinturón explosivo y como consecuencia empezaron a aparecer varias enfermeras a las que presenté mil excusas hasta que a las 3 de la mañana alguien debió decir "que vaya la nueva a ver que tripa se le ha roto ahora a ese gilipollas.". Y la nueva apareció en mi puerta.

-¿Que pasa ahora Sr. Gilipollas?
-Me harías un gran favor si cogieses ahí abajo y ya sabes... con fuerza.

Desconozco si eso sonaba demasiado elegante pero la enfermera levantó la sabana y echó un vistazo  mi zona genital.

-Uff... está muy hinchado. ¿Cuanto hace que no...?
-Demasiado tiempo, desde que entré, creo.
-Eso es mucho, ahora entiendo por qué está así.
-¿Puedes hacer algo?
-No se, quizás debería verlo el medico de guardia.
-¿Tu no puedes hacer nada?
-Tiene que ser un medico. Ahora vuelvo.
-Yo no quiero que un hombre me la...

Pero la enfermera había desaparecido. Diez minutos mas tarde apareció el médico de guardia con un catéter urinario en la mano y una maliciosa sonrisa en los labios.

Cuando pretendan que una hermosa enfermera les ayude a descargar todo el amor acumulado durante semanas, no permitan que un malentendido haga que un medico les ayude a descargar toda la orina acumulada en su vejiga metiéndoles un tubo de plástico por la punta de...

Porque duele.

El amor no entiende de desafortunados tintes de pelo.


17 nov. 2010

Gilipollas accidentado (6)


¿Pero quien diablos diseña los hospitales? ¿Una pandilla de pitufos que han esnifado demasiado pegamento? Venga, vamos a construir largos pasillos para que las enfermeras trabajen mejor pero si un paciente quiere ir a coger un ascensor o un café que se joda y camine media hora con muletas. Las enfermeras tienen que estar cómodas. El resto que se jodan, total... se están muriendo. ¿Torquemada ha diseñado los sillones que se convierten en camas para invitados? Son tan duros que con los sofás y sillones viejos de hospital hacen las columnas de nuevos hospitales. Indestructibles. ¿Que me dicen de los lavabos de las habitaciones? Soy un enfermo, no soy Einstein. ¿Para que diablos sirven todos esos cachivaches? Yo solo quiero mear, no entrenarme para ir a la guerra. Ayer después sacar lo mejor de mi, tiré de la cadena y en vez de salir agua aparecieron tres enfermeras que me pillaron con los pantalones bajados. ¿A quien se le ocurre poner una cadena colgada del techo para avisar de una emergencia junto a un water? Yo soy de los de toda la vida que tiran de la cadena, diablos. ¿Y el confort? Estoy en una habitación que empapelaron de color crema en los 70s con muebles azules y vistas a un patio interior donde lo único que veo son varios tubos de chimenea. Habitación pintada con colores horribles con vistas a cemento y aluminio. Total, para unas semanas que voy a estar aquí sin aire fresco y enfermo... Cuando salga de aquí me llevan directamente al psiquiatrico. Todo por mantener el negocio de la sanidad privada.

No es que tenga un mal día. Es que me han quitado las drogas y de repente todo adquiere una dimensión gilipollisticamente real.

Eso si, las diablesas y ángeles continúan alegrándome el día. A pesar de que entren a tropel en mi lavabo cuando estoy cagando.

A pesar que ninguna se decida a alegrarme también las noches.

16 nov. 2010

Gilipollas accidentado (5)


Estar enfermo o en un hospital puede convertirse en algo interesante. No me sean malpensados, no ha habido fornicio con ninguna enfermera (los ángeles no tienen sexo !diablos¡) Tampoco nadie se ha ofrecido a suplir esa cariñosa mano derecha que ahora tengo inmovilizada. Hablo de sentimientos, eso que los hombres fingimos para conseguir sexo. Sentimientos -en su mayoría- como uno de los polos de las pilas: positivos. Aprendes a valorar mejor (que no mas) a las personas, aprendes que todo cuanto tienes (aunque sea poco, como es mi caso) es mas valioso de lo que creías, te conoces mejor a ti mismo y desconoces a quienes creías conocer. En los momentos de mayor dolor solo quería tener a mi lado a una persona que nunca habría imaginado. No me vengan con mariconadas y me hablen de amor. Es otra cosa. Que no, tampoco sexo, malpensados.

