"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

30 abr 2010

Morir de éxito


Mis queridos animales de compañía, siento comenzar este post reconociendo que no puedo más: estoy mentalmente agotado. Puede que mi vida sea una absoluta gilipollez que carece de todo sentido, realmente lo es aunque ustedes crean que todo es un montaje destinado a llamar su atención. Puede que antes de comenzar este blog me pasase todo el día tumbado en el sofá observando como las arañas tejían autopistas entre el armario y la televisión. Puede que la última vez que tuve mas de dos palabras con una mujer fuese en un bar de carretera llamado “la teta enroscada” y la mujer solo hablaba ruso. Lo reconozco: mi vida antes de comenzar este blog era aburrida y carecía de todo sentido. Vivía solo, no tenía amigos y las mujeres utilizaban la capucha de mi impermeable como cenicero. Mi vida ahora no es mejor. Debería serlo pero no lo es. Gracias a este blog he conocido -virtualmente- a cientos de personas y lo que es mejor: la mayoría son mujeres. Lo que sucede es que mi profunda sumisión y sentido de la inferioridad me lleva a responder todos y cada uno de sus comentarios porque me siento obligado. Pienso que si no re-comento ustedes no volverán (además de que soy consciente que muchas veces las replicas son mejores que los post en si).

He calculado que entre escribir los posts, leer sus comentarios, responderlos y visitar todos sus blogs además de comentar sus entradas me lleva cerca de tres horas al día. Cada día de Lunes a Domingo. Por fin ya no estoy tumbado en el sofá sin hacer nada, ahora solo estoy estresado y me siento culpable si no les devuelvo la visita a tiempo.

Sus comentarios son todos fantásticos. No saben lo que los agradezco. Sus blogs son interesantes todos (incluso los que no lo son). No saben lo que disfruto -castamente- leyéndoles y comentándoles. Pero no puedo más. A partir de ahora si no comento en sus respectivos blogs o no respondo todos sus comentarios a mis posts... no es porque no este interesado ni tampoco porque se me haya subido el éxito a la cabeza, es sencillamente que debo centrarme en lo realmente importante: hacer de este blog un sitio donde puedan reír una y otra vez y para ello necesito tiempo y tranquilidad pero sobretodo no verme obligado a devolverles todo cuanto me están regalando porque sencillamente esto se ha hecho tan grande que ya no tengo tiempo para todos ustedes y estoy comenzando a cambiar disfrute por obligación (como una vulgar meretriz de callejuela oscura).

Además mi trabajo diario (por el que me pagan, no como ustedes, ingratos gorrones) también me obliga a estar todo el día delante de una pantalla. Deben saber ustedes que desde que comencé este blog, el completo gilipollas que suscribe ya debe usar gafas de cerca. Unas hermosas gafas rosas con incrustaciones de rubís verdes, eso si. Estaban de oferta en la óptica, que quieren que les diga.

Ruego me perdonen si a partir de ahora no comento todos sus comentarios ni visito todos sus blogs con asiduidad. He muerto de éxito. Así de simple.

Son libres de volver si quieren, yo seguiré escribiendo en este blog pero dosificaré mis comentarios y mis visitas. Dosificare mis fuerzas. Lo siento y les reitero mi más infinito agradecimiento. Sobretodo a los cientos de lectoras que me envian fotos suyas desnudas (de acuerdo, esto último no ha sucedido nunca, pero no pierdo la esperanza).

Siempre suyo
Un completo gilipollas


27 abr 2010

El gilipollas y las series de TV (1)


A partir de hoy y haciendo gala de mi privilegiado cerebro voy a hablarles de algo que me mantiene ocupado todo el tiempo que no estoy durmiendo o tocándome en el baño: la televisión. Comencemos...

Lost: Me paso dos años viendo una aventura de unos Robinsones que encuentran un bunker con unos números y va y el bunker se rompe y después empieza a aparecer mas gente y se mueren unos y otros se van y vuelven y un señor melenudo viaja en el tiempo y hay unas jaulas y aparece y desaparece mas gente y a las mujeres no se les ve las tetas a pesar de que llevan seis años en la isla con las mismas bragas y hay un señor de ojos azules que solo hace que poner cara de no entender nada y me dicen que es el malo pero yo sigo sin ver tetas y aparece y desaparece mas gente y sitios y submarinos y barcos por todos lados (¿y estos son naufragos?) y comienzo a estar hasta la polla porque acabe como acabe nada justificará estos seis años perdiendo el tiempo a razón de una hora por semana. Y digo yo, si los del reality "Supervivientes" adelgazan muchos kilos en pocas semanas ¿porque los de Lost están más gordos que seis años antes? Será que soy un completo gilipollas que no entiende la gracia del asunto.

Héroes: No entiendo el argumento ni tampoco porque todos esos hombres con poderes que les permitiesen el fornicio de la manera mas sencilla, se dedican a torturarnos con historias que no van a ningún lado. Sale un chino que cuando aprieta los ojos viaja en el tiempo y va junto a otro chino que aunque apriete mucho los ojos no hace nada y sigue siendo chino.

