"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

28 oct. 2011

Cosas que no son y además nunca deberían dejar de haber sido



Entiendo que un texto como el siguiente va a alejarme irremediablemente de ese universo femenino que tanto admiro (sobre todo cuando el universo está desnudo en un jacuzzi). Pero hay ocasiones en que un hombre debe hacer lo que cree que debe hacer (o lo que esas vocecillas en su cabeza le dicen), aunque reciba ordenes de alejamiento o bofetadas. Lo que pretendo explicar es que no entiendo como hemos perdido ciertas costumbres ancestrales en favor de lo políticamente correcto. Lo escatológico forma parte también de nuestras vidas, por mucho que queramos convertirlo en algo precioso y con olor a ambientador de pino.

Porque, desengáñense, lo mejor que sale de ustedes siempre sale cuando están sentados en el lavabo leyendo prospectos de medicinas. El resto son películas de Terrence Malick.


Carajillos de anís
¿Por que ahora todos los carajillos son de Baileys o Fernet Branca o Cointreau? ¿Dónde diablos están los típicos carajillos de anís que quemaban la garganta y te dejaban el aliento en modo "arma de destrucción masiva" durante horas? Lo políticamente correcto significa que nuestros alientos deben oler a pastillas de menta. Pues no, el aliento de un hombre debe oler a perro muerto un día de lluvia y eso solo se consigue con un estricto abandono de la higiene bucal, fumando puros y sobre todo ingiriendo cantidades industriales de carajillos de anís,

Ruidos en el lavabo
¿Dónde están esos ruidos en los lavabos públicos? ¿Por que ahora lo políticamente correcto es ahogar flatulencias diversas? Me niego a sentarme en un lavabo y tirar doscientas veces seguidas de la cadena para que el ruido del agua oculte el ruido de mis juguetones intestinos. Puede que ahogar los ruidos propios de los humanos sea lo políticamente correcto pero dudo que vaciar los embalses para ello sea lo correcto. Abogo pues a que los lavabos públicos tengan la misma banda sonora que los privados, una deliciosa melodía de cosas (sólidas o no) cayendo en el agua. Y sobre todo, nada de vaciar a todas horas la cisterna del lavabo. No hay mancha que un bien dirigido chorrito de orina no pueda desincrustar.

Fumar en locales públicos
Que no les engañen, la prohibición de fumar en los locales públicos solo afecta a las personas que besan a personas de su mismo sexo. Los hombres y mujeres de verdad encienden un cigarrillo donde sea menester. ¿Que es eso de recibir a un recién nacido con una sonrisa? Al bebe hay que recibirlo como siempre, con un humeante puro en la boca, llenando de humo la maternidad y acostumbrando a los nuevos infantes a lo que significa la hombría. Porque fumar es de hombres. ¿Ustedes han escuchado las voces de las mujeres que fuman? Pues eso...

Quioscos con revistas porno a la vista

¿Dónde están esos quioscos donde había cientos de revistas con explicitas portadas de mujeres practicando sexo? Es mas... ¿dónde diablos están las revistas de sexo explicito? Antes, cuando eras un tierno infante a ibas a comprar el tebeo al quiosco podías ilustrarte con negros taladrando a colegialas o rubias comiéndose todo el moreno. Maravillosas revistas con títulos tan sugerentes como "tacones altos", "edad legal" o "negro y duro". Pero no, ahora Internet ha acabado con el sexo en papel couché (porque el papel higiénico sigue siendo indispensable para el sexo) y ahora los niños se educan con la fotografía de la ultima operación de Belén Esteban o con cientos de revistas especializadas en cosas tan apasionantes como el maquetismo o el punto de cruz. Ahora lo mas pornográfico que puede encontrar un infante en un quiosco es la portada de "El Mundo".

Orinar
Ahora solo podemos orinar en los lugares indicados explícitamente para ello. Antes podías mear en cualquier lado, desde el portal de tu casa a la calle pasando por todos los árboles, estatuas o policías locales (esto último si ibas realmente beodo). Pero eso pertenece al pasado.  Ahora está mejor visto mearse encima que hacerlo en un árbol de la calle. ¿A donde hemos ido a parar? ¿De que tenemos miedo? Volvamos a mear entre los containers y a defecar en los pipican de los parques. ¿Acaso no lo hacen los perros? ¿O es que ellos son mejores y mas inteligentes que nosotros?

Que descansado que he quedado, oigan.



