"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

29 ago. 2012

El oficio de periodista


En el oficio de periodista, como en el de afilador, zapatero o costurera, se respira últimamente con cierta dificultad, conscientes todos de su condición de especie de extinción. Y no porque hayan desaparecido los cuchillos, los zapatos, los descosidos o las noticias. Sino porque se ha quemado el bosque, así de simple. No queda espacio en el planeta para ciertas especies protegidas. Ahora solo hay espacio para peces con tres ojos o caballos con cinco patas, en el circo de Chernobil hay lugar para todos siempre que no sean normales, siempre que hagan caso al jefe de pista. De repente ha dejado de vender la verdad, siendo sustituida por el nuevo oficio de crear la verdad acorde al color del espejo que tenemos delante. Hace 40 años Berenstein y Woodward demostraron el poder de la prensa independiente, el poder de la prensa en democracia  Pero también mostraron a los políticos el peligro de que alguien les muestre lo miserables que pueden llegar a ser en su carrera por ser los amos del puticlub. Así pues los medios de comunicación se convirtieron en circos donde todo salto mortal se hacía con red porque nadie estaba dispuesto a perder su trabajo. Hoy en día Berenstein y Woodward redactarían pies de foto en el "Diez Minutos" o se exprimirían las meninges en rellenar esos globitos del "Cuore" con juegos de palabras. Y no porque estos dos señores hubiesen dejado de ser magníficos periodistas sino simplemente porque un stripper no tiene espacio en una misa de domingo, al menos no en el altar al ritmo de "Macho Man". Adiós a la libertad de pensamiento, hola al pensamiento único, un único a la derecha, otro único a la izquierda, otro único con los banqueros, otro único con los osos pardos despedazando salmones... y así hasta el infinito.

Y no nos llamemos a engaño, existe tanto maniqueísmo en un extremo que en el otro, en cualquier extremo de esta poliédrica democracia. No sirve el argumento de que los medios de comunicación afines a la derecha son partidistas y los afines a la izquierda no. Simplemente porque la estupidez no conoce de ideologías. A todos les gusta manipular por el simple motivo de que a todos nos encanta el poder.

Y hablando de hacer eso que tanto nos gusta en este país que es colocar etiquetas a la gente... ¿quien es el culpable? ¿El empleado o el empleador?

La culpa es de los medios de comunicación: mentira. Los medios de comunicación no son entes pensantes por si mismos. No son mesas de despacho que, cual transformers patrios, se convierten en seres que que hablan y actúan. Detrás de los medios de comunicación hay personas y acostumbran a ser periodistas tan rigurosos como comer pescado congelado en un restaurante con estrellas Michelín. Pero son periodistas, o lo fueron en algún momento antes de golpearse en la cabeza con la puerta del armario donde se escondían.

La culpa es de los periodistas: mentira. No podemos caer en el error medieval de cortarle las manos al mensajero. Si el Rey dice que el cielo es verde, diremos que lo es a riesgo de abonar con nuestros huesos las rosas de la reina. A esto se llama "dar de comer a nuestros hijos".

Pones la televisión y llaman "periodismo de investigación" a mostrar imágenes de huesos quemados, a cámaras ocultas a prostitutas de lujo, a hablar sobre la separación del último famosillo de turno o a atacar a todos aquellos que no piensan como ellos. ¿Son los periodistas culpables de este magnífico despropósito? Acudamos a la RAE (después de habernos bebido un par de Gintonics)...

periodista.
1. com. Persona legalmente autorizada para ejercer el periodismo.
2. com. Persona profesionalmente dedicada en un periódico o en un medio audiovisual a tareas literarias o gráficas de información o de creación de opinión.

"Persona legalmente autorizada". O sea, que lo importante es que tenga un carné de periodismo, no que tenga cerebro. Y la segunda definición ofrece una joya aun mejor: "creación de opinión". Así pues el periodista es un creador de opinión.

Si esto es así entonces no hay nada que reprochar a los actuales medios de comunicación. Por otra parte siempre he creído que un periodista es un profesional imparcial que cuenta unos hechos pudiendo añadir su opinión personal pero no con la intención de crear una opinión. Todos esto es demasiado confuso, es como esas conversaciones que mantienes a las cinco de la mañana con alguien con quien quieres acostarte, hablas y hablas pero al final ni sabes lo que dices.

