"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

22 nov. 2012

Naniano, naniano



Hace poco murió uno de los últimos payasos. No me refiero a esos payasos sin maquillar que gobiernan o que conceden hipotecas. Me refiero a un payaso de verdad, uno de aquellos cuya motivación era hacer reír a los que no tenían demasiado motivos para hacerlo en una época donde la vida era en blanco y negro. Los auténticos héroes son los que no demuestran serlo día a día. Hoy en día no se entiende la madurez de muchos sin  conocer una infancia llena de payasos tocando el saxofón, fingiendo que clavaban clavos en una pared imaginaria o haciéndonos cantar a miles de niños que viajábamos en el auto nuevo de papá y teníamos que agacharnos o saltar. Naniano, naniano. Emilio Aragón Bermúdez, el gran Miliki, junto a sus hermanos Gabriel (Gaby) y Alfonso (Fofó) hicieron de nosotros los niños más felices. Y no exagero. Los niños mas rematadamente felices del mundo. Escuchábamos sus discos a todas horas, cantábamos sus canciones, esperábamos con desmedida ansia que llegase la hora de ver “El gran circo de TVE”. Era una época en la que no existía el vídeo  ni los ordenadores. Una época donde nosotros éramos el mando a distancia de nuestros padres.Todos nos sentábamos frente al televisor y veíamos “El gran circo de TVE”. La felicidad no tiene muchos mas nombres.

Con la desaparición de Emilio Aragón ha desaparecido también una parte de nosotros, la mejor parte, esa parte infantil e ingenua que se revolcaba por el suelo de risa después de ver por enésima vez la misma broma infantil e ingenua. Ahora que el mundo está lleno de falsos payasos uno no puede dejar escapar una lágrima por uno de los últimos auténticos payasos que quedaban en este país. Pero que sea solo una lágrima breve. Miliki nunca nos perdonaría que su recuerdo nos hiciese llorar. A reír.

Siempre me he esforzado en hacer reír a los demás. No aspiro a otra cosa en este mundo. Y eso me lo enseñaron personas como Miliki y sus hermanos. La risa, créanme ustedes, es el valor más preciado del mundo. Mucho más que un beso robado o millones de dólares. Sobre todo la inocente risa de un niño. Descansa en paz Miliki, en el cielo de los payasos, y no te preocupes, porque tus niños de 30 años (que ya tenemos bastantes más) seguiremos intentando hacer reír a los que quedan en este mundo.

Dedicado a mi exiliado amigo DeZaragoza y a todos los que, siendo adultos, seguimos siendo esos niños.


18 nov. 2012

Morbo



Nunca imaginé que llevar una bolsa en la cabeza iba a provocar tanto morbo entre las personas que me leen. No hablo de curiosidad ni tampoco de miedo, hablo simple y llanamente de morbo, eso que muchos dicen provocar o padecer pero que a la hora de definirlo casi nadie sabe como hacerlo. En mi caso el morbo es escuchar cómo se ducha mi vecina e imaginarla enjabonando ese cuerpo que Dios nuestro señor hizo para el pecado. Morbo es ver unos labios carnosos e imaginarte también besándolos, mordiéndolos, succionándolos, pintándolos de colores. Morbo es quitarte toda la ropa, ponerte una gabardina, coger una bolsa de caramelos y... mi abogado me recomienda no acabar esta última frase. Salvado este peligroso momento que roza la ilegalidad, estoy en disposición de asegurar que el morbo tiene sus raíces en aquello que no tenemos pero deseamos, sobre todo, cuanto más peligroso y oscuro, mejor. 

La definición de morbo que aparece en esa cosa gruesa y pesada que no es la herramienta de Nacho Vidal sino el diccionario de la RAE dice:
morbo. (Del lat. morbus). 1. m. enfermedad (alteración de la salud). 2. m. Interés malsano por personas o cosas. 3. m. Atracción hacia acontecimientos desagradables.

