"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

30 may. 2013

El pagafantas del siglo XXI


No hay mayor problema para un informático que se te quemen media docena de bits así sin quererlo. Bueno... si que hay una cosa peor: que el resto sepan que eres informático. Si a eso sumas que eres un informático de actitudes chulescas y despreciativas respecto a la ignorancia ajena del tema entonces estás perdido. Han acertado: el informático prepotente soy yo y los ignorantes son todos ustedes. Porque reconozcamoslo, el amigo informático no se construyó para la ignorancia ajena.

¿Quién no tiene un amigo informático sus tristes vidas? Mas por “informático” que por “amigo”, claro. Desde que sabemos que el amigo del amigo de un amigo es informático, en ese mismo instante pasa a ser tu mejor amigo, alguien a quien puedes invitar para tomar una cerveza (caliente) y unas (pocas) palomitas (de la noche anterior) para que te revise gratis todos y cada uno de los ordenadores de tu casa. El informático es el pagafantas del siglo XXI, sin lugar a dudas. 

Desde que por el barrio se supo que yo era conocedor del mundo informático, me salieron amigos por todos lados, amigos que me invitaban a su casa y antes de decir "buenos dias" ya me ponían frente a un ordenador para que le arreglase las mil enfermedades que imaginan que tiene. Vamos, que el informático es ese amigo al que Miguel Angel le pidió que le ayudase a pintar gratis la capilla Sixtina pero no le dio ni un triste bocadillo de chopped para merendar. Yo de informática no se demasiado pero cuando alguien me pide ayuda no puedo evitar sentirme como Hitler cuando miraba a Polonia o como cuando el doctor House decía “lupus”. Como nuestros políticos, me crezco en la ignorancia. 

Pero si quieren que les arregle el ordenador gratis antes tienen que cumplir tres simples normas:

1- Ser mujer
2- Estar buena
3- Estar MUY buena


De acuerdo, en realidad las normas 2 y 3 no son obligatorias. No se ser exigente cuando tengo hambre. Así que aquí me tienen y créanme queridas cuando les digo que un informático de verdad es mucho mas caro, sobre todo si se casan con él.