"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

21 dic. 2013

Cuento gilipollas de navidad

El buen amigo @rayjaen de La Taberna Galáctica ha tenido a bien proponerme que escriba un cuento gilipollas de navidad que, en su voz, adquiere una dimensión de la que mi prosa carece. 

AQUI va en exclusiva solo para Audiorelatos el especial cuento gilipollas de navidad 2013.

AQUI pueden escuchar todo el podcast correspondiente a Diciembre donde se incluye el cuento.

Gracias a todos y disfruten del podcast y de las navidades.




8 dic. 2013

Aquellos maravillosos 80s (3)

El Rotring. Lo que significó el Rotring para la paciencia de los adolescentes de los 80s no tiene comparación con ninguna otra enfermedad conocida o por conocer. Tener un Rotring y conseguir hacer una linea sin que al final una gruesa gota apareciese lentamente para joder el ejercicio era una tarea mas imposible que ver las fotos de verano de la Duquesa de Alba y conseguir retener el desayuno en el estómago. Y además eran caros de narices con lo que no podías decirle a tus padres que aquel invento era una mierda del carajo porque llevabas varios curso suplicándoles para que te los comprasen y ser el mas molón de la clase. La escala social se representaba en el numero de grosores que tuvieses en tu poder. Los pobres teníamos uno del 0,5 que apretábamos suavemente para hacerlo mas fino o deslizábamos con lentitud para hacerlo mas grueso. Los ricos tenían dos docenas de grosores, una casa en la playa y un criado llamado Sebastián que rotulaba los ejercicios por ellos. Sepan ustedes que los pobres odiamos lavar platos siendo adultos como consecuencia del hastío por limpiar cientos y cientos de veces los putos Rotring de los cojones bajo el grifo. Con perdón. A los ricos no les sucede eso porque han cambiado a Sebastián por un lavavajillas ultimo modelo. 


ZX Spectrum. Si algún lector o lectora de este lamentable blog tiene la desgracia de padecer colesterol o la tensión alta entonces es que ha jugado con un Spectrum de 48k. Se llama "tener una edad". Se desconoce si el colesterol o la hipertensión son consecuencia de esta consola pero solo los viejunos recordamos la primera consola (popular) de juegos. Por aquel entonces alucinábamos con unos gráficos con pixeles tan grandes como la nariz de Karl Malden (otro chiste para hipertensos). Era una época en la que no importaba ser el que mas fornicaba, el que era mas guapo, mas alto o mas inteligente. Quien tenía éxito en la red social de la vida era el poseedor de un ZX Spectrum. Tu pequeña habitación se llenaba de amigos que observaban con ansia como una cinta de cassete giraba y giraba durante minutos y minutos para al final dar un error de carga. De ahí que haya tanto mercado homosexual para gente de mediana edad. Selección natural se llama: todos en una habitación sudando de la emoción y el puñetero videojuego no cargaba. ¿Qué otra cosa podíamos hacer? Además de por provocarte colerterol o ser gay, la ZX Spectrum también provocaba rampas en los dedos de tanto teclear una teclas diminutas para que algo de colores que parecía un coche no chocase contra algo de colores que pretendía ser un árbol.


Los calentadores. Otro de los inventos mas imbéciles de los maravillosos 80s fueron los calentadores. ¿Calentadores de que? Deberían haberse llamado calentadores de tobillos porque el pie estaba desnudo y de la rodilla para arriba todo seguía también igual de frío (a no ser que los luciese una ninfómana diagnosticada). En España se pusieron de moda gracias "Fama" o "Flashdance" aunque en ese escenario tenían su lógica porque los calentadores servían para que las bailarinas calentasen los gemelos al comenzar a ensayar para evitar lesiones (la ninfómana declarada también calentaba gemelos: se llamaban Paco y Manolo y vivian en el piso de arriba). ¿Qué diablos pintaban unos calentadores en una adolescente de Motilla del Palancar con sobrepeso e intentando entrar sin demasiado éxito en la discoteca de dos pueblos mas al norte? Los 80s era una época en la que copiábamos cosas sin el menor sentido porque creíamos que era más importante la estética que la función (como cuando vemos una película porno por primera vez). Contemplar una discoteca en los 80s con todas las mujeres con calentadores era como entrar a una taberna en pleno Tibet y saber que vas a acabar en la cama del Yeti. ¿Que fue de los calentadores? Ahora se llaman calefactores y los tenemos en el baño.


Los juguetes de boxeadores. Cuando la corrección política era solo un sueño en las mentes de los progres, los niños y las niñas de los 80s podíamos disfrutar de maravillosos juguetes que fomentaban el machismo, la violencia y la separación de géneros. Una época maravillosa para los socios del Club de Amigos de Intereconomía. De todos los juguetes que hoy en día todos prohibirían y que mas nos gustaban eran uno donde tomábamos el mando de dos boxeadores enzarzados en plástica confrontación. Y digo "plástica" por el material con el que estaban hechos, porque eran feos de cojones. Dos muñecos de plástico que manejabas con unos botones y tenían un contador de los golpes que recibías. El mecanismo siempre se encasquillaba o el muñeco tenía tanta movilidad que parecían diagnosticado de artrosis. Conseguir dar un golpe al muñeco contrincante era tan imposible  que a los pocos minutos, el histerismo se apropiaba de ti, arrojabas el juguete al suelo y pasabas a la modalidad "live" mientras tu madre gritaba desde la cocina que os estuvieseis quietos. Los juguetes de boxeadores eran a la vida real lo que los preliminares al sexo. 

(Continuará...)