"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

25 feb. 2011

La ley (no escrita) del taxi

Deben saber ustedes que quien suscribe no es usuario habitual del taxi. Por cierto, hay una cosa que no entiendo, suele decirse "soy usuario del taxi" o "viajo normalmente en avión" o "cojo mucho el tren". ¿En todo el planeta Tierra hay un solo taxi o solo un tren o solo un avión? Ahora entiendo los retrasos... A lo que vamos, no suelo coger el taxi por el mismo motivo por el que no voy a cenar a un restaurante de tres estrellas Michelin. Si algo puedes hacerlo barato no lo hagas caro. Y caminar es gratis. Claro está que esta simple premisa no la aplico al sexo por razones evidentes. La única manera de conseguir sexo es pagando y aunque no sea de tres estrellas Michelín los neones del club "El Patito Travieso" consiguen aturdir mis sentidos y conducirme por la senda de un placer cuasi culinario.

La semana pasada me subí un taxi, supongo que por última vez en mi vida atendiendo a lo acontecido. Necesitaba ir a la otra punta de la ciudad (¿las ciudades tienen puntas?) y el transporte publico estaba en huelga (para variar). Mis 187 kilos hubiesen convertido tan dulce paseo por una soleada Barcelona en una etapa del Dakkar así que levanté mi mano y detuve el primer taxi. Tenía que ser precisamente ese... La mala suerte no atiende a razones. El taxi lo conducía una mujer. No se alarmen, esa no es la mala noticia, lo terrible sucedió a continuación.

"¿Ande vamos?" Preguntó la mujer. Ahora debería describirla con todo lujo de detalles. Vamos a ello: estaba muy muy muy buena. Fin de la descripción. ¿A donde iba? Soy incapaz de recordar a donde iba, ahora y entonces. Iba a perderme en sus recios brazos llenos de tatuajes que asían el volante como si de un taladro percutor se tratase. Iba a perderme en los rizos de su peluca o en sus gruesos labios pintados como si estuviesemos en carnaval. No se equivoquen, era una mujer y estaba muy muy muy buena. Algo masculina, de acuerdo. Pero era una mujer.

"¿Ande vamos?" repitió ella. Había dicho "vamos" y no "va". El plural denotaba amor carnal, sin lugar a dudas.

-¿Y si yo me quedo aquí y tu pasas al asiento trasero? -pregunté sutilmente levantando mi ceja izquierda hasta conseguir descoyuntarme el rostro.

La mujer me observó con detenimiento a través del espejo retrovisor y luego me invitó amablemente a bajarme del taxi con un dulce "a la puta calle, cerdo". ¿Qué estaba sucediendo? Ella había utilizado el plural, había un "nosotros". ¿Por qué me rechazaba ahora de esta manera? Ella había comenzado la batalla del amor y ahora replegaba sus tropas en un acto de cobardía sin parangón. Nunca entenderé a las mujeres. A no ser que aquel "a la puta calle cerdo" fuese un críptico mensaje que escondiese una invitación a que me comportase como un cerdo con ella. No podía ser otra cosa. Alargué mi mano para acariciar su pelo y antes de que pudiese ni tan siquiera rozarla la mujer sacó hábilmente un aparatito de la guantera y miles de voltios sacudieron mi orondo cuerpo convirtiéndome en un pastel de gelatina de frambuesa rodando por una ladera. Creo que la llaman "pistola aturdidora eléctrica".

Cuando desperté me encontraba sentado en la cuneta de la calle, solo y con un gran dolor de cabeza. Entonces recordé lo sucedido. ¿Había sido aquello lo que llaman la electricidad del amor? Con toda seguridad. Cuando el amor llama a tu puerta, de nada sirve resistirte.

Pero aun tenía que llegar a mi destino así que, sin haber escarmentado, volví a levantar la mano y un nuevo taxi se detuvo a mi altura. Otra mujer. ¿Que estaba sucediendo? ¿Era el día mundial de la conductora de taxis? Podía ser, hay días mundiales para todo. De hecho hay miles de personas que solo viven de fomentar el "día mundial de loquesea". ¿Cuando harán un "día mundial de la gente que se aburre y crea días mundiales de algo"? Me detuve por nos instantes. No debía entrar. O si. Que se yo, me habían disparado con una pistola aturdidora y me encontraba tal que así: aturdido. Debía ganar tiempo para poder pensar.

-Se ha quedado un buen dia ¿no? -pregunte sin llegar a entrar al interior del taxi- Parece que no va a llover, si eso.

La mujer asintió con la cabeza. Mi hábil estratagema de la conversación de ascensor para ganar tiempo se había ido al traste. No había tiempo para pensar. De perdidos al río, pues. Entré en el taxi y entonces ella volvió a hacer la misma pregunta que la otra taxista. "¿Ande vamos?" Vamos, en plural... veinte segundos mas tarde volvía a estar tirado en la acera presa de convulsiones originadas por una nueva pistola auturdidora. Las convulsiones duraron esta vez mas de cinco minutos.