24 oct. 2011

La emperatriz de la comunidad de vecinos



Deben saber ustedes, queridos animales de compañía, que uno de los mas inhóspitos pero mejores lugares donde conseguir contactar con personas del sexo opuesto son los tendederos de ropa de los patios interiores. A esto debo aclarar que sirve también para contactar con personas de su mismo sexo si lo desean pero siempre me ha parecido una pérdida de tiempo el buscar fornicio con una persona de tu mismo sexo, para eso ya estamos nosotros (nuestras manos, mejor dicho). Los tendederos de ropa de los patios interiores, además de darnos la posibilidad de cotillear la ropa interior de nuestros vecinos, también nos permite un intercambio de esas mismas prendas cuando, por accidente, caen de un piso a otro. Cientos de veces he dejado caer yo mi ropa interior en el tendedero de la vecina de abajo y en todas esas ocasiones repite lo mismo cuando voy a reclamar lo que es mio: "¿Esa cosa sucia y agujereada era tu ropa interior? Pensaba que era un trapo para tirar y eso he hecho precisamente". No aprendo. No obstante ayer por la tarde sucedió algo con esta vecina digno de relatar.  Me encontraba yo por décima vez consecutiva dejando caer mi ropa interior sobre sus braguitas perfectamente colgadas (lo se, mi perversión no conoce fronteras), cuando vi que ella estaba montando una especie de tendedero de madera de esos plegables en su terraza. Sepan ustedes que para ver el interior de la terraza de mi vecina de abajo tuve que asomarme de tal manera que, además de estar a punto de caer al vacío, la vecina levantó la vista y vio al gordo de siempre con los mismos calzoncillos de siempre en la mano. Una vista que no debe ser como un amanecer en la playa, lo reconozco.

-Eh Gilipollas, te vas a caer -dijo ella.
-¿Que hace usted mi querida vecina? -pregunté yo haciendo malabares con mi oronda barriga en la barandilla cual funambulista del Circ Du Soleil que se ha saltado la dieta los últimos 30 años.

-Intento montar este tendedero pero no lo consigo.
-¿Necesita ayuda?

La vecina me observó y se encogió de hombros. En menos de diecisiete segundos ya me encontraba yo aporreando su puerta. Para mi sorpresa me permitió el paso y me acompañó hasta donde estaba el aparato infernal a medio montar.

-¿Que diablos se supone que significa esto? -pregunté como si aquel aparato me hubiese pisado un juanete.

La vecina me tendió un folleto con las instrucciones de montaje.

-No lo entiendo -comencé imitando la voz del señor que dobla a Robin Williams cuando imita a Michael Caine hablando cockney-. Si ya tiene usted un tendedero.
-Es para los días de lluvia.
-¿Que pasa con los días de lluvia?
-¿Que se moja la ropa...?

A mis 45 años acababa de descubrir el porque los días grises, la ropa que tenía tendida tardaba días en secarse. Vale, no soy Einstein ni un meteorólogo. Recuperé el folleto y empecé a mover tornillos, maderas, varillas de plástico y muchas otras cosas que no tengo ni idea de como se llaman.

Y al final lo conseguí.

O sea, conseguí construir una especie de jaula de madera y plástico que nada tenía que ver con la fotografía del folleto y que al plegarla aprisionó una de mis manos, uno de mis pies y una de mis orejas. Respiré aliviado entre terribles dolores. Al menos había aprisionado partes de mi cuerpo de las que tenía copia. Y lo peor de todo es que al plegarse sobre mi, saltaron unas cuantas piezas que hicieron imposible su natural apertura. Resumiendo: que estaba delante de mi vecina maciza, atrapado dentro de un tendedero y llorando como un político cuando le quitan el coche oficial.

-Hay que ver lo tonto que eres chico -dijo mi vecina mientras intentaba sin éxito liberarme.
-¿Usted cree que cabremos en su coche con el tendedero? El hospital está a menos de diez minutos. Lo digo porque hay ciertas partes de mi cuerpo que están adquiriendo un feo color morado.
-Lo que necesitamos es una ferretería, no un hospital.

La vecina desapareció para aparecer al poco rato con otro vecino, el gay del quinto primera. Un tipo alto y fornido con unos alicates en la mano. Iba vestido con pantalones cortos y una camiseta ajustada. Mala señal, al menos para alguien tan heterosexual y homófobo como yo.

-Vamos a solucionar esto -dijo el recién llegado.
-A mi ni me toques, hombre de dudosa sexualidad -dije rodando sobre mi mismo atrapado en el tendedero al tiempo que rompía todo cuanto pillaba a mi paso.

Se preguntarán ustedes como acabó esta historia. Lógicamente no podía acabar bien. Es mas, hubiese sido un milagro ya que si todas mis historias que incluyen mujeres en circunstancias normales acaban mal, esta ya ni digamos. Aquel día aprendí varias cosas. A saber, que los tendederos se llaman como las emperatrices austriacas, también aprendí que cuando un folleto anuncia "montaje fácil" significa "vas a perder el riego sanguíneo de tus extremidades", aprendí que tener 45 años, berrear y sollozar como un niño y romper medio comedor no es la mejor manera de ligar con tu vecina maciza. Y lo peor de todo: aprendí que el vecino del quinto primera no es gay. Ahora es el quien se beneficia a mi vecina.