Recapitulemos. Ya sabemos lo que no es un periodista... ¿y el periodismo?

Bill Kovach y Tom Rosentiel, dos periodistas expertos en comunicación, se dedicaron durante años a entrevistar a cientos de colegas periodistas sobre el oficio del periodismo y llegaron a una conclusión que escribieron a modo de decálogo en el libro "The Elements of Journalism", que son:

1. La primera obligación del periodismo es la verdad. 
2. Su primera lealtad es hacia los ciudadanos. 
3. Su esencia es la disciplina de la verificación. 
4. Sus profesionales deben ser independientes de los hechos y personas sobre las que informan. 
5. Debe servir como un vigilante independiente del poder. 
6. Debe otorgar tribuna a las críticas públicas y al compromiso. 
7. Ha de esforzarse en hacer de lo importante algo interesante y oportuno. 
8. Debe seguir las noticias de forma a la vez exhaustiva y proporcionada. 
9. Sus profesionales deben tener derecho a ejercer lo que les dicta su conciencia

Difícil de cumplir ¿verdad amigos periodistas? Difícil de cumplir ni una sola de estas directrices sin perder el empleo. Porque permítanne adelantarles que si su intención es seguir este decálogo a pie de la letra están destinados ustedes a compartir espacio con electricistas y camareros en una maravillosa y lucida cola del paro.

Pero no se desesperen porque si sucede que carecen ustedes de escrúpulos y son hábiles en el arte de adivinar lo que piensa quien le paga... entonces adelante, pueden comenzar por TVE, Telencinco, Cuatro, Telemadrid, Antena 3, La Sexta, El Mundo, El País, La Gaceta, ABC... porque lo miremos como lo miremos, no se salva ni uno. Da igual con que mano se comete un delito, si con la derecha o la izquierda, el delito es el mismo.

Posiblemente esté equivocado y ustedes periodistas (o no) asegurarán que esto no es así, asegurarán con vehemencia que aun queda espacio en este mundo para Berenstein o Woodwards. Quizás tengan razón pero algo me dice que ese es un espacio tan pequeño que apenas conseguiremos encontrarlo.

Creo que por eso practico el sexo a la hora del telediario. Porque prefiero joder a que me jodan. Aunque no me hagan demasiado caso, solo soy un completo gilipollas.





23 ago. 2012

Calor

 
Como todos ustedes saben (y además sufren), una ola de calor está causando estragos en este nuestro lugar donde nos ha tocado vivir, tan cercano al astro Sol. Pero no se inquieten, el calor solo es calor. No hay meteoritos fuera de control ni hemos salido de nuestra órbita. No necesitaremos los servicios de Bruce Willis para seguir con vida unos cuantos miles de millones de años mas. Porque sucede que es algo tan simple como que el calor es la otra cara de la moneda del frío. Desde que los tiempos son tiempos el calor siempre ha estado ahí, incluso antes de que los humanos aprendiésemos a andar a dos patas y ejercer la política para vivir de los demás. Y resulta curioso que, aunque llevamos sufriendo el calor desde que tenemos uso de razón, somos los únicos que nos quejamos de ello. ¿Alguna vez su perro les ha pedido que enciendan el aire acondicionado? ¿Alguna vez han visto a un periquito abanicándose o a una nutria bebiendo una cerveza fría? Parece como si el calor solo nos afectase a nosotros cuando somos el animal con mas posibilidades para refrescarnos de manera artificial. ¿Y como combatimos el calor? Pues de la manera mas ridícula que existe: huyendo de él. Pero claro, solo los cobardes huyen de los problemas. Al Sol y al calor hay que enfrentarse a pecho descubierto, sobre todo si son ustedes mujeres de generosos pechos. Al calor solo se le combate con valentía y agua fría (que rima y todo). Y hablando de agua, que digo yo que darse mas de una duchita al día no hace daño a nadie. Ahorrar agua está muy bien pero mejor estaría ahorrarnos ciertos olores en el metro o el autobús. La ecología acaba donde empieza el mal olor. Combatan ustedes el calor con cerveza y aire acondicionado, puede que se joda la capa de ozono, pero que bien se está, redios. Y mirándolo bien, la capa de ozono se iba a acabar jodiendo tarde o temprano.


