"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

12 ago. 2014

12 de Agosto


Hoy voy a escribir sobre las paellas de verano. En realidad una paella es algo relativamente simple de confeccionar: arroz, agua, verduras y cualquier mierda comestible que se nos ocurra tirar por encima, desde pescado a carne pasando por alcachofas, piedras del mar o saltamontes. Una vez, en Valencia, comí una paella con piedras del mar, lo juro por mi faja Slender (modelo masculino, talla XXXL). Mucha gente dice que hacer una paella es difícil. Lo dificil es que te salga mal. Agua, arroz y 20 minutos de reloj. Incluso el ministro Wert podría hacerlo sin temor a suspender. Otra cosa es que persigamos hacer una paella realmente excepcional, pero eso sería como salir un viernes por la noche y acabar durmiendo con alguien. Los hechos excepcionales solo suceden en ocasiones excepcionales.

Si ustedes quieren comer una paella en cualquier restaurante en pleno verano, esperen a comer cualquier cosa que se parece a cualquier otra cosa menos a una paella y pagarla a precio de caviar iraní. He comido paellas frías, duras, sosas, que saben a plástico e incluso una vez probé una paella vegana que no llevaba arroz. ¿A quien está destinada la paella de verano? En efecto: a extranjeros, la paella está destinada a esos señores y señoras nunca han comido una paella en condiciones así que se creen que esas porquerias a la que llaman paella en realidad no lo es. Pero así es la vida, si siempre te has acostado con tu mujer ¿como saber lo que es el buen sexo? Las paellas no son para el verano.

En otro orden de cosas, hoy nos hemos levantado con la triste noticia de la muerte de Robin Williams. No hay mucho mas que decir, aparte de recordar todas las risas que nos ha dado siempre. No nos regalaba risas porque vivía de ello, no nos equivoquemos, pero como muchos otros humoristas remunerados, hizo que este mundo de paellas de plástico y gilipollas fuese un poco mejor. Para los aficionados que pretendemos hacer humor, Robin Williams era un Dios. Muchos de los que intentamos hacer humor y ya tenemos una edad, conocimos lo que era el humor mas slapstick a través de esa serie televisiva que se llamaba "Mork & Mindy" donde Robin Williams interpretaba a un histriónico extraterrestre que ridiculizaba nuestras estúpidas vidas de humanos. Descanse en paz, nosotros nos quedamos.

10 comentarios:

  1. Yo soy un desastre cocinando así que ni lo intento con la paella, por fácil que sea (aunque lo mismo para vendérsela a los guiris sí que podría ponerme a ello...)

    Muy triste la noticia de Robin Williams, sí. Me he quedado planchada cuando me he enterado.

    Cordiales saludos.

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    1. Ya cocino yo por los dos, querida. También comeré por los dos.

      Siempre suyo
      Un completo gilipollas

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  2. No podría estar más de acuerdo con usted. Respecto al señor Williams, es una pena, pero... que nos espere mucho tiempo. Amén.

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  3. No me hable de paellas que soy valenciana y cada vez que veo a mi apreciada paella con chorizos, o echa al horno, entre otras atrocidades se me parte el corazón...

    En cuanto al señor Robin Williams, nada mas que decir: Oh capitán, mi capitán!

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    1. Invíteme usted a una de sus magnificas paellas valenciana y prometo escribir bien sobre ellas. Sobre usted no escribiré, eso me lo guardo para el polígrafo del "Sálvame De Luxe".

      Siempre suyo
      Un completo gilipollas

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  4. Por suerte mis paellas de verano las prepara el chef de la embajada de España. Lo que es tener amigos en los lugares adecuados :))

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    1. Que pena que en España no tengamos embajadas de España. Debe ser por eso que nuestras paellas son tan malas...

      Siempre suyo
      Un completo gilipollas

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  5. Como me alegra que tenga usted tiempo en vacaciones para escribir. Tuvo un imperio que levantaria de nuevo si le dedicara el tiempo necesario. Es usted un maestro.

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    1. Lo siento, el imperio ya no me interesa... gracias por sus amables palabras pero prefiero dedicar mi tiempo para otras cosas como contemplar el amanecer o masturbarme con un melón previamente calentado en el microondas.

      Siempre suyo
      Un completo gilipollas

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