House: Esta va sobre un medico cojo que es un hijoputa y esta rodeado de una pandilla de hombres y mujeres de gelatina de fresa que le permiten todo mientras el hijoputa sonríe y sigue haciendo hijoputadas. Cada capitulo es lo mismo: alguien se pone malo, aparece el cojo hijoputa, parece que entre todos lo curan pero en realidad le da un ataque de algo (ya sabemos que no está curando porque aun quedan 15 minutos de anuncios), vuelve a aparecer el cojo hijoputa que ve un palo de helado clavado en una maceta, el cojo hijoputa sonríe y el enfermo se cura o se muere. A esto le llamo yo ser original y lo demás son zarandajas.

Prision Break: esta va de un tipo que coge una caraja de cuidado y como en toda buena borrachera acaba tatuándose todo el cuerpo y como no le queda dinero atraca un banco y va a una cárcel donde todos están malísimos y también está su hermano que parece que se ha comido a media docena de presos de lo mazacote que esta y todos les putean y ellos quieren escaparse. O sea, una serie donde los presos de una prisión quieren escaparse, otro colmo de la originalidad.

Sexo en Nueva York:
emocionado me trague toda la serie esperando ver sexo y en realidad vi los cotilleos de cuatro amigas con mas tiempo libre que el fotógrafo del B.O.E. Poco sexo y muchos zapatos. Gracias a Dios la película que hicieron después no aclaró nada.

El mentalista: esto va de un señor que les toma a todos el pelo haciéndoles creer que es alguien con poderes aunque no se muy bien cuales. En realidad sus únicos poderes son mantener su ondulado peinado durante 60 minutos, sale mucha otra gente pero todos son tan aburridos como el protagonista. Hay un señor bueno que va dibujando caras sonrientes en las paredes pero los otros son tan idiotas que creen que es malo. Tampoco hay tetas así que mejor pasen.

CSI: Un absoluto caos, cuando creo que el protagonista es un regordete con barba resulta que es un pelirrojo que posa mas que actúa y a continuación sale el teniente Dan poniendo cara de no saber que pasa y donde antes habían casinos, luego había playas y ahora hay ciudades. Todos llevan gafas de sol y guantes de goma. Estoy convencido que en realidad se trata de una serie sobre proctólogos chulitos.

Si desean ustedes la critica de alguna serie de televisión estaré encantado de hacerla, tengo mucho tiempo libre, de verdad se lo digo.

25 abr 2010

Ego



Este post va dedicado a todos y aquellas que -desde el primer día- han pedido con insistencia una foto mía o por el contrario preguntaban si las fotos que ilustraban mis posts eran reales. Gracias por confundirme con un borracho, un putero, un superheroe de hello kitty, un voyeur o incluso me han confundido con Isabel Coixet. La respuesta es: NO. No soy quienes aparecen en esas fotos, pero podría serlo, incluso cualquiera de ustedes podrían serlo. Excepto Isabel Coixet, claro (o eso espero).

Por fin, después de más de un año he decidido acceder a las súplicas de la población femenina y poner una foto real de mi persona. Vale, se que no lo suplica toda la población,
posiblemente dos o tres mujeres de alguna remota tribu del África no me conocen. Pronto lo harán.

Muchas de ustedes después de ver mi foto entrarán en un éxtasis casi sexual y comenzarán a hacerme proposiciones deshonestas que no rechazaré. Si son hombres y les gusta mi foto pueden invitarme a tomar una cerveza ¿por qué no? Pero ustedes en un bar y yo en otro.

Soy una persona normal, ya ven, un completo gilipollas.


23 abr 2010

Sant Jordi, el gilipollas


Hoy es la festividad de Sant Jordi en esta inmensa y deshumanizada ciudad que tanto me atrae y al tiempo me repele: Barcelona. Puede que muchos de ustedes desconozcan que sucede durante este día. A simple vista es sencillo: los hombres regalan rosas a sus amadas y las mujeres regalan libros a sus amados. ¿Se han dado cuenta de que grandioso ejercicio de cursilería está sucediendo en estos mismos instantes? Parecemos todos un anuncio de El Corte Inglés que durase 24 horas. Una vez al año las mujeres deben creer que sus maridos leerán un libro cuando lo único que leen son las paginas del periódico deportivo, mientras los maridos deben creer que las mujeres aceptarán ese presente de amor cuando cuando lo que en realidad quiere ellas es que le regale una rosa ese compañero de trabajo de aspecto juvenil para que las arrastre hasta la mesa de junta a hacerle mellizos. El amor y los buenos sentimientos, cuando vienen enfrascados en bonitos recipientes que fomentan la cultura y el amor, son el elemento mas falso de nuestras vidas. En días como hoy es cuando el completo gilipollas sale a la calle y se siente libre, todos son tan gilipollas como yo. O al menos lo aparentan. Y a pesar de eso el día de Sant Jordi sigue siendo el mas (mágico) maravilloso de todos. Este completo gilipollas no comprará una rosa, no tendría quien dársela. Tampoco recibiré ningún libro lo cual no me apena especialmente (así me ahorro leerlo). Y a pesar de todo, sigue siendo el mejor día del año. Y a pesar de que posiblemente hoy llueva y los libros se mojen, sigue siendo el mejor día del año.