Y esta es la moraleja de hoy, mis queridos animales de compañía: "si una taxista habla en plural: sal corriendo".


23 feb. 2011

Amor platónico

Estoy perdidamente enamorado de tres mujeres. Entiendo que eso no es un acontecimiento inédito si conocen ustedes mi trayectoria enamoradiza y alcohólica a partes iguales. Debería haber dicho "estoy enamorado de toda la especie femenina". Es mas, si ahora sustituyese "amor" por "deseo" entonces ustedes apenas pestañearían. ¿Acaso debo carecer de la prebenda del amor por demostrar a diario ser un gilipollas sin escrúpulos que solo busca un tipo de amor cercano a la carnalidad horizontal? El deseo, como el cariño o la caridad, también es amor. ¿Nunca se enamoraron ustedes platónicamente de nadie? ¿Pondrían la mano en el fuego que nunca acometieron decenas de estúpidos actos destinados a volver real su idealismo platónico? ¿Entonces porque son admiradores de Clooney y además tienen quince cafeteras nespresso en su casa? ¿O que puede mover a nadie a comprarse la colección completa en Blue-Ray de las películas de Isabel Coixet si no es por -ciego- amor? Un amor pagado y no correspondido. ¿Acaso todas ustedes (féminas heterosexuales) no están perdidamente enamoradas de mi? Eso puedo entenderlo, soy un ser virtualmente irresistible. Incluso yo me veo reflejado en este blog y me enamoro de mi mismo. Amor platónico, un amor desigual donde siempre hay un anónimo que reclama convertir en realidad sus sueños. El amor platónico curiosamente solo sobrevive en en fracaso pues cuando conseguimos el objetivo pasa de ser platónico a real. El ideal se esfuma entonces en el aire donde habita la perfección. El amor platónico es perfecto pues al ser ideal (y no real) no cabe la posibilidad de ruptura. En mi ideal, las tres mujeres de las que estoy platónicamente enamorado, siempre me corresponden solícitas. Esas mujeres son Winona Ryder, Judit Mascó y Ariadna Oltra. Si las conocen ustedes (cosa posible con las dos últimas) haganlas saber que existo y que no se asusten por las ordenes de alejamiento que colecciono de otras mujeres, la obsesión compulsiva es una enfermedad mental transitoria. Si las conocen ustedes haganlas saber que el mundo perfecto es el mundo de Platón. Al menos para nosotros.

¿Cual es su amor platónico? (su segundo amor platónico, no es necesario que me mencionen).


17 feb. 2011

Consultorio del doctor gilipollas (7)



Atendiendo al éxito que ha tenido el consultorio astrológico (los mails amenazantes se cuentan por docenas) he decidido retomar el "Consultorio del Doctor Gilipollas" que tenía algo abandonado. Lo haré respondiendo algunas preguntas que durante todo este tiempo he ido recibiendo. Siento haberles tenido tan desatendidos. Entiendo que algunas de las respuestas puedan no tener vigencia ya pero quizás sirvan para reconducir a otros a la senda del buen hacer y mejor disfrutar de la vida.

Vamos a ello.


Querido Doctor Gili. Creo que mi novia me pone los cuernos. ¿Qué debería hacer? Firmado: Juan.
Estimado amigo Juan, si su novia le está siendo realmente infiel tiene varias opciones. Si sucede con otra mujer entonces cómpre una cámara de fotos y pída permiso para contemplar tan magno espectáculo con opción a retraralas para la posteridad (yacer entre ambas ya sería el primer premio de la lotería). Si su novia le está siendo infiel con otro hombre entonces saque ese machismo que todos guardamos y obre como los hombres hechos y derechos: échese a llorar y comience a golpearse el pecho gritando "¿por que a mi?". Si su novia le está siendo infiel con otro hombre pero existe el pequeño detalle de que ella tiene mucho dinero entonces cómprese una muñeca hinchable y mire para otro lado.

Doctor. Estoy enamorada de el protagonista de la serie "El Mentalista". ¿Que me recomienda? Firmado: Capricornio enamorada.
Querida amiga. Cambie de canal.

Señor doctor. Me he enamorado perdidamente de usted y quiero conocerle. ¿Que hago? Firmado: JRN.
Querido/a JRN. Si es usted mujer, deje lo que esté haciendo, pongase sus mejores galas (es decir, las mas escasas) y venga corriendo. Podría ir yo corriendo pero mis 187 kilos harían que llegase un poco tarde. Si es usted hombre, vea "El Mentalista" y déjeme en paz.