16 ago. 2012

Tipos de usuarios de Twitter

De mi experiencia en twitter no puedo decir mucho. Básicamente porque aun no entiendo un carajo de lo que sucede ahí dentro. Twitter es un medio tan novedoso que nos costará años y aun mas años averiguar para que diablos sirve. Cada persona lo utiliza para una cosa diferente y lo mas divertido es que las personas en twitter se expresan de manera diferente a como lo hacen en la vida real. ¿Quienes somos realmente? Aquí les dejo una breve lista de los tipos de personas que (bajo mi humilde y obeso punto de vista) utilizan Twitter. Si creen que hay mas estaré encantado de recibir sugerencias para nuevas entregas. También estaré encantado de recibir ropa femenina usada o billetes de 500 euros.



El fan muy fan
Es el típico adolescente fan de Justin Bieber o el típico hombre maduro que se peina con gomina y es fan de Juilio Iglesias. Son como perros de presa esperando que alguien escriba los nombres de sus amos para defenderlos a mordiscos incluso aunque hablen bien. Los argumentos que esgrimen son propios de una riña de patio de colegio. En realidad twitter se inventó para ellos. Su único objetivo en la vida es no tener granos y que sus ídolos sean Trending Topic mundial.

El fiel al ideario
Da igual si es de derechas o de izquierdas, el fiel al ideario solo publica noticias para atacar a los que no piensan como él. Si es de izquierdas suele tener una foto de perfil con un pañuelo palestino y la bandera republicana al fondo y si es de derechas suele tener una foto de Rajoy en un meeting o la bandera española. Suelen ser inofensivos y su discurso no cambian estén en el bando que estén, el problema es que nos llenan la tweet list de noticias que no necesitamos tal que el buzón de nuestra casa en época de elecciones. Nunca he entendido que hacen en twitter cuando tienen televisiones como La Sexta o Intereconomia solo para ellos.

El radical
Lo mismo que "El fiel al ideario" solo que después de tomar media docena de redbulls y una pastilla que les ha pasado un tio raro que estaba apoyado al fondo del bar. Amenazan a todo el que se ponga por delante, se ríen de las desgracias de los que no piensan como ellos y suelen enzarzarse en interminables batallas dialécticas que acaban con formalidades del tipo "voy a ir a tu casa y te voy a rajar de arriba a abajo" o "un día lo quemaremos todo y os enterareis de lo que es bueno". Por foto de perfil estos individuos tienen fotos con símbolos anárquicos, o banderas preconstitucionales, o una foto de Moruinho vestido de nazi, o de la virgen María.

El buenrollito
Este perfil es de los mas cansinos de todo. Suelen poner fotos de duendes o de gatitos. Copian frases de Oshio o de Coelho y suelen tuitear creyendo que sus buenas vibraciones es algo que puede expandirse por la red telefonica como el correo SPAM. Son tan peligrosos como un café con leche pero hay que huir de ellos como de la peste o intentarán convencerte que vistas túnica y bebas te de mierda de yak.

El provocador
Es como el gracioso de clase que siempre pegaba al gordito y le robaba el bocadillos. Su misión en twitter es provocar a los demás. Son además los creadores de los chistes de peor gusto que existen. Creemos que el provocador es un tío musculoso con pinta de asesino o una loca que tiene el pelo sucio y vive rodeada de gatos. Nada mas lejos de la realidad. En realidad el provocador es una persona completamente normal que utiliza twitter para huir de su normalidad.

El famoso
Hay dos tipos de famosos, el primero es el que tiene una cuenta oficial y solamente tuitea los actos oficiales. De este ya hablaremos mas adelante. Luego está el otro famoso, el que está convencido que puede ser una persona normal, se abre una cuenta y comienza a tuitear hasta que un día advierte que tiene casi 100.000 seguidores, la mitad son trolls y la otra mitad le piden que retuitee cosas. Y el famoso, en una aciaga noche donde la cerveza corre mas de la cuenta, publica cualquier comentario que nunca debería haber publicado, y al dia siguiente aparece en todos los medios de comunicación donde se pide su cabeza en una bandeja de plata o es el hazmerreír de la red durante días. Hasta que encuentran otro famoso del que reírse, claro.