Espero que ustedes hayan aprendido algo. De momento, aléjense de esos endemoniados tendederos.


20 oct. 2011

Consultorio del doctor gilipollas (10)



Estimado doctor. Estoy ciegamente enamorada de mi marido, desde el primer día que le conocí, ciegamente enamorada de manera literal porque ha de saber usted que vendo cupones y un perro me indica cuando cruzar la calle. El caso es que mi ceguera parece haber sido una ventaja durante todos este tiempo (43 años de casados y nueve hijos para ser más exactos) pero justo ahora, en mi madurez, una amiga me ha dicho en confidencia que quien creo que es mi marido es en realidad un maniquí de El Corte Inglés. Firmado: Pasión Ciega.
Querida Pasión Ciega. Puede que la ceguera no se cure pero le aseguro que la estupidez aun menos. La próxima vez que le sea infiel a un maniquí al menos procure que no se entere todo el país. Vaya a leer a Coelho en braille y déjenos en paz. 

Estimado doctor. Hace poco conocí a una joven que me tiene robado el corazón, el problema es que yo soy Madrileño y ella es catalana. ¿El amor entiende de distancia? Firmado: Atlético. 
Querido Atlético. El amor no entiende de distancia pero si que entiende de economía doméstica. Búsquese una moza más cercana que no le obligue a dejarse medio sueldo y media vida buscando por Internet vuelos low cost. Si quiere desenamorarse rápidamente de la catalana solo tiene que ver un par de noticiarios de Intereconomía o suscribirse a La Razón. 

Querido doctor. Después de ver el especial de 178 páginas a todo color de la boda de la Duquesa de Alba en la revista “Hola” me he dado cuenta de que me ponen las mujeres muy mayores, casi ancianas. El problema es que tengo 27 años y estoy casado con una modelo de lencería de 19 años. ¿Qué puedo hacer? Firmado: Adorador Geriátrico. 
Querido Adorador Geriátrico. Nunca he tenido una respuesta mas fácil: le cambio a su esposa por mi abuela. Y si lo desea incluyo dos o tres abuelas mas, un andador y media docena de pañales para la tercera edad. La maciza puede enviármela en primera clase si hace falta, yo pago todos los gastos. Por cierto... ¿una modelo de lencería necesita algún cuidado especial? ¿Come lo que cualquier otra mujer? Ah... de nada. 

Estimado doctor. Mi novia está obsesionada con las películas de vampiros adolescentes. A todas horas quiere que me vista de negro y le chupe el cuello cuando la realidad es que lo que yo deseo es que ella se desvista y me chupe otras cosas. ¿Qué puedo hacer? Firmado: Antonio Van Helsing. 
Querido Antonio. Cuando la fijación de alguien es un elemento de ficción estamos perdidos. Por mucho que usted duerma en un ataúd nunca será un vampiro adolescente. Mi recomendación es que si su novia está muy buena le siga el juego con la esperanza de que en la madurez conserve algo de esa magnifica arquitectura corporal y además haya superado todas esas tonterías adolescentes. Si su novia no está buena hágase un cinturón de ajos y cuelgue varias cruces de su cuello. Eso si, recuerde quitárselos cuando busque una nueva novia. 

Estimado doctor. Mi marido está obsesionado con Mourinho hasta el punto que después de hacer el amor convoca una rueda de prensa con nuestros hijos de 2 y 5 años o cuando estamos hablando siempre apunta cosas en una libreta y me dice que debo tener mas ritmo y entrar mas por los extremos. Incluso cuando yo no quiero hacer el amor comienza a repetir "¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?" toda la noche. Firmado: la que no puede mas.
Querida la que no puede mas. Hay cosas peores. Imagine que estuviese obsesionado con Guardiola. Lo que se iban a aburrir todos en casa.

Doctor Gilipollas. Tengo un grave problema, me apasiona el arte pero a mi novio los museos le producen urticaria, en cuanto se acerca a uno le aparecen ronchas por los brazos, cara la parte interior de los muslos y comienza a temblar como la niña esa del exosrcista cuando le echaban agua bendita. No creo que pueda compartir mi intelectualidad con alguien así. ¿Usted que opina? Firmado: una sevillana.
Querida Sevillana. Los hombres heterosexuales somos alérgicos al arte y aun mas a los museos. Sepa usted que el único arte que entiende un hombre de verdad es el arte de tirar cerveza de barril y su museo es el bar. Así que déjese de tonterías, vuelva a la cocina a preparar las croquetas y deje a su novio el espacio artístico que realmente necesita, ese espacio lleno de cabezas de gamba, papeles arrugados, serrín y cerveza...