Estimado señor doctor. Creo que tengo el pene pequeño. ¿Cómo puedo saberlo? Firmado: Pepe.
Amigo Pepe. Si compara su pene con el de un actor porno lo tendría pequeño, si en cambio lo compara con el mio lo tendría enorme. Aunque ya le pongo sobreaviso que nadie observará nunca la homoestampa de usted y yo comparándonos los penes. Otro problema es que usted haya engordado mucho pues el pene carece de grasa y cuanto mas gordo sea usted mas pequeño verá su pene. En cambio si su mujer es enana entonces su pene parecerá inmenso. ¿Cómo puede usted saber si su pene es pequeño o no? Olvide las cintas métricas y consultorios de revistas para adolescentes La hombría de un varón no se mide por el tamaño del pene sino por la honestidad y gallardía del corazón.

Querido doctor. Llevamos quince meses de novios y todavía no he conseguido fornicio con mi pareja. ¿Cómo puedo conseguirlo? Firmado:Jordi.
Amigo Jordi, el fornicio es un acto de amor. Dígaselo con flores. Necesitará exactamente 425 rosas para formar las palabras "¿Fornicamos de una puta vez, zorra estrecha?"

Estimado doctor. Estoy enamorada del marido de mi mejor amigo. ¿Que hago? Firmado: Patricia K.
Estimada amiga. No se si es consciente usted del peculiar enunciado de su pregunta cuando dice "el marido de mi mejor amigo". Siento ser yo quien la abra los ojos pero el marido de su mejor amigo tiene la misma condición sexual que su mejor amigo. Las posibilidades de que usted pueda enamorar al marido de su amigo son tantas como de que yo pueda acostarme con Judit Masco.

Querido doctor. Las únicas mujeres que me hacen caso son las que van detrás de mi dinero. ¿Que hago? Firmado: Paco.
Querido Paco. Al menos sabe a ciencia cierta porque le quieren. Despilfarre y sea feliz hasta que se quede sin saldo.

Querido Doctor. Siempre confundo los lavabos de hombres con los de las mujeres y viceversa. No me acabo de aclarar con eso de la flecha y los símbolos. Firmado: Manuel.
Estimado Manuel. Las modernidades aunque han contribuido a nuestra felicidad con cosas como las transparencias o los top-less en la playa, también tienen aspectos negativos como el licor de Manzana o la vitrocerámica. Respecto a los lavabos haga como todos/as: mee detrás del primer contenedor que encuentre.

Envíen sus preguntas a completamente.gilipollas@hotmail.es o dejenlas en los comentarios. Y recuerden: cuenten siempre la verdad aunque sea mentira.





15 feb. 2011

Horóscopo Gilipollas para el 2011



Atendiendo a que la filosofía gilipollas parece no tener fronteras he decidido ampliar mi campo de conocimiento para ayudarles a sobrellevar sus aburridas vidas de la mejor manera posible. ¿Por qué no atreverse con un horóscopo? El procedimiento para escribir horóscopos es sencillo: hay que inventárselo todo y confiar en la candidez (e ignorancia) de quien los lee. Aquí les dejo mis predicciones para el 2011. Intenten tomárselas en serio aunque parezcan una broma.






ARIES
Salud: Vigila el sarro de los dientes y la pelusilla del ombligo. Pueden traerte problemas de salud. Si en cambio tienes sarro en el ombligo y pelusilla entre los dientes, olvida el médico y apúntate en un circo.
Trabajo: Si has perdido el trabajo y tienes mas de cuarenta años tus posibilidades de encontrar trabajo en este tiempo de crisis son tantas como que Paris Hilton acabe un Sudoku. Vende tu cuerpo o acuéstate con un torero y explícalo en programas del corazón en televisión.
Amor: Deja de inventarte parejas imaginarias y decir siempre a familia y amigos que no han podido acompañarte porque está depilándose las ingles. Hace diez años que repites lo mismo y tu entorno comienza a pensar que vives con un descendiente de Cheewbaka. Asume que eres el feo o la fea del grupo y nunca tendrás novio/a.

TAURO
Salud: Si quieres conservar la salud debería dejar de dirigirte como "Negro de mierda" a tu vecino africano que mide dos metros y tiene brazos como las columnas de hércules.
Trabajo: Posiblemente encuentres trabajo como conejillo de indias en un laboratorio donde experimentan los efectos de ver cada día 4 horas seguidas "Salvame". Paga bien pero los efectos secundarios pueden ser devastadores. Ideal si quieres dejar una buena herencia a tu familia.
Amor: Los cuernos que ves en tu signo zodiacal son en gran parte gracias a tu díscola pareja. Déjala o si ella tiene mucho dinero entonces cómprate un perro y un tarro de mermelada.

GEMINIS
Salud: No deberías abusar tanto del vino. Un vaso al día es saludable pero una barril de quince litros al día puede comenzar a castigar tu hígado. Deja también de fumar 6 paquetes de cigarrillos al día y de comer como un/a cerdo/a. Olvidémoslo: eres un/a cerdo/a a punto de morir de un ataque al corazón. Esperemos que no te incineren porque sino estarás ardiendo tres semanas.
Trabajo: Tienes grandes posibilidades de encontrar trabajo como enano en un biopic televisivo sobre Camilo José Cela. Si eres de signo géminis pero mides mas de 1,40... entonces seguirás en el paro.
Amor: El amor para los Géminis está difícil últimamente. Lo mejor es ingresar en un monasterio, autocastrarse con una piedra afilada y cantar en el coro gregoriano. Dicen que bajo los hábitos se puede llevar lencería sexy seas mujer, hombre o Jorge Javier Vázquez.