La cuenta oficial
La cuenta oficial ya puede ser de una gran empresa, de un famoso, de una revista o de la tienda de ultramarinos de la esquina. No hay diferencia. Es como una cuenta normal solo que poniendo "Official" al final, con dos F a poder ser porque da proyección internacional a la tienda de ultramarinos. Suelen poner noticias, concursos o fotos en la playa con su última novia. Tienen miles de seguidores que acaban dejando de seguir estas cuentas porque son un auténtico coñazo. Las cuentas oficiales son como los anuncios en la televisión o la suegra, algo molesto pero inevitable.

El aburrido
Este se abrió hace años la cuenta de twitter y aun no sabe para que sirve. Tuitea cosas del estilo "me aburro" o "¿qué haceis?" como si twitter fuera el sustituto de los antiguos SMS. Lo mismo está dos meses sin tuitear que en una tarde tuitea quince veces seguidas "¿Hay alguien?". Suele ser seguidor de famosos y a él no le sigue nadie. El problema es cuando el aburrido pretende animar twitter como si estuviese en un guateque en un crucero en los años setenta y comienza a tuitear chistes viejos y los acaba todos con "¡vamos peña, animaos!

El personaje
Estos son los que mas proliferan por la red. Son personas reales escondidas tras personajes ficticios o parodias de famosos. Suelen hacer chistes en el convencimiento de que nadie sabe quienes son y esa libertad les permite crear un personaje cien veces mas interesantes que la persona que hay detrás. Lo se porque yo soy uno de ellos. Suelen tener otra cuenta de twitter real con la que se comunican con amigos o familiares. Si en la cuenta ficticia tienen 10000 seguidores en la real tienen 10 (la famosa regla del x1000).

El amigo que no es tal
Al igual que en esa herramienta que huele a azufre que es Facebook, Twitter también nos brinda la oportunidad de ser seguidores (o de que nos sigan) esos tipos de amigos lejanos o incluso tan solo conocidos del barrio. Es lo peor que podemos hacer con nuestro twitter. Si ponemos una foto de una paella, al día siguiente el quiosquero del barrio nos sonreirá y nos dirá "¿vaya paellita eh? Ya podrías haber invitado. Y entonces recordamos que @rubiaca69 es en realidad el quiosquero de nuestro barrio. Hay que huir de este tipo de perfiles que coartan nuestra libertad de poder publicar tweets completamente borrachos sin miedo a ser el hazmerreír de conocidos o saludados.

El normal
Este es el típico que se abre una cuenta de twitter porque todo el mundo la tiene pero tuitea una vez cada dos semanas y solo para decir "me voy a hacer la siesta" o "hoy cenamos varitas de pescado". Aunque no lo parezca es el mas normal de todos pues tiene claro para que sirve twitter: para absolutamente nada. La mitad de las veces no recuerda su contraseña y la otra mitad no recuerda su usuario. Si encontráis uno de estos, seguidlo, aunque no le conozcáis de nada, al menos no llenara vuestra lista de mensajes porque de todo el mundo es sabido que no hay nada mas hermoso en el mundo que una tweet list vacía.

El tránsfuga
Este es el típico que se abre una cuenta de twitter porque todos los amigos tienen una. Los primeros días comienza a tuitear de manera desaforada y sin control como si fuese lo único que le produce placer en la vida. A los pocos días desaparece de tuiter, posiblemente en otra red social donde cree que sus amigos también están. La buena noticia es que no volverá a twitter porque no recuerda ni su usuario, ni su password ni tan siquiera el día del año en el que nació. Es como "el normal" después de tomar dieciséis cafés.

El psicópata
Una sociedad no puede vanagloriarse de ser completa sin los chorizos, los políticos y los psicópatas. El psicópata en twitter comienza a poner un FAV y un RT a todo lo que escribirmos, a continuación nos cita directamente en sus tuits, luego exige que le retuiteemos, finalmente nos insulta, nos hace un unfollow y nos clava un gato muerto en la puerta de nuestra casa (que vaya usted a saber como adivinó donde vivíamos).