Envíen sus preguntas a completamente.gilipollas@hotmail.es o déjenlas en los comentarios. Y recuerden: cuenten siempre la verdad aunque sea mentira.

16 oct. 2011

La fotógrafa



Esta historia comienza como comienzan todas mis historias, en la incesante búsqueda del conocimiento de lo que podría significar el amor horizontal. Me encontraba yo pues, como muchos otros domingos a mediodía, paseando por un gran parque una gran ciudad con la obscena intención de hallar alguna moza sentada sola en un banco a quien acosar, cuando la vi a ella. Era un radiante domingo de este caluroso otoño que sigue acotando las faldas y aumentando los escotes unos días mas (gracias calentamiento global). Iba ataviada con una especie de camiseta de tirantes a rayas negras y rojas que a la vez hacia de vestido y unas mallas de color negro, tenía el pelo largo y era alta y hermosa. Una mujer de esas que te hace levantar ambos dedos como si acabases de ganar una carrera de Formula 1. La muchacha cargaba con una gran cámara fotográfica al cuello y parecía estar fotografiando los patos que jugueteaban en un lago cercano.

En cuanto la vi supe que tenía que hacer algo, tenia que pensar en algo y hacerlo rápidamente para llamar su atención. Pero resulta que ni las buenas ideas ni tampoco la rapidez son mis mejores virtudes.

Hice algo rápido, de acuerdo, pero no creo que fuese demasiado inteligente.

Al poco rato estaba danzando delante de la fotógrafa ataviado con unos calzoncillos con la cara del gato Garfield, mis sandalias y unas cuantas ramas que había arrancado a modo de corona de laurerles. Creo que en las ramas que llevaba en la cabeza había de todo menos laurel, incluso había una lagartija muerta y una especie de ortiga que me causo una erupción que duró mas de dos semanas. Pero sea como fuere ahí me tienen danzando frente a la fotógrafa cual obeso bailarín profesional.

Curiosamente, cuando peor hacemos las cosas es cuando obtenemos los mejores resultados pues la muchacha desvió su vista, me miró, sonrió, me apuntó con su cámara y comenzó a disparar lo que yo imaginaba que eran las flechas del amor.

La improvisada sesión duró como diez minutos y ahí me tienen danzando, dando vueltas sobre mi mismo, cayendo al suelo, volviéndome a levantar una y otra vez, inventando imposibles cabriolas y movimientos mezcla de un pokemon bailarín de ballet clásico evolucionado a pokemon de chico de baile de corista de tercera fila. Levantando la pierna hasta luxarme la ingle como si estuviese en un desfile militar de la antigua unión soviética o haciendo el molinete con las manos cualquier chulo de discoteca de los años setenta. Lo reconozco, el baile tampoco es una de mis virtudes y lo único que se me ocurrió en aquellos momentos fue mezclar todos los movimientos que era capaz de recordar. Patético, lo se. Pero como resulta que parte del arte de la fotografía consiste en congelar el tiempo y mi particular baile, congelado en momentos, ofrecía a aquella mujer excelentes instantáneas de un gordo haciendo tonterías en un parque.

Cuando hube acabado caí al suelo sudando y resollando como una cafetera a punto de explotar. La muchacha se acercó a mi.

-Gracias por la sesión -dijo con una dulce voz pintada levemente de un precioso y andaluz acento.

Era mi última oportunidad, me levanté como pude y le devolví el cumplido.

-Grazia a ti mi arma, aiiii que salero tienes guapa, bonita y de tooo... ole, ole y ole las muheres guapasssss! -dije imitando el acento andaluz y creando un extraño zapateado finalizando la frase con dos palmas al aire cual bailarin de tablao flamenco aquejado de parkinson.

Recuerden siempre una cosa: cuando quieran impresionar a alguien, sea hombre, mujer o animal atado a un poste... huyan  de los tópicos. Imitar no es la mejor manera de comenzar una relación duradera. Sobre todo si somos los peores imitadores de acentos del mundo. Y sobre todo, recuerden que después de bailar durante diez minutos, la  goma que ajusta los calzoncillos de Garfield de imitación comprados en la tienda de los chinos, suele ceder con facilidad haciendo que la textil pieza que nos separa de la desnudez se deslice piernas abajo mostrando lo que en algunos esporádicos casos es la gloria y lo que en la mayoría (sobre todo en mi) es una ignominiosa y pequeña realidad

Y de esa guisa, en pose de bailarín andaluz que muestra sus vergüenzas al resto del mundo no pude por menos que ponerle la guinda al pastel.

-Zi quiere puede esharle una foto a mi chorrica, mi arma -dije señalando mi micropene con ambas manos- e gratiz.