CANCER
Salud: Siendo del signo de cáncer lo tienes claro. Ve pidiendo hora en la notaría "Martínez y ex-cuñados" para el testamento.
Trabajo: Haberte pasado los últimos 20 años en una prisión por cuádruple asesinato no es el mejor currículum. Si repites la hazaña y eres tan tonto/a como para que te vuelvan a pillar transportando los cadáveres no tendrás que buscar trabajo nunca más.
Amor: Las personas del signo Cáncer suelen ser racionales, saben que el amor es un invento de El Corte Inglés. Fin del consejo.

LEO
Salud: Ahora que te han diagnosticado Parkinson deberías dejar el trabajo de dinamitero. Prueba con el de mamporrero.
Trabajo: Creíste que siendo Leo podrías trabajar en un circo o en un zoo. ¿Ves esos muñones? Leo es solo un signo zodiacal, idiota.
Amor: Es difícil mantener el amor cuando te acuestas con todos los vecinos. Sobretodo en vuestro lecho y con tu pareja en casa. Para mantener el amor a salvo hay cientos de hoteles y apartamentos por horas. ¿Para que narices crees que se inventó Internet?

VIRGO
Salud: Los semáforos en rojo significan no cruzar. Si no sigues esta sencilla premisa con toda seguridad tu salud se verá resentida hasta el punto de dejar de respirar. Ten cuidado, dicen que dejar de respirar es malo para la salud.
Trabajo: Tienes posibilidad de encontrar trabajo como paseador de perras. Y no estamos hablando de animales. Mas referencias en el club "El látigo feliz", preguntar por Madame PimPam.
Amor: Siendo del signo virgo hasta que no soluciones eso, el único amor que conseguirás será el amor propio. Calientate antes las manos antes.

LIBRA
Salud: Da igual que cuides o no tu salud. Tu pareja ha contratado un sicario checheno para pegarte dos tiros en el parking por tu ansia de monopolizar el mando a distancia del televisor. Tu estado de salud está como tu matrimonio: muy jodido, para que engañarnos. Lo mismo que está haciendo el sicario con tu mujer, vaya.
Trabajo: Atracador de bancos es una profesión en decadencia lo cual significa que tampoco hay competencia. Los Libra tienen perfil para ser buenos atracadores. Solo tienes que ir a un todo a 100 y comprarte unas medias para la cabeza y una pistola de plástico. Seguro que cerca de la tienda hay una sucursal bancaria, no lo pienses dos veces. Finalmente recordarte que las pistolas de la policía no son de plástico. Bueno, las de los strippers disfrazados de policías, si.
Amor: Acosar a un famoso no es amor. La firma del famoso en la orden de alejamiento no es un autógrafo. Prueba con gente mas acorde a tu perfil, seguro podrás encontrarlos entre la gente que duerme en los cajeros automáticos o bajo un puente.

ESCORPIO
Salud: Llevar toda la vida a dieta de pan de gambas y cerveza no es el ideal de los nutricionistas. Intenta cambiar tu dieta o pronto comenzarás a tener problemas de salud. Prueba a comenzar con algo ligero como cordero asado o pinchos morunos.
Trabajo: Prueba a encontrar trabajo en la abogacía. El 2011 es favorable para los Escorpio en el mundo de las leyes. Solo necesitas cinco años de universidad. Si ya eres abogado/a, ignora este consejo.
Amor: Atendiendo a como te ha ido hasta ahora en el amor, un cambio de sexo es una buena opción para encontrar pareja (aunque algo dolorosa).

SAGITARIO
Salud: Si limpiases el baño con algo mas de asiduidad (y no una vez cada siete años) tu salud genital no se vería tan resentida. Limpiar el baño no significa esperar a que el vecino del piso de arriba tenga un escape de agua como la última vez.
Trabajo: Córtate las uñas, dúchate y busca trabajo en el sector bares. A poder ser al otro lado de la barra donde permanentemente estás borracho/a. Un cambio de perspectiva siempre es alentador, Sería recomendable que no comiences en alguno de los 500 bares donde debes dinero.
Amor: Viagra es la mejor aliada del amor (consejo patrocinado por Laboratorios Pzifer).

CAPRICORNIO
Salud: No pretendas conseguir la baja laboral de larga enfermedad alegando dolor de muelas. Mejor córtate las dos manos. Si las necesitas para cosas como lucir uñas de porcelana, entonces prescinde de tus pies. Si tienes también las uñas de los pies de porcelana entonces eres un/a hortera del carajo.
Trabajo: El 2011 es un buen año en el trabajo para los Capricornio. No os extrañéis si las Madames se quedan con el 40% de lo que ganéis, es lo habitual.
Amor: Está bien que busques pareja en las webs de contactos de Internet pero no es una buena idea marcarles la cara con una navaja cuando te rechazan. Prueba con tomar una tila antes de la primera cita.