La sextuitera
Es la guarra del pueblo en versión virtual. Ponen fotos suyas desnudas en la cama o en la playa donde no se les ve la cara porque no quieren ser reconocidas. Lo que aun no han entendido las sextuiteras es que no hace falta todo ese montaje para llevarse a la cama a un hombre. Con que nos digan "¿Si o que?" respondemos "Si" y nos desabrochamos los pantalones. Sin ánimo de ofender la sextuitera es como la central nuclear de Fukujima, están averiadas y generan mucho calor durante años.

Los Community Manager o los Social Media
Se supone que son los cabezas pensantes de las nuevas tecnologías, representan a empresas o a ellos mismos en calidad de gurús de lo que viene... lo único que hacen es retuitear noticias que solo interesan a la gente que fornica tan poco como ellos. Los reconocereis porque de repente un día tendréis por seguidores a "Gimnasio Espartaco" o "Despacho de Abogados Manolete" para que les sigáis y a los dos días dejarán de seguiros. Son lo mas parecido a la correspondencia de menús chinos en el buzón de tu casa.





10 ago. 2012

Nieve en verano



La vi caminando por la playa, era alta y delgada, vestía con un pareo de flores y lucía un gorro de paja ajeno a cualquier moda. Su caminar, elegante e inquietante al tiempo, consistía en dejar caer un pie tras otro, casi en una perfecta linea recta, como las modelos de pasarela. Quizás lo hubiese sido años atrás, porque ya rondaba los cuarenta años aunque seguía siendo hermosa como una ninfa el día de su primera comunión. Con el detalle de unas gafas de pasta de color verde que le conferían un aspecto aun mas interesante si cabe. Ese detalle que otorga personalidad a quien no la necesita. Al llegar a mi altura sonrió y continuó caminando. Me quedé estupefacto. Bueno, quizás "estupefacto" no sea la palabra adecuada pero es una palabra que siempre me produce risitas de esas que hace que los gases se escapen cuando no deben. A lo que vamos: que una mujer me sonría es algo que no acostumbra a suceder, ni los que están obligados a hacerlo me sonríen aunque su trabajo de atención al cliente corriese peligro. Ella me sonrió, una sonrisa amplia, sincera, unos dientes blancos y grandes. Y claro, yo me enamoré de ella. Eso no tiene mérito, ya saben que yo me enamoro de todas. La diferencia es que esta vez sucedió como como el café instantáneo, igual de rápido e intenso. Me envolví en una toalla para disimular lo que ni la cirugía podría disimular y comencé a caminar a su lado metiendo barriga, sacando pecho e intentando no entrar en un colapso.

 -Hola -dije.
 -Hola -respondió ella.
 -Me llamo Fernando -dije yo.
 -Me llamo Neus -dijo ella.
 -Que bonito nombre.
 -Gracias, significa "nieves" en catalán.
 -Lo se, hablo dieciséis idiomas.
 -¿En serio?
 -Bueno no, en realidad solo hablo dos y mal.

Resumen: hasta el momento ella no había salido corriendo, ni me había golpeado, tampoco había llamado a la policía. Y de resultas que habíamos establecido una breve conversación mas allá del "como no me dejes en paz te clavo un bolígrafo en un ojo, gordo de los cojones". El amor es un mapa plagado de insospechadas veredas, de caminos. Unos van directos, una senda amplia y luminosa, llena de señales que indican por donde ir, es imposible perderse. Otros caminos llevan al amor de manera tortuosa, curvas y zarzales que arañan tu piel hasta hacerla sangrar. Y hay una suerte de tercer camino que es el camino inesperado, ese que cuando estamos perdidos en la selva se abre de repente ante nuestros ojos y nos conduce hasta un resort con fuentes de cóctel de gambas y croquetas de jamón del bueno. Y yo acababa de encontrar ese camino, sin pretenderlo, en cualquier playa, en pleno verano, a 40 grados a la sombra.

 -¿Eres de por aquí? -pregunté.
 -No. 
 -Entonces no eres de por aquí.
 -Eso es.
 -Bueno, no importa, yo tampoco soy de por aqui y si tu fueses de por aquí entonces tampoco te conocería, a lo mejor somos del mismo "no por aquí".
 -Quien sabe -dijo ella con media sonrisa mientras se ajustaba el sombrero de paja.