Cuando algo funciona, por muy increíble que parezcan los motivos, limítense a recoger los frutos. Tensar la cuerda nos lleva, inevitablemente, a romper esa cuerda. El amor, como cualquier otro sentimiento, está condicionado por estímulos de todo tipo y ver a un gordo sudoroso señalando un micropene no es la mejor manera de estimular nada que no sera el rechazo o la ignorancia.

Y fueron precisamente estas dos últimas cosas las que se adueñaron de la hermosa fotógrafa andaluza que desapareció del parque dejándome de tal guisa ante el estupor y la indignación de varios padres que paseaban por allí con sus hijos. ¿Cómo acabó la historia? Lo principal es que acabó conmigo en la comisaría de policía con varias denuncias por escándalo publico pero ahora se que lo más importante que sucedió aquel día es que el amor volvió a escapar calle abajo y -una vez mas- fui incapaz de alcanzarlo.







La fotografía que acompaña este post es obra de María Arregui.



13 oct. 2011

La psicóloga



Como bien saben ustedes (y si no... deberían) hace casi un año que mi burro José frenó en seco provocando un aparatoso accidente que me llevó al hospital y después a rehabilitación y la rehabilitación me ha llevado a acudir a un psicólogo. Ustedes comprenderán que yo tengo tantas ganas de acudir al psicólogo como un cuarentón heterosexual tiene ganas de acudir a una revisión de próstata. Odio la sola idea de tener que contarle a nadie todos mis problemas, no tengo ni tanto tiempo ni tanto dinero ni, sobre todo, tengo ganas. Siempre he creído que ir al psicólogo debía ser tan emocionante como meter barquitos en botellitas. Todos los actos no cotidianos y que no incluyan alcohol o sexo me parecen una pérdida de tiempo. Sobre todo si cuestan dinero. En la mutua me informaron que debía acudir a una psicóloga para que evaluase mi estado mental tras el accidente. Alguna cosa relacionada con las secuelas que no acerté a comprender. Cuando escuché esas palabras me dieron ganas de contestar “mi estado mental tras el accidente es el mismo que antes del accidente”, pero la circunstancia de que “psicólogo” fuese “una psicóloga” hizo que la aclaración no saliese de mi boca y mi cabeza asintiese cual sumiso criado enfundado en látex y con una bola atada a mi boca.

El dia de la cita me presenté en el gabinete psicológico con mis mejores galas que ya saben ustedes que consisten en una camiseta de “Leche Puleva”, pantalones cortos conmemorativos del Mundial España ’82, calcetines blancos y chancletas de los chinos. Sepan ustedes que cuando se dispongan a encontrarse con una mujer deben hacerlo siempre vestidos con sus mejores galas. Las mujeres, a diferencia de los hombres, son seres que se guían tan solo por la apariencia obviando la verdadera esencia masculina. No intenten ser ocurrentes o inteligentes, no pretendan impresionar a la otra persona con el intelecto. Simplemente cálcense sus mejores galas y esperen recoger los frutos. Es lo que yo hice.

Transcurridos unos momentos de ansiosa espera en una sala de ídem, entré en el despacho de la susodicha. De inmediato caí de rodillas y comencé a sollozar sin poder evitarlo. Acababa de descubrir que Dios existia y acababa de fijarse en un ser tan insignificante como yo.

La psicóloga era una muchacha de unos treinta años, morena de pelo largo cual musa de guitarrista jerezano, delgada y estilosa como una gacela bebiendo en un lago africano una noche de luna llena, sus ojos eran grandes, su boca era grande pero, lo único importante: sus pechos eran grandes. Debería existir alguna norma que obligase a las psicólogas a carecer de todo atractivo físico pues resulta imposible concertarse en la mente cuando delante tuyo tienes un cuerpo como aquel. Era hermosa, era joven y estaba dispuesta a hablar durante toda una hora conmigo lo que significaba que era lo más cerca del amor que he estado nunca con una mujer.

La muchacha me ayudó a levantarme del suelo, me acompañó a una silla y comenzamos a hablar. Pronto me di cuenta de que el algo parecía flota por aquella estancia. Claro: el amor. Una mujer a la que no le interesas nunca te haría preguntas del tipo “¿Cómo se encuentra?” o “¿duerme usted bien?” o “¿tiene miedo a coger el metro?”. Todas esas preguntas demostraban un claro interés de la jamona con estudios hacia mi persona. Contesté todas las preguntas intentando ser lo mas sincero posible e intentando también no acompañar mis respuestas con el inevitable "ai, oma... que rica". Y entonces llegó la inevitable sentencia.

Como si pudiese importarme saber si estaba loco o no cuando lo único que quería era hundir mi cara entre aquellas magnificas glándulas mamarias.