ACUARIO
Salud: Si Ken que es un muñeco de plástico puede cumplir cincuenta años sin despeinarse, entonces ponte relleno de algodón en la entrepierna (si eres hombre), en los pechos (si eres mujer) o en entrepierna y pechos (si eres transexual) y deja de quejarte. Tienes una salud de hierro y estás estupendo/a para tu edad aunque el espejo te devuelva cada mañana una imagen penosa. Eso te pasa por comprar espejos adhesivos en la tienda de los chinos y no saber pegarlos en la pared.
Trabajo: Que te acostases con la pareja de tu jefe no ayuda demasiado al buen ambiente laboral, sobretodo porque lo hiciste en la mesa de su despacho y delante suyo. Si quieres conservar tu trabajo, los hoteles son la solución mas discreta para ese tipo de fornicio.
Amor: Esta semana el amor te es positivo. Sobretodo cuando cobres el finiquito y de camino pases por delante de la güiskeria "El patito travieso".

PISCIS
Salud: Si el médico te dijo que evitases la comida picante no te quejes ahora por tener que sentarte en un flotador desde que fuiste al restaurante libanés "Pica Pica Habibi". Cuida tu alimentación porque tu trasero comienza parecerse peligrosamente a los labios de Carmen de Mairena.
Trabajo: Tienes un gran futuro como buzoneador/a de publicidad de restaurantes chinos o reponedor/a de productos de higiene íntima en un supermercado. No desperdicies tu tiempo en la universidad o trabajando en una gran empresa. El trabajo se escribe con sudor (y algo de desodorante).
Amor: Si llevas todos los San Valentín de tu vida regalándote una rosa de plástico a ti mismo/a, no esperes que alguien lo haga por ti. Y si, la persona con la que duermes cada noche es de plástico e inflable. Evoluciona. El látex japones es mas realista.

De nada....

13 feb. 2011

San Valentín Gilipollas


Reconozcamoslo, hay fechas en que la blogsfera se convierte en una miasma de tópicos y ñoñeces que harían revolverse en su tumba al creador de Internet (si no fuese porque continúa vivo). Comienza el año y todos, cual obediente rebaño, caminamos juntos hablando de propósitos para ese nuevo año. El día de nuestro cumpleaños lo anunciamos a los cuatro vientos para que nos feliciten cuatro desconocidos que casi se ven obligados a hacerlo y que no sabemos ni quienes son. En verano todos ponemos la misma frase: "blog cerrado por vacaciones" y cuando volvemos colocamos esa foto sonriendo en la playa para que se jodan los que se han quedado trabajando en la ciudad. El día de la madre los blogs se llenan de odas de amor fraternal que acaban con las frases "mami, te quiero mucho" o "mami, eres única". Somos animales de costumbres, para que negarlo. Pero sobretodo animales. Lo dicho: un rebaño.

Y ahora viene la peor fecha de todas: San Valentín. Los blogs de tendencias comienzan a decirnos como vestir en San Valentín (y lo hacen en cualquier idioma pero también traducido al ingles por si Maddona les lee algún día). Los blogs de música o literatura nos aconsejan las mejores canciones o novelas para enamorados con listas de aburridísimos "los 10 mejores loquesea para San Valentín". Los blogs de cocina nos muestran como hacer deliciosos pasteles en forma de corazón que en la vida real siempre acabaran quemados y con forma de cualquier parte del cuerpo menos del corazón (sobretodo formas obscenas). O los blogs de adolescentes se comienzan a llenar de flores para decir "churri, ya llevamos dos semanas juntos, feliz San Valentín".

Parece como si el señor Valentín tuviese una potente arma con un rayo que convierte a toda la humanidad gilipollas por un día. Y es el único día del año en que ustedes se vuelven gilipollas cuando yo voy a volverme cuerdo y proclamar a los cuatro vientos (o los que haya) que el amor no existe como tal. Existe el sexo, el cariño o el deseo. Incluso existe algo tan imposible como el zumo de uva y melocotón. Pero el amor es una patraña inventada por los comerciantes de joyas para vender una joya en forma de corazón partida por la mitad a precio de dos joyas. ¿Quieren ustedes celebrar San Valentín y dedicarles sus posts a sus amados/as? Adelante, yo me niego.

Por la envidia que les tengo, mayormente.