De repente dos niños salieron corriendo de la nada, pequeños y rubios, y se agarraron a las piernas de mi amada.

 -¡Mami! -gritaron al unisono.
 -Guapis -dijo ella con una nueva sonrisa que iluminó medio hemisferio.
 -¿Son tus hijos? -dije dando dos pasos hacia detrás y echándome las manos al cuello en busca de mi cruz repele-vampiros.
 -Si.
 -Maldita sea, odio a los niños. 
 -¿Lo dices en serio? -la sonrisa de mi ninfa se convirtió en una mueca de desaprobación sumiendo al mundo en la oscuridad.

Silencio.

 -Entonces de follar ni hablamos ¿no? -pregunté finalmente yo.

Al acabar esa frase me di cuenta de que acababa de perder a la mujer de mi vida. La única mujer a la que había amado realmente aunque solo fuese durante dos minutos. 

Muchos de ustedes, llegados a este punto, ya habrán sacado sus propias conclusiones, me habrán juzgado y el veredicto será el de siempre: culpable. No niego mi culpabilidad pero al menos fui honesto. Me gustaría saber si alguno de ustedes, hombres que se ponen cremas en la cara para dormir, son honestos cuando quieren algo de una mujer que les interesa. Puede que la sinceridad esté sobrevalorada pero si no somos honestos con nosotros mismos ¿con quien diablos lo seremos? 

Es por eso que mi consejo de hoy es, olviden todo cuanto les han enseñado y piensen solo en una cosa: para follar hay que mentir.


8 ago. 2012

Carta a mi futura esposa

Querida mujer de pelo corto,

Lo primero debes saber que aun no te conozco, he conocido a muchas como tu pero ninguna eras tú. Tienes que saber que los hombres, ese género que te piropea con desafortunada elegancia, no solemos ser demasiado exigentes en lo que a las mujeres respecta. Los hombres somos como los aparcacoches, solo queremos aparcar y volver a comenzar. Así toda la noche. Pero cuando llega un deportivo, entonces perdemos la razón y el resto de coches nos parecen vulgares, pequeños, aburridos. Y a pesar de ello cuando vuelve a aparecer un coche de segunda mano, renqueante y lleno de agujeros, también lo aparcamos. Somos hombres, el creador no nos dio la capacidad de ser exigentes a la hora del sexo. Vosotras si, vosotras decís que os gustan los hombres musculosos y no os acostáis con tipos gordos. Eso demuestra quien es mas inteligente que quien. Y eso que siempre tenéis tipos gordos dispuestos a acostarse con vosotras. Lo se porque yo soy uno de ellos. Hombres y mujeres somos diferentes, pero esta no es la típica carta donde se explican esas diferencias. Todos las conocemos, vosotros, vosotras e incluso el mismísimo Papa de la mismísima Roma. Esta carta es para decirte que, aunque no te conozco, se que estás ahí. Llevo muchos años intentando aparcar coches y, aunque ninguno me gustaba, la realidad fue que todos me gustaban. Pero ahora, en el ocaso de mis aptitudes como conductor, cuando es difícil arrancar el motor y se me cala cada dos por tres, si solo me queda por aparcar uno mas, ese serás tu. Mujer de pelo corto a la que aun no conozco. Me da igual si tu pelo es rubio, negro o rojo, pero se que es corto, con un ligero flequillo cayendo distraidamente sobre tus ojos. Eso es lo único que se y también eso es lo único que necesito saber.  Si estás ahí manifiéstate. No como en las películas esas de fantasmas coreanas donde las niñas no tienen ojos, tienen el pelo grasiento y salen de la nada. Mejor manifiéstate de la manera mas formal posible. No quiero ser el padre de tus hijos, tampoco quiero ser el hombre que arregle los enchufes rotos de tu piso lleno de gatos y cuadros de punto de cruz. No quiero ser el estereotipo de lo que nunca llegaré a ser. Solo quiero ser un modesto aparcacoches que vea cumplido el inconcluso sueño de aparcar en ti.

Siempre tuyo