Y resultó que no estaba loco, pero tampoco cuerdo. Como si alguien necesitase cinco años de universidad para llegar a esa conclusión. Cualquier desconocido es capaz de llegar a esa conclusión a los cinco minutos de conocerme. No la culpo, ella estaba haciendo su trabajo. Además era demasiado hermosa para culparla de nada.

-De acuerdo -dije aun recostado en el divan- Y ahora que ya sabemos lo que sabemos... ¿que tal si se acuesta a mi lado en este diván?
-Eso no es un diván, está usted sentado en una silla -replicó ella con un tono tan gelido como esas cubiteras motadas de escharcha al fondo del congelador-.  Y no suelo confraternizar con mis pacientes.

Odio cuando alguien utiliza palabras complejas y no tengo un diccionario a mano. ¿Confraternizar? Quizás había querido decir que no jugaba a algún extraño juego de cartas con sus pacientes. O quizás "confraternizar" significaba compartir un bol de cereales. Quien no se arriesga no gana así que me levanté de aquella silla que la psicóloga se negaba a aceptar como "diván" y me acerqué a ella. Antes de que pudiese besarla, la psicóloga cogió un grueso tomo de 1800 páginas titulado "Tratado de psicología social: perspectivas socioculturales" y me arreró con él en todos los morros.

Aquel dia, además de conocer el mundo de la psicología tambien conocí el mundo de los dentistas y el de los medicos de urgencias. Quizas mi cara parezca ahora un amasijo de color morado sin dientes pero algo me dice que esa psicologa me atizó con un evidente ánimo de "confraternizar".

Aunque ella dijese lo contrario. Aunque yo lleve dos semanas bebiendo y comiendo con una pajita de plástico. Tiempo al tiempo.


6 oct. 2011

La boda del año


He sido terriblemente cruel en Twitter con mis comentarios acerca de la boda de la Duquesa de Alba. En un inusitado ataque de humildad, lo reconozco: no soy perfecto, es mas, soy un completo sinvergüenza en lo que respecta a reírse de los demás. No me lo tengan en cuenta, todo el mundo se ríe de mi, tan solo se trata de una lícita venganza. Los siguientes comentarios son los que en los últimos tres días he publicado en Twitter (y Facebook). Al releerlos me da la impresión que no los escribí yo sino algún jornalero ofendido que poseyó mi cuerpo. Un momento... la imagen de un rudo jornalero poseyéndome no me atrae demasiado. Sea como sea, no pregunten como se me han ocurrido tantas estupideces y que todas parezcan buenas, ni yo lo entiendo. Podría decir que la Duquesa de Alba es mi musa pero ni yo quiero una musa así ni tampoco quiero poner celoso a ese señor tan circunspecto que es Alfonso Díez, el nuevo duque. Porque, en efecto señoras, el duque nacional por excelencia, ese del que todas estaban enamoradas (Miguel Ángel Silvestre) ha sido sustituido por este funcionario con cara de ser asiduo a todos los bingos de Benidorm, mariconera de polipiel en ristre. Cuando en una boda el novio de más de sesenta años parece joven de la mano de una mujer solo puede ser por dos cosas, o bien porque ella tenga mas dinero que el resto de mujeres juntas (que es el caso) o bien porque el hombre sea un arqueólogo y acabe de descubrir una tumba egipcia que esconde una maravillosa momia perfectamente conservada. Sea como sea ahí va la recopilación de todos mis tweets acerca de la boda de la Duquesa...

-Se rumorea que nadie se va a atrever en la boda de la Duquesa de Alba a pedir "¡Que se besen! ¡Que se besen!". Se buscan suicidas. 

-¿No sería mas lógico que fuese Eduard Punset quien se casase con la Duquesa de Alba? Podrían compartir pelucas...

-En la Segunda Guerra Mundial los kamikazes gritaban "banzai" antes de morir. Hoy dicen "si quiero" a la Duquesa de Alba.

-Los de la RAE van a incluir "Alfonso Diez" como sinónimo de "valentía" en diccionario. 

-En los preparativos de la boda de la Duquesa de Alba el servicio harán doble turno. Han de planchar el traje de novia y a la novia...

-Se rumorea que van a utilizar un traductor klingon para cuando la Duquesa de Alba diga "Si quiero". Se desconoce que idioma habla...

-Mensaje para Alfonso Diez: Huye, aun estás a tiempo. Protegeremos tu huida enviando 200 jornaleros ilegales contra la Duquesa de Alba. 

-Como roben el vídeo erótico de la noche de bodas de la Duquesa de Alba se calcula que las ventas de DVDs serán entre uno y ninguno. 

-Creo que tanto tweet sobre la Duques de Alba esconde mi amor secreto... hacia Alfonso Diez. 

