"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

16 feb. 2014

El día que fui Community Manager (o algo así)



    En mi eterna búsqueda de trabajo remunerado, fue hace poco que intenté hacerme pasar por Community Manager (o algo así). Si se preguntan porque busco trabajo, la respuesta es simple: en mi desafortunado universo de gente con sobrepeso e higiene corporal desatendida, besar significa tener (besar a una mujer significa tener dinero). Habrán advertido también que he dicho “intenté hacerme pasar” porque ese es precisamente el secreto de todo buen curriculum o entrevista de trabajo, hacerte pasar por quien no eres ni nunca serás. ¿Sirven estas estrategias de algo? Por supuesto que sí. Miren a todos nuestros políticos,  nuestros banqueros o nuestros empresarios. ¿Creen que si ellos hubiesen confesado que son ladrones, mentirosos o estafadores habrían conseguido el trabajo que ahora tienen?
    ¿Por qué un Community Manger? Una de mis lectoras trabaja en estos mundos de internet y empresas y siempre me ha atraído todo cuanto escribe en su perfil de Facebook sobre sus batallas con aquellos que quieren utilizar la red para mejorar sus empresas. Antes de conocer todo este mundo la única red que yo conocía para mejorar un negocio era la asociación de red de pescador y empresas de palitos de merluza. No creo que todo este desconocimiento sea el mejor curriculum para lo que diablos signifique ser Community Manager pero lo intenté con la esperanza de impresionar a mi lectora y que algún día se avenga a enseñarme los pechos. No hay mas.
   Si ustedes acuden diariamente a Internet, además de porno, encontrarán cientos de ofertas de trabajo donde piden gente con ese perfil, así que haciendo gala de mi perfecta técnica a la hora de buscar trabajo escogí la primera que encontré y después dediqué el resto del día a seguir viendo porno y a proporcionarme amor. 
    No se engañen, el porno es el motivo por el que Internet sigue vivo, el resto son daños colaterales.
    La entrevista era al día siguiente en las oficinas de “Gimnasios Fernández”, una cadena de gimnasios que había levantado de la nada dos hermanos y que ahora contaba con más de una docena de establecimientos por toda la ciudad. Siempre me ha hecho gracia la expresión “levantar de la nada” como ejemplo de éxito. Yo me levanto cada mañana de la nada y sigo tan pobre como las ratas.
    El jefe de personal era un tio alto, delgado y vestido con un caro traje. Menuda mierda de gimnasios, ni músculos ni mallas de vivos colores ni música a todo trapo.  Creo que ese fue mi primer error porque al tratarse de una oferta de una empresa de gimnasios imaginé que lo mejor para la entrevista era entrar en el Decathlon y comprar ropa de gimnasia. Además, ya saben que gracias a mi afición por los torreznos, mi talla está algunos números por encima de la talla más grande disponible: la camiseta y los pantalones cortos de vivos colores me apretaban un poco. ¿Por que diablos en el Decathlon todo lo que es barato parece haber sido diseñado por alguien bajo los efectos del LSD? Además, no sé qué narices hacía luciendo una cinta para el pelo de color rojo fosforito si soy calvo. Pero bueno, dicen que en una entrevista de trabajo hay que sorprender al entrevistador y, a juzgar por la expresión del jefe de personal, le había sorprendido.
    El siguiente paso de mi impecable plan consistía en soltarle de golpe mis ideas para su empresa, de esta manera evitaría que me preguntase por mi experiencia y además conseguiría golpearlo en su caduco sentido de la creatividad (que a juzgar por el traje que llevaba era un bien escaso).
 -Lo primero que haremos es cambiar el logotipo de su compañía, es demasiado sobrio. Cogeremos el logotipo de “Youtube” y se lo daremos a un niño para que lo coloree.
 -Nosotros somos “Gimnasios Fernández”, no somos “Youtube”…
-No sea quejica hombre, ese logotipo lo conoce todo el mundo, coloreado será la bomba.
-No podemos utilizar ese nombre, está registrado.
-Estará registrado para buscar videos de Chenoa en Internet pero no para una cadena de gimnasios.
-¿Está usted seguro de lo que dice?
-Calle hombre de Dios. Lo siguiente es cambiar la página web, nadie quiere ver tipos musculados ni mujeres en mallas, olvide todo eso de los videos de ejemplo de las clases que dan o todas esas tonterías donde enseñan sus instalaciones, la lista de precios, etc. Hay que cambiar todo eso por porno. Pondremos videos porno de hombres y mujeres musculados haciendo mandanga.
-¿Eso como ayudará a nuestro negocio?
-¿Para que tienen una página en internet? Para que les visite cuanta mas gente mejor ¿no? Pues con videos pornos les visitarán muchas mas personas y como verán a gente musculada dándole a la mandanga, sentirán la necesidad de apuntarse a su gimnasio Youtube.
-Estoy realmente atónito.
-Lo se pero déjeme continuar. A las dos de la mañana en televisión emitiremos en la teletienda un video de gatetes. Tengo powerpoints de gatetes asi que no habrá problema. Lo emitiremos en un bucle durante horas. Eso le encanta a la gente.
-Pero eso no muestra nuestro negocio.
-¡Pero a la gente le encantan los gatetes! Se sentirán cómodos y asociaran su marca con gatetes. Eso siempre funciona.
-¿Y twitter? ¿Y las redes sociales?
-¿Qué es twitter?
-O sea, su recomendación como Community Manager para nuestra empresa sería cambar el nombre de “Gimnasios Fernandez” a “Youtube” plagiando el original…
 -Coloreando.
 -…luego cambiemos nuestra web corporativa y la llenemos de videos de hombres y mujeres haciendo…
    Incómodo silencio
 -Mandanga –puntualicé. 
 -Eso, y finalmente quiere que invirtamos dinero en una campaña de publicidad a las dos de la mañana en la teletienda donde mostremos en un bucle durante horas un powerpoint de gatitos.
 -Lo has clavado, amigo.
    Ni que decir tiene que mi carrera como Comminity Manager duró el mismo tiempo que duró la entrevista de trabajo. Pero no me arrepiento de ello. A la gente les encantan los videos pornos y los powerpoints de gatetes. Con eso hubiesemos abarcado el espectro de potenciales clientes. Y lo de llamarnos “Youtube” era la guinda del pastel. Muchos dicen ser creativos o tener buenas ideas pero no saben reconocer la creatividad ajena. Todo genio siempre tuvo problemas en sus inicios. Se que sirvo para Community Manager, mis ideas son diferentes a lo habitual, mas atrevidas, soy el Alejandro Sanz de los Social Media, el Mozart de los Community Manager, el Cristiano Ronaldo de las nuevas tecnologías, el Nacho Vidal de la penetracion en las redes sociales...
    Mientras tanto seguiré viendo porno a ver si encuentro alguna otra oferta de trabajo.






La imagen que acompaña este texto es del humorista gráfico J. R. Mora