Buscad una mujer o una mujer que os atraigan especialmente regaladles hoy rosas y libros. No importa que el ejercicio no acabe en el inevitable fornicio. Hoy -y solo por un día- todos seremos un completo -también cursi- gilipollas.

(La versión de la leyenda más popular en Catalunya explica que en Montblanc (Conca de Barberà) vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.)

21 abr 2010

La de los Mándalas


La primera ocasión que tuve constancia de lo que era un Mándala sucedió por pura casualidad (traducción: imperiosa necesidad). Antes que nada deben entender que como completo gilipollas me la trae al pairo cualquier religión, creencia o buen rollito espiritual que se de en este planeta repleto de animales de compañía necesitados de cualquier tipo de guía que no sea la Michelín. Mi religión dice que si hay que fornicar se fornica, el resto es palabrería e imágenes de escayola que lloran sangre. Pero sucede que en ocasiones para fornicar hay comulgar con aquello que nos cause mas pena que risa, aun cuando va contra nuestros -escasos- principios morales (quien tenga de eso, claro está). Como bien saben, carezco de todo principio (aunque siempre tengo finales). Si para fornicar hay que bautizarse uno se bautiza, si para fornicar hay que ordenarse cardenal de la iglesia pontifica, uno se ordena toma las medidas para la túnica.

Conocí a la mujer de los Mandalas en un oscuro bar de la calle Petrixtol, eran las ocho de la mañana, estaba yo ingiriendo mi duodécima copa de anís del día cuando la vi sentada en la mesa más alejada. No puedo decir que fuese guapa, tampoco fea, en realidad me había dejado las gafas en casa e iba completamente borracho. Pero era una mujer, eso seguro. Sus dos grandes pechos y su larga melena me lo confirmaron. Podría haber sido uno de los muchos travestís del barrio pero bebía un zumo de naranja y los travestís de mi barrio lo mas cerca que han tenido nunca una fruta ha sido un pepino (nunca ingerido por la boca). Me acerqué a ella dando tumbos de un lado a otro, tropezando con las sillas metálicas, cayendo al suelo y volviéndome a levantar con la escasa dignidad que me quedaba hasta que conseguí salvar los cinco metros que nos separaban en apenas media hora rebozado de serrín, colillas y trozos de gambas cual peculiar croqueta de carnaval. No entiendo porque todos me miraban, siempre hago lo mismo cuando salgo del bar. La mujer alzó la vista de algo que estaba dibujando y me sonrió, puede que solo fuese una mueca. ¿Me escupió? Posiblemente. Le pedí si podía tomar asiento y ella dijo que no así que puse en práctica el truco del ataque al corazón y me senté mientras me apretaba el pecho repitiendo "que me viene, que me viene y me voy, adiós mundo cruel". La mujer volvió al dibujo como si yo fuese invisible (¡ojalá pudiese serlo!). Le pregunté que pintaba y ella me contestó si me había recuperado del ataque al corazón. Aquello prometía. La primera fase del cortejo se había cumplido con nota: toma de contacto verbal y visual. "¿Que pintar tu?" pregunté intentando no parecer borracho. Ella contestó que era un Mándala. Después supe lo que era y créanme que no voy a perder el tiempo explicándolo, muchos tienen incienso en sus casas y les va el buen rollito así que queden entre ustedes en un bar de diseño con psicodélicos posters de diosas de ocho brazos y se lo explican. "¿Y realmente sirve de algo realmente realmente?" pregunté. Por lo visto a ella le servía, en efecto. A mi también, me servía para mantener la conversación, puede que les parezca una conversación patética que a nada -bueno- conduce pero créanme cuando les digo que es mucho mas de lo que suelo conseguir en mis mejores años. "Soy un superherroe: supergilipollas", dije de repente. Ella contestó que no le cabía ninguna duda de que era un supergilipollas. ¿Sería una de las lectoras de este blog? Si era así entonces ya tenía el 99% del trabajo hecho. "¿Has leido mi blog? Soy un escritor". La de los Mándalas negó con la cabeza. Maldita sea. Se imponía una táctica mas agresiva así que me abalancé sobre ella intentando besarla pero ella hábilmente efectuó la maniobra "Dun-tsu" de bloqueo y me pegó un golpe en la boca del estómago. Malditos cursos de defensa personal para mujeres maltratadas. Cuanto daño están haciendo a quien menos lo merece. El golpe hizo que el desayuno y parte de la cena saliese del estómago y acabase sobre aquel Mándala.

Fue la última vez que vi a aquella mujer pero a cambio tengo colgado en la pared de mi comedor un hermoso cuadro con redondas concéntricas de colores y algún que otro resto de cena o desayuno que me recuerda cada día que las mujeres son mucho mas complejas que lo que los hombres creemos.

Y el que suscribe aun más gilipollas de lo que ustedes creen.