-La noche de bodas de la Duquesa de Alba y Alfonso Díez será tan apasionante como la discografía completa de Alex Ubago.

-La despedida de soltera de la Duquesa de Alba acabó con las diez amigas en una batalla de almohadas. En total 47 huesos rotos.

-Faltan 3 días para la boda de la Duquesa de Alba. ¿Que pedirá Alfonso Diez para la última cena?

-Mamá ¿ves a la Duquesa de Alba? Pues deja de preguntarme cuando te presentaré a mi novia o apareceré con una igual. 

-Para la noche de bodas con la Duquesa de Alba, Alfonso Diez ha pedido unos guantes de goma, un kilo de limones y un abreostras. 

-Dicen que la Duquesa de Alba entrará en la iglesia con los acordes de la banda sonora de "Parque Jurásico".

-Mil gracias a Interviú por haber publicado unas fotos desnuda de la Duquesa de Alba de hace 30 años y no de hace 30 días.

-La Duquesa de Alba se ha puesto a bailar frente a la gente al entrar a la boda. Danzas tribales del pleistoceno para ser mas exactos.

-He visto alemanes completamente borrachos bailando mejor sevillanas que la Duquesa de Alba.

-La Duquesa de Alba da el "si, quiero". Alfonso Díez da el "que remedio, todo por la pasta". 

-"Ole la muchacha" y "¡guapa!" grita el público a la Duquesa de Alba. Se confirma que los oftalmologos sevillanos llevan meses de huelga. 

-La Duquesa de Alba y Alfonso Díez pasarán la noche de bodas en un cortijo. Se han llevado forraje, el Monopoly y dos docenas de Red Bull.

-Alfonso Diez: el valiente español que ha conseguido salir de la crisis... aunque le espere una noche de bodas con la Duquesa de Alba. 

-Nuevo capítulo de "The Walking Duquesa": se acerca la hora de la noche de bodas.

-Después de su boda con la Duquesa de Alba, Alfonso Diez pasa a llamarse Alfonso Diez Millones de Euros.

-Grandes trilogías del cine: "La Momia", "El regreso de la Momia" y "La boda de la Duquesa de Alba". 

-Después de la boda, Alfonso Diez se ha frotado tanto las manos que le han comenzado a arder.

-Se rumorea que en la boda de la Duquesa de Alba el oficiante dijo: "puede besar a la señora que se parece al mudo de los hermanos Marx".

-Se rumorea que Alfonso Diez acaba de llamar a los artificieros para conseguir quitarle la faja a la duquesa de Alba.

-La Duquesa de Alba ha dicho "estoy caliente". Alfonso Díez le ha dado un Termalgin y se ha ido a pasar la noche de bodas con sus amigos.

-Anulada la película que clausura el Festival de Cine Fantástico y de Terror de Sitges. En su lugar pondrán el vídeo de la boda de la Duquesa.

-Confirmado: Silvester Stallone ha fichado a Alfonso Diez para rodar la continuación de "Los Mercenarios". 

-La boda de la Duquesa de Alba no ha sido la boda del siglo. Si sumamos las edades de los contrayentes es la boda del milenio.

-Han encontrado a Alfonso Diez corriendo desnudo y untado de nata en dirección a algún país sin tratado de extradición.

-Todo el mundo lamentándose de la muerte de Steve Jobs. Y del pobre Alfonso Díez y su noche de bodas nadie se acuerda... insensibles. 

-Si me dan a escoger entre película de Isabel Coixet o noche de bodas con la Duquesa de Alba, escojo que me peguen un tiro en las rodillas.

-Se confirma que existe el gen de la inmortalidad. Alfonso Díez ha sobrevivido a la noche de boda con la Duquesa de Alba. 

-Se confirma que después de la noche de bodas de la Duquesa de Alba y Alfonso Díez, la temperatura global del planeta ha descendido 2 grados. 

-El nuevo marido de la Duquesa de Alba es un pokemon: de funcionario ha evolucionado instantáneamente a duque. 


De acuerdo, soy una mala persona, cruel, insensible y malnacido. Soy la peor persona del mundo por reírme de una anciana que ha hecho lo que le ha dado la real gana. ¿Pero y ustedes? ¿Que hacen ustedes riendo? Un poco de incorrección política no viene mal de vez en cuando... ¿A quien hacemos daño con eso? A la Duquesa y a su nuevo marido no, desde luego. Dudo que después de su noche de bodas nada puede molestarle tanto...


Este post se actualizará constantemente con los nuevos tweets hasta que se me seque la única neurona o encuentre una nueva víctima...