También he descubierto que si en la planta de habitaciones las enfermeras son ángeles, en el sótano donde está rehabilitación, las fisioterapeutas son auténticas diablas. No hablo de que sean malas, todo lo contrario, he descubierto que me gustaría ser malo con ellas. Las imagino enfundadas en trajes de cuero ejerciendo de dominatrix en mi maltrecho cuerpo. La mayoría de las enfermeras (al menos aquí) son rubias, llevan el pelo recogido en un moño, siempre sonríen y son castamente cariñosas. Las fisioterapeutas son morenas, con el pelo suelto y leonino, siempre tuercen el gesto y son malsanamente cariñosas. Una en concreto es de tal belleza agresiva que por unos instantes creía que una top-model se había equivocado al entrar en mi habitación. Me hizo sudar, gritar, me movió, me tocó, me untó con no se que potingues y me repetía "venga, tu puedes". Lo mismo que el sexo pero sin sexo, o eso creo recordar.

Quizás haya muerto en el accidente y en vez de en un hospital estoy en un casting para decidir si ir al infierno o al cielo.

Al infierno, de cabeza.

Siempre suyo
Un completo gilipollas

15 nov. 2010

Gilipollas accidentado (4)

La realidad es siempre la mejor ficción. No es que la supere, es sencillamente mejor. Mi primo Venancio supera en cretinez a cualquiera, pero no es mejor que cualquiera. En la ficción mi primo Venancio tendría el físico de George Clooney y el cerebro de Albert Einstein. Hay una grandiosa diferencia.

En este hospital la realidad es mejor que la ficción. Me gustaría volver a incidir en la calidad humana de las enfermeras. Obviemos el tema de la ropa interior que se transparenta. Hoy ha venido una amiga a visitarme, también es enfermera (en otro ruedo, que digamos). Antes de visitarme mi amiga tenia casi 38 grados de fiebre, estaba dolorido, deprimido y sentía nauseas. Cuando se ha ido tenía 37 grados, hambre, buen humor y el dolor era mas llevadero. ¿Saben ustedes de mejor medicina?
Realmente nuestras enfermeras (sean amigas o no) son nuestro mas preciado tesoro, aun mas que nuestras estrellas porno o nuestras camareras de bar de carretera. Unas proporcionan placer mientras las enfermeras alivian el dolor. Lo cual también es placer, en cierta medida.

Después de 12 días en el hospital he descubierto que el placer no siempre es sexual.

Siempre suyo
Un completo gilipollas

Si conocen a alguna enfermera de la clínica Asepeyo de Sant Cugat miren su espalda, seguramente verán unas pequeñas alas blancas. Cuando mi amiga se ha ido hoy después de visitarme he visto unas alas iguales. Lo que sucede es que siempre visten de blanco para disimularlas...

14 nov. 2010

Gilipollas accidentado (3)

Onceavo día de hospital y las enfermeras solo me visitan para darme de comer, beber o medicinas. Yo las veo entrar con sus transparentosos uniformes blancos y me pregunto... ¿por que todas las enfermeras transparentan la ropa interior? ¿acaso no saben que a los hombres nos tiran los puntos cuando tenemos una erección? La elástica de la piel y la castidad son hechos físicos. A todas las enfermeras les digo ahora: usen ropa interior de abuela, hagan el favor. Inmoralidades aparte he de reconocer que todas las enfermeras que he conocido aquí son auténticos ángeles, sin excepción. Las enfermeras están hechas de una pasta especial, eso lo sabía ya pero hace falta estar enfermo para darte cuenta que el cariño de una enfermera es la mejor medicina que nadie pueda imaginar. Pero aunque todas ustedes son maravillosas... no vistan braguitas con estampado de tigre en el turno de noche. Odio ser pinchado, cortado, curado... y abofeteado.

Siempre suyo
Un completo gilipollas

13 nov. 2010

Gilipollas accidentado (2)

Queridos mios, continuo en una clínica en las afueras de Barcelona y esto irá para largo. Mi brazo derecho es ahora cualquier cosa menos el brazo que animaba mis noche de invierno. La operación ha ido bien pero para una vez que estoy tumbado desnudo y rodeado de mujeres y resulta que me habían anestesiado.  Malditas asépticas arpías. La vida es injusta y yo me he tirado seis horas en un quirófano. Espero volver pronto, gracias por sus muestras de apoyo pero siento informarles que las enfermeras aquí me hacen de todo menos darme placer. Romperse un brazo por 12 sitios ya no sirve ni para ligar. Seguiré informando y disculpen mi ortografía, me estoy volviendo zurdo a la fuerza.