9 feb. 2011

Biografía gilipollas -3- (de 1976 a 1978)


A los diez años y con la llegada de mi nueva (y única hermana) mi madre perdió el trabajo en la fábrica de bicicletas. Sucedió poco después de volver a la fábrica tras la maternidad, cuando le fue asignado un nuevo puesto colocando los sillines de las bicicletas. El llanto de mi hermana por las noche (y consiguiente no dormir de la madre) forzó un descuido y mi madre dio el visto bueno a un pedido de veinte bicicletas con destino a la congregación de monjitas Vírgenes de la Caridad habiendo olvidado colocar antes el sillín. Después de eso la congregación tuvo que dejar de llamarse “Vírgenes de la Caridad”, claro. Mi madre volvió a casa y reunió a la parte mas importante de la familia para comunicarles el hecho. Esto significa que reunió a mi hermana de tres meses, a mi abuela sorda y a un señor que pasaba en aquel momento por la calle mientras mi padre danzaba en torno a una tostadora y yo espiaba a mi vecina del primer piso (teniendo en cuenta que vivíamos en el octavo y dos calles mas arriba era realmente difícil).

Sin sueldo que traer a casa y con una hija y dos gilipollas que mantener, mi madre Pepita tuvo que tomar la difícil decisión de convertirse en la primera mujer lanzadora de enanos profesional. Puede que ustedes nunca hayan oído hablar de los lanzadores de enanos pero en aquel tiempo eran muy comunes las apuestas clandestinas de lanzamientos de enanos. Mi madre pronto se convirtió en una celebridad en el oculto submundo de los enanos voladores y el dinero volvió a entrar a espuertas por las ventanas de nuestra (ya no humilde) morada lo que permitió que mi padre pasase de bailar alrededor de una tostadora a bailar alrededor de un pony albino o de una nevera industrial. No hay nada mas divertido que observar a un nuevo rico. Mi madre había descubierto la manera de mantener ocupado a mi padre. Para ser honestos debo reconocer que mi padre dando vueltas alrededor de objetos era la mejor contribución que aquel tipo podía hacer a la humanidad. Mi madre contrató también a una institutriz para cuidar de nosotros, una mujer alta, anciana y delgada que vestía siempre de negro y respondía al nombre de Fräulein Schönenberg y a la que yo comencé a sobornar con todo lo que tenía a mano a fin de que me permitiese probar las mieles del amor. Si es que quedaba algún tipo de miel en aquel enjuto y seco cuerpo. Deben entender que con once años yo apenas sabía distinguir entre “institutriz” y “meretriz” y esta confusión me llevo a creer que Fräulein Schönenberg había sido encontrada (a la par que contratada) en el club “El buen yantar horizontal”  lo cual me hizo ganar mas de un bofetón y me regaló la valiosa enseñanza de que no todo se puede comprar en la vida. Sobretodo si hay mujeres de por medio.

Mientras mi madre continuaba lanzando enanos y batiendo récords yo me dediqué con todo mi esfuerzo a los estudios en el convencimiento de que mi apellido no era mi condición. ¡Cuan equivocado estaba el pequeño Gilipollas! A la pregunta de examen “¿Cuanto suman dos mas dos?” yo respondía “Napoleón” o a la pregunta “¿Capital de Francia?” yo contestaba “bocadillo de anchoas”. No me pregunten el motivo, en mi imaginación el mundo era así. O eso o es que yo era un completo lerdo. Tampoco contesten a eso, todos sabemos la respuesta. De repente mi apellido comenzaba a hacer honor a mi penosa condición. O viceversa.

A los dos años mi hermana ya había descubierto cinco formas de cocinar la tortilla de patatas sin patatas y había ganado el premio de Miss España 1978. Ni que decir tiene que debido a estos logros ajenos fui definitivamente apartado de las atenciones de mi madre y dado por imposible. Contaba entonces yo la tierna edad de 12 años y pesaba 104 kilos. Mientras eso sucedía mi padre continuaba danzando alrededor de animales exóticos y electrodomésticos de gran tonelaje. Fue entonces cuando tomé una de las decisiones mas importantes de mi vida...


6 feb. 2011

Biografía gilipollas -2- (de 1973 a 1976)