2 oct. 2011

Ciencia Ficción gilipollas




No soy un fan de la Ciencia Ficción. Entendiendo por fan a esos frikis que van con camisetas con dibujos de naves espaciales, pantalones bermudas, perilla y coleta y tienen en la habitación una estantería con figuritas de soldados imperiales. Soy un friki (bermudas, perilla y coleta) pero no soy un fan de la Ciencia Ficción. Mi aversión a la lectura me aleja de libros de Ciencia Ficción, de cualquier tipo de libros que no incluya fotografías de mujeres con los tobillos separados al máximo. ¿El cine? Soy incapaz de entender la Ciencia Ficción actual: niños manejando complejos ordenadores, monstruos transparentes venidos de yoquesé dimensión y complejas naves espaciales llenas de tubos y antenas y todo adornado con una insípida trascendencia que pretende explicarnos el sentido de la vida. Como si no supiésemos que hemos venido al mundo a beber, fornicar y huir de los acreedores. ¿Dónde ha quedado la ingenua ciencia ficción de mi época? Sepan ustedes que la Ciencia Ficción murió con "Star Wars" y aunque el bikini de la princesa Leia en "El Retorno del Jedi" estuvo a punto de redimir esta antipatía, nunca lo consiguió. También lo intentó Ridley Scott al dejar en bragas a Sigourney Weaver en "Alien, el octavo pasajero", pero fue un hecho aislado porque todo el mundo sabe que la Ciencia Ficción son macizas dentro de ajustados trajes de cuero y monstruos de goma que hacen "bruuu" y "gñññ" donde incluso podemos ver los pies del marionetista asomando por abajo. Desnudos y mucho látex. Como una película pornográfica pero sin final feliz. El resto son tonterías. Ya avisó Stanley Kubrick en 1968 con "2001, una odisea en el espacio" que la Ciencia Ficción puede llegar a ser algo aburrido e inteligible. Pero eso era algo que deberíamos haberlo adivinado antes de entrar al cine a ver lo que unos definen como obra de arte y yo defino como la mas perfecta manera de alcanzar una profunda siesta. Hay que ser muy torpe para poner 2001 en el titulo de una película estrenada en 1968. Si el tal Kubrick no sabia ni en que año vivía ¿como pretenden que supiese que una buena película de Ciencia Ficción se basa en la suma de macizas y monstruos? Una buena película de Ciencia Ficción, aparte de esos dos elementos, también necesita de bolas peludas, interruptores de secador, lucecitas que brillan y que todo tiemble. Sobre todo que todo tiemble, desde los monstruos a las naves a los protagonistas. ¿Que es eso de la Ciencia Ficción moderna donde las naves son silenciosas y parecen el bar de un hotel de diseño? Como si las naves nunca tuviesen que pasar una ITV. ¿Y que me dicen de esas películas de Ciencia Ficción con personas que hablan y hablan pero nunca sucede nada? Menudas siestas me he echado con "Moon" o "Solaris". Mis ronquidos podían escucharse en Ganímedes.

¿Y la Ciencia Ficción española? Algún listo aseguró en una ocasión que "Acción Mutante" es la primera película adulta de Ciencia Ficción española. Vamos a ver, alguien (Alex de La Iglesia) tan gordo como Kubrick, con la misma barba que Kubrick y las mismas gafapastas de Kubrick no iba a ser capaz de hacer algo bueno. ¿Antonio Resines en el espacio? Eso hubiese sido tan veridico y emocionante como enviar a Tony Leblanc a la Luna. Vamos hombre... Al menos el señor de La Iglesia tuvo la decencia de no titularla "2001 Acción Mutante". ¿Dónde está la ciencia ficción española? En los programas electorales de nuestros politicos, eso seguro.

¿Y las series de ciencia ficcion? Ahora se han puesto de moda las series de ciencia ficcion en la tele. ¿Tengo cara de querer sentarme en mi sofá y ver a humanos luchando contra monstruos generados por ordenador? En cinco minutos de Belen Esteban hablando de geografía en "Sálvame" hay mas ciencia ficcion que en toda la primera temporada de "Falling Skyes".

Por suerte siempre me queda mi viejo vídeo Betamax donde ver una vieja copia de "Barbarella" con la magnifica Jane Fonda enfundada en un traje de plástico. Eso si que era Ciencia Ficción, señores. Ciencia Ficción de la buena, no las tonterías tecnológicas que nos quieren vender ahora. Ciencia ficcion de tetas y culos enfundados en cuero, Ciencia Ficción de monstruos de goma y señores que vuelan y a los que se les ve los cables de donde cuelgan. Ciencia Ficción de paisajes pintados al oleo y olor a gominolas. Ciencia Ficción maravillosamente ingenua.

Olvídense ustedes de la Ciencia Ficción adulta y recuperen sus viejas cintas VHS. Aunque sea la versión porno titulada "La Guarra de las Galaxias".

Al fin y al cabo, para muchos, el sexo también es Ciencia Ficción.