No puedo estar más en desacuerdo. El morbo poco tiene de enfermedad, de malsano o de desagradable. Lo de los señores de la RAE es como cuando un medico que hace mas de diez años que debería estar jubilado te dice que fumar es malo mientras sostiene un puro en la mano. El morbo puede que sea un deseo o un pensamiento prohibido pero porque nos lo hemos prohibido nosotros mismos en conjunción con eso tan maravillosamente artificioso que llaman "moralidad". Pero de ahí a que sea malsano, desagradable o enfermizo pues como que no. Porque sepan ustedes que el morbo es algo sano y necesario que alimenta el espíritu. El morbo se basa en lo que no tenemos porque cuando lo consigamos dejará de ser morboso y pasará a convertirse en algo real. Mejor o peor, pero real. Y en el mundo que nos ha tocado vivir, la mayoría de veces lo real es peor que lo imaginario. Por eso nunca me quito la bolsa de papel de la cabeza. Imaginen ustedes que soy Brad Pitt o Perez-Reverte. Imaginen ustedes que bajo esta bolsa de papel está quienes ustedes quieran que esté. Imaginen ustedes que soy Jorge Javier Vázquez o Maribel Verdú. Imaginen ustedes que estoy desnudo, tan solo con la bolsa de papel en la cabeza, haciendo el baile del caballo de ese coreano que se parece al sobrino rarito del pueblo. Imaginen ustedes que soy la señora Fletcher o el periodista ese del parche en el ojo que sale en Intereconomía. ¿Qué más da? La imaginación nunca debería estar limitada por ningún tipo de muralla, incluso las morales. Es imaginación, es morbo, tan solo eso. No es malo, sepan ustedes. Nos da más morbo ver la mitad de medio pecho a través de un escote desbocado que media docena de mujeres maravillosamente desnudas en la playa. El morbo es imaginación de cuanto no tenemos. El morbo es tan necesario como esa cosa invisible que se mete en nuestros pulmones cada vez que abrimos la boca y nos ayuda a seguir vivos para pagar nuestros impuestos. Y lo mejor de todo: el morbo es gratis. Así pues imagínenme como deseen bajo esta bolsa de papel que oculta mi rostro. Imaginen cuanto deseen. 

Viva el morbo, viva la señora Fletcher y viva el baile del caballo.

Post inspirado por la poesia "morbosa" de Roser Amills


14 nov. 2012

Dia de huelga


Sepan ustedes que los días de huelga general son una auténtica tragedia para los gilipollas sin oficio ni beneficio como yo. Los bares están cerrados, las casas de señoras que fuman están llenas, y como no tengo trabajo no se que diablos de huelga tengo que hacer. Pero vayamos a lo realmente importante: ¿sabían ustedes que los días de huelga es cuando mas trabajan las meretrices (o mujeres que tarifican el amor)? Hace poco hice un estudio de campo (de cama, mejor dicho) y descubrí que los días de huelga los hombres dicen a sus mujeres que van a trabajar, dicen a sus jefes que ejercen su derecho a la huelga y dicen a la madame de "Casa Loli" que les reserve la rusa de grandes pechos que llegarán a eso de las diez de la mañana a jugar al nude-apalabrados. Imaginen los prostíbulos a reventar un día de huelga, que llegue un piquete y que los sindicalistas argumenten a las meretrices que tienen que dejar de joder porque el gobierno las está jodiendo. Evidentemente las meretrices seguirán a lo suyo porque siempre es mejor que te jodan y ganar dinero a que te jodan y lo llamen "impuestos". Imagino al piquete informativo dejando caer sus pancartas y sus pantalones al grito de "¡por media hora no pasa nada, compañeros!". Personalmente creo que cualquier lucha está justificada siempre que no haya violencia. Y si hay violencia recuerden  haz el amor, no la guerra. Pero hagan ustedes el amor cualquier otro día de la semana, hoy (día de huelga) los prostíbulos están llenos. Lo se porque he escrito este texto en la sala de espera de "Casa Loli" rodeado de sindicalistas, empresarios y trabajadores que esperamos turno para abrazar el amor horizontal. El sexo nos hace iguales.