Soy consciente que en mi anterior post biográfico sembré la duda de que fue lo que me hizo salir a los 7 años del cuarto donde me había recluido voluntariamente. Lo que sucedió fue tan simple como que había aprendido a contar sirviéndome de las flores del papel pintado de mi habitación. Al principio era “una flor, una flor, otra flor” pero pronto conseguí encadenar una sucesión numérica estilo “una flor, dos flores, tres flores...”. ¿Cómo puede el simple hecho de saber contar flores pintadas sacar del cuarto a un infante obeso que apenas cabía ya por la puerta? Fácil. Mi padre no sabía contar lo cual desembocó que en mi tarta de séptimo aniversario mi padre colocó 18 velas y al contarlas creí yo que estaba estrenando la mayoría de edad así que me calé los calzoncillos de Barrio Sésamo hasta las ingles, metí toda mi ropa y algunas chucherías en una bolsa y salí a visitar mundo para celebrar esta -equivocada- mayoría de edad. Como ustedes comprenderán un niño de 7 años tiene tantas posibilidades de valerse por si solo en una viaje de esta índole como yo mismo de acabar en la delantera del Barça y de esta manera me encontré solo y desamparado en la puerta de un local al que había llegado caminando desde mi casa. Estaba a apenas 500 metros pero pensaba yo que había cruzado media Europa arrastrando mi bolsita de plástico llena de chuches, dos pares de calcetines y dos pares de camisetas. ¿Que es lo que había llamado mi atención y porque me detengo ahora en este momento de una biografía que debería ser fluida? Porque lo que había llamado mi atención a mis tiernos 7 años (18 años en mi imaginación) eran las luces rojas de un local. Aquellas luces brillantes anunciaban un lugar donde posteriormente he acudido para saciar mi sed de... amor. El club “El buen yantar horizontal”. En efecto, uno de esos antros de perversión donde las féminas tarifican el amor, visten como si les acaben de robar el armario y están protegidas por fornidos guardaespaldas. El mismo guardaespaldas que me impidió el paso. “Nene quiere entrar”, dije con decidida voz de infante. El guardaespaldas se rió, me despeinó en un gesto cariñoso y me dijo que no podía entrar allí hasta que tuviese 18 años y por mucho que juré y perjuré que los tenía e incluso que podía traer 18 velas para atestiguarlo, me vi obligado a volver a casa con la bolsa de chuches entre las piernas imaginando cual habría sido mi error. El hecho de encontrarme a mi padre danzando alrededor de una botella de leche en el comedor no me ayudó a desvelar el misterio, no obstante el haber salido de casa y enfrentarme yo solo a la vida me dio a entender lo que sería mi existencia futura, nadie iba a ayudarme ni a apiadarse de mi. Solo yo era responsable de mi vida. Y además vivíamos junto a una casa de señoras que fuman y te tutean.

Y aunque solo contase 7 años fue la única reflexión adulta que he tenido en toda mi bendita vida.

Al día siguiente volví al colegio, me enfrenté a los niños que siempre me robaban el bocadillo y aunque volvieron a robármelo además de obsequiarme con un precios ojo morado, volví a casa sonriente y en el convencimiento que la vida no consiste en quedarse en una habitación contando las flores del papel pintado sino enfrentarte y los problemas y volver a casa con un ojo morado y derrotado. A partir de los 7 años y hasta que cumplí 18 seguí pasando cada día por delante del Club “El buen yantar horizontal” saludando siempre al vigilante de la puerta quien me contestaba con la misma frase: “un día menos, gilipollas, un día menos”. En efecto, cada jornada que pasaba era una jornada menos para conocer la felicidad que escondían aquellas luces de neón rojas. Y así siguieron pasando los días, mi padre con sus danzas en el centro del comedor alrededor de cualquier utensilio, mi madre trabajando para sacar la casa adelante y yo siendo robado cada día en el colegio pero con la esperanza de que cada día que pasaba era un día menos.

Mientras eso sucedía, a los diez años nació mi hermana. No quiero decir que ya naciese con 10 años de edad, no... era un bebé como todos. Quien tenía 10 años cuando eso sucedió fui yo. La llegada de un nuevo bebé a la casa llenó de alegría a mi madre quien pronto se dio cuenta de que podía tener a alguien en la familia no tan imbécil como su hijo o su marido y volcó todo su amor en ella dejándome a mi en el olvido y la incomprensión.

Muchos de ustedes estarán ahora argumentando que estos fueron los motivos de que me autodenomine “gilipollas”. Lo entiendo, los comentarios en los blogs son un espacio abonado para los psicólogos aficionados. No se equivoquen, “Gilipollas” es mi apellido pero a los 10 años aun no era mi condición. Pronto lo sería...


3 feb. 2011

Biografía gilipollas -1- (de 1966 a 1973)


Hasta el momento y en este modesto espacio virtual, he contado sobre mis lamentables antepasados y algo mas sobre mi actual -y desafortunado- devenir cotidiano para escarnio público y risas generalizadas. No es un reproche. Cada uno de nosotros fue forjado con una virtud. Yo he descubierto que la mía consiste en provocar la risa ajena. Así sea pues. Y es en esta aventura que también he adquirido conocimiento de lo poco -o nada- conocen de mi desde mi alumbramiento hasta el famoso incidente del mundial de fútbol de 1982 del que tanto menciono aquí como referencia a la última experiencia carnal.

Pero verdad es que de 1966 a 1982 todo transcurre en las brumas del intencionado olvido. Y así debería continuar si pretendo mantener algo de dignidad en mi vida. Cuando has tenido un desafortunado paso por el mundo, una biografía es tan buena idea como quedarse en calzoncillos, untarse de brea, revolcarse en plumas de oca y salir corriendo a la calle. El silencio es el mejor aliado de los desgraciados.