Siempre suyo
Un completo gilipollas

12 nov. 2010

Gilipollas accidentado

Mis queridos animales de compañía, siento no haber actualizado mis aventuras en los últimos dias pero mi burro José frenó en seco por culpa de un peaton que cruzaba po donde no debia y cai al suelo. Llevo una semana en el hospital y aun me queda... pero no sufran, aunque esto esté lleno de enfermeras saldré.

Y en efecto, el peatón era una hermosa mujer.

3 nov. 2010

Falsos gilipollas

Muchos de ustedes saben que no soy amigo de sesudas reflexiones sobre cuanto nos rodea. Prefiero contar livianas historietas (que tienen mucho de real, lo crean o no) para que ustedes mismos reflexionen  o simplemente sonrían, o me envíen a pasear al puerto cogido de la mano de un marinero polaco. ¿Que mas da? No soy ningún escritor que se hace pasar por periodista (o viceversa) para escribir sesudas columnas en los periódicos de tirada nacional. Tan solo soy un gilipollas con la única ambición de hacer mi vida un poco mas interesante practicando fornicio con alguna de ustedes (o con varias). Siempre en femenino, o femenino plural. Pero cuando los sesudos periodistas o escritores entran en mi terreno y se comportan como completos gilipollas es cuando muestro mis uñas. Perdón, mis dientes. 

¿Por que digo esto? Porque en las ultimas semanas algunos de esos sesudos que tanto les gusta leer a ustedes se están comportando como auténticos gilipollas. No quieran saber las mil vueltas que le he dado al hecho de escoger al gilipollas del mes de noviembre. Hay mucho sesudo haciendo méritos. La lucha al final se ha resumido a dos. Pero menudos dos.

El primero es ese falso gilipollas llamado Arturo Perez-Reverte que ante el llanto de un ministro porque abandonaba su cargo solo se le ocurrió decir "se fue como un perfecto mierda gimoteando en publico". Supongo que este sesudo escritor se va de los sitios golpeándose el pecho y demostrando su hombría. Me parece perfecto: el hombre de neardenthal  (homus non llorus) debe perpetuarse. Disequemos a Perez-Reverte y pongámoslo en un museo de historia natural con una brillante plaquita de metal que diga "paradigma de la modernidad" o no. Pero disequémoslo de una vez. Me han dicho que los gilipollas disecados no pueden decir gilipolleces.

El segundo caso es el falso gilipollas llamado Fernando Sanchez-Dragó quien en su ultima novela reconoce haber mantenido relaciones sexuales con menores de edad en Tokio. No digo que no sea lamentable sacar pecho con el hecho de ser un pedrastra, enfermos los hay en todos lados. Lo realmente curioso es que después se desdijo de lo que había escrito argumentando que todo formaba parte de la ficción del libro. Ah bien, entonces como en la ficción todo vale espero que dos luchadores de Sumo desfloren a Sanchez-Dragó en la ficción de unas duchas de una penitenciaria Japonesa. No se enfade señor Sánchez-Dragó que en la ficción todo vale... Lo mas repugnante del caso del señor Sánchez-Dragó es la cobardia de negar lo dicho como mera excusa para que hablen de él (o de su libro). Al menos el gilipollas disecado Arturo Perez-Reverte no ha pedido disculpas y sigue reafirmándose en su evidente gilipollismo.

¿Se han dado cuenta que estos dos gilipollas son periodistas/escritores que separan sus apellidos con un guión? Puede que sea una pandemia que convierte a este tipo de personas en completos gilipollas.

El tercer gilipollas que ha estado a punto de entrar en el ranking ha sido el alcalde de Valladolid llamado Francisco Javier Leon de La Riva (¿por que todos los gilipollas tienen nombres tan complicados?) quien después de conocer la nueva composición del gobierno dijo de Leire Pajin (la nueva ministra de Sanidad) las frases "Cada vez que veo los morritos de Leire Pajín pienso lo mismo" o "es una chica hábil que va a repartir condones a diestro y siniestro". Evidentemente este hombre de neardenthal (en este caso el homus machistum) pertenece a un partido político contrario al de la nueva ministra. No entraré ahora a divagar sobre si la nueva ministra podría ser objeto de fantasías sexuales o no. Allá cada uno con sus fantasías. Pero que un político diga esto demuestra lo que ya sabemos. Que hay que ser un completo gilipollas para meterse en política.



En serio les digo a estos tres: dejen de hacer el gilipollas o les demando a por suplantación de personalidad.