He estado reflexionando sobre ello (como cinco minutos o así) para llegar a la conclusión de que existe un incomprensible interés por su parte (la de ustedes) hacia mis partes (yo). Supongo que saber de mis desgracias les hace sentir mejor. O quizás simplemente sucede que mis aventuras convierten sus ociosas cotidianidades en algo mínimamente llevadero. Pero también observo como crece el número de seguidores, el número de comentarios, el número de correos amenazándome y pienso “ya soy una celebrity” y como todo célebre que se precie debería tener una biografía autorizada (y varias desautorizadas) así que voy a ponerme ello y a brindarles el primer capitulo de mi aburrida y escasamente interesante vida para que puedan ustedes seguir revolcándose en el pecado de la mofa por la desgracia ajena. Que grandes personas son mis lectores...

Creo recordar que nacer fue de las primeras cosas que hice y sucedió a finales de 1966. Mi madre no ayudó mucho pues había tenido un día durisimo en la fábrica de manillares de bicicleta y cuando se estiró en la camilla del paritorio lo primero que hizo -gran conocedora del procedimiento del parto- fue decir “que empuje otra”. Yo, desde mi escondite, observaba por una rendija a los doctores, todos con cara de querer azotarme así que imaginé que lo mejor que podía hacer era esperar una distracción para huir, cosa que sucedió al cabo de cuatro horas cuando los doctores se recostaron contra la pared para echarse unos cigarritos. Eran otros tiempos. Aproveché aquel pequeño descanso para salir rápidamente del lugar donde siempre he querido volver (aunque no el de mi madre) y comencé a correr por la sala de partos hasta que el cordón umbilical no dio mas de si y la física de la elástica me hizo volver a entrar de golpe en las entrañas de mi progenitora. A la segunda ocasión los médicos ya habían aprendido la lección y cuando volví a intentarlo uno me cazó al vuelo con una red que habitualmente se utiliza para atrapar estorninos mientras el otro cortaba el traicionero cordón umbilical. Después de anillarme y de catalogarme como una nueva especie de estornino obeso, me llevaron a una de esas cunas en una sala donde habían otras cunas y otros niños en su interior. Creo que estar con todas aquellas gentes que después serían personas de provecho o asesinos en serie es lo mas cerca que estaré nunca de una orgía, todos desnudos y gritando. Días después mi madre volvió a por mi y me llevó al que sería mi futuro hogar donde conocí a mi padre, un señor de 1,90, negro como el carbón, vestido con una túnica de colores y danzando todo el día alrededor de un periódico en llamas en medio del comedor. En efecto, ese era Ngai Gilipollas. Se preguntaran ustedes como es que mi madre se había casado con un africano que aun creía estar en África aunque llevaba toda la vida viviendo en Barcelona. En su descargo he de decir que mi padre era de trato fácil porque no había aprendido a hablar castellano (un marido que no puede llevarte la contraria es el sueño de toda ama de casa que se precie) y también ahorraban mucho en calefacción porque todo el día mi padre lo pasaba recopilando basura que luego quemaba en el centro del comedor a forma de hoguera. Ni que decir tiene que la casa estaba siempre tan llena de humo y hollín que mi madre no descubrió que yo era blanco (y no negro) hasta mis catorce años cuando me pilló una noche recién duchado saliendo de la ducha. Eramos una familia modesta. Una madre trabajadora, un padre gilipollas que se creía el rey de una tribu masai y un hijo (yo) que a los cinco años ya pesaba 72 kilos sin ropa y 72,1 kilos con ropa. No eramos una familia de posibles y no gastábamos demasiado en ropa, lo reconozco. No saben ustedes la vergüenza que pase yendo al colegio siempre vestido con un taparrabos que había hecho mi padre con una cascara de coco y lleno de hollín. De hecho ninguno de mis compañeros de colegio descubrieron que mi piel era blanca hasta séptimo de EGB cuando comenzaron a adquirir la costumbre de lanzarme cada miércoles a un estanque cercano, costumbre que perdura hasta hoy en día, todos los martes a las 4 de la tarde en un estanque cercano. Pensarán ustedes que soy un calzonazos incapaz de rebelarse ante esta burla y desprecio que dura más de 30 años. No es eso, es que me sabe mal quitarle la ilusión a los muchachos y total así aprovecho para darme mi baño semanal. Todos ganamos algo y siempre resulta divertido para mis vecinos ver a media docena de cuarentones comportándose como niños y llevando en brazos a un gordo que acaban tirando a un estanque.

Pero volvamos a mi época de tierno infante. Pronto mis padres se dieron cuenta de que yo no sería un buen estudiante pues en la guardería mientras los niños ordenaban letras y figuras yo me las comía. Quizás por eso escriba ahora, para devolverle a la sociedad todo cuanto he ingerido, como una suerte de justicia poética. En fin, que yo no estudiaba, tampoco me relacionaba socialmente con los niños del barrio (aun menos las niñas) y me pasé hasta los siete años encerrado en mi cuarto contando las flores del papel pintado.

¿Que sucedió a los 7 años? Tendrán que esperar al segundo capítulo de esta apasionante biografía.