Hace unos días, en plena Puerta del Sol, los viandantes contemplaban, entre el estupor y la carcajada, como Bob Esponja y Hello Kitty se enzarzaban en sorprendente lucha por conseguir el mejor lugar de la plaza. Lógicamente el mejor lugar significa el lugar donde conseguir mayor remuneración por no hacer nada. Antes de entrar en la pelea en si debemos tener en cuenta que cualquier análisis inteligente que queramos hacer del hecho se desmonta en la premisa que son dos adultos disfrazados de dibujos animados, un acto solo permitido para la lujuria en la intimidad de nuestro dormitorio. Un adulto nunca (y digo NUNCA) debería salir a la calle vestido de dibujo animado. Que para algo hemos conseguido el estatus de adulto, coñe. Partiendo de la premisa que quienes se ocultaban bajo los disfraces carecían de toda dignidad, entonces podemos entender que se líen a ostias para conseguir el mejor lugar en la plaza. Pero entonces reflexionen ustedes sobre una cosa: los disfraces eran de gomaespuma... ¿y que se consigue dando un puñetazo con una mano de gomaespuma en un rostro de gomaespuma? Pues poca cosa, por eso parece que la discusión duró mas de lo previsto, porque ninguno de los contrincantes caía al suelo con la nariz rota. Así pues, si se trata de un espectáculo inofensivo yo propondría nuevos combates como Charlot Vs Calamardo o Spiderman Vs. Pluto. Un gran negocio para la comunidad de Madrid, tomen nota. Personalmente hubiese pagado por ver a Sanchez Drago peleándose con Perez Reverte o habría pagado aun mas por ver a una neumática moza peleándose con otra neumática moza vestidas ambas con unos minúsculos bikinis de lamé dorado. Porque rezconozcamoslo, ver a Bob Esponja y a Hello Kitty peleándose tiene tanto de apasionante como unas elecciones en Galicia. Por lo visto, el año pasado Dora La Exploradora y Minnie Mouse protagonizaron un suceso similar también en la Puerta del Sol. Así pues, queridos amigos madrileños, descarten de sus agendas esos caros viajes a Eurodisney o a Port Aventura, simplemente lleven a sus hijos a la Puerta del Sol a ver los magníficos combates que allí suceden. Tan curiosa estampa enseñará mas a sus hijos sobre la vida real que cientos de libros de texto.
"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)
27 oct 2012
15 oct 2012
El gilipollas del Gintonic
Vivimos los albores del apasionante Siglo XXI en los que el hombre ha alcanzado las mas altas cotas convirtiéndose en un ser estratosférico o en un presidente de un país aunque no sepa pronunciar la letra R. Y a pesar de ello siguen habiendo otros aspectos en los que fuimos, somos y siempre seremos unos auténticos trogloditas de esos que (bendita costumbre) arrastraban a las mujeres del pelo. Por mucho que la ciencia, la tecnología, el pensamiento o los gorros de piscina evolucionen, nosotros seguiremos comportándonos como animales de feria. Porque eso es lo que somos. Decía Eduard Punset, ese divulgador científico al que parece que le ha peinado el viento, que la civilización evoluciona a mayor velocidad que el cerebro humano. Y así nos va como nos va,. La mejor muestra de ello es el Gintonic, esa bebida que antaño era tan simple como el cerebro de un Ministro de Educación pero que ahora ha evolucionado a unos niveles que ni la física cuántica es capaz de explicar. Porque por mucho que me lo expliquen soy incapaz de entender que pinta el cardamomo, la canela o los granos de café, flotando en un gintonic a no ser que estén destinados a doblar el precio de nuestra consumición. Por ahí van los tiros, creo yo. Antes nos servían un gintonic de Larios, en vaso de tubo, con tónica Schweppes y adornado todo por una mueca desganada del camarero. Ahora se enfría la copa con los hielos adecuados, se retira el agua sobrante, se vierte con cuidado la ginebra premium (con mas elementos botánicos que el gel de ducha de Paco Porras) con un vaso medidor, después se vierte una tónica de calidad (o sea, la cara de cojones) con una cuchara circular, finalmente se tuerce la piel del limón para que deje caer las gotas del aceite, se bordea la copa con la piel para dejar un regusto cítrico y se decora con todos los floripondios que tengas a mano y que van desde una fresa a un pomelo pasando por un ramo de margaritas. Y ustedes se preguntarán si todo eso sirve para algo. Pues si, para que nos claven 15 euros por un gintonic que a nuestros padres les costaba 100 pesetas. ¿Sirve de algo toda esta complicación? Puede que si, puede que no, pero lo que es incuestionable es que nos gusta complicar lo simple casi tanto como simplificar lo complejo. Es como pretendiésemos que un político o un banquero fuesen honestos. Deberían serlo pero su genética se lo impide. Con el gintonic sucede lo mismo, debería ser simple pero nuestra genética lo complica. Hagan una prueba, compren tónica marca blanca, una botella de Larios y hielo de cubitera, preparen un gintonic al uso. Después repitan el proceso con tónica y ginebra de calidad siguiendo el ritual anteriormente descrito. Ahora denle a un amigo a probar (a ciegas) las dos bebidas. Les recomiendo que si es a ciegas le ayuden a riesgo de verter todo el líquido fuera del receptáculo bucal. Después pregúntenle que le ha parecido. Si es capaz de distinguir, ustedes son el gilipollas del gintonic por pagar 14 euros por algo que vale 4 euros. Si no es capaz de distinguirlo, entonces él es el gilipollas del gintonic. Sea como sea, siempre hay un gilipollas del gintonic.
25 sept 2012
Alta Infidelidad
Ser infiel es -o debería ser- un acto tan normal como desayunar una tostada con mantequilla. Los animales (y los humanos somos mas animales que nadie) no conocen la fidelidad porque follan todos con todos para continuar la especie. Estoy seguro que ahora mas de uno que luce coleta de pelo canoso y la pegatina de un oso panda en un coche eléctrico, me corregirá para asegurar que no todos los animales son infieles. Pues vale, tampoco todos los que trabajan en un periódico son periodistas ni todos los políticos son honestos. Pero lo que estoy haciendo es cometer el pecado de generalizar así que les digo a esos distinguen la mierda de las cabras de la mierda del pastor que mejor vuelvan a fumar cigarritos de la risa y me dejen continuar en paz. Y después de este paranoico paréntesis, vuelvo al tema de la infidelidad presentándolo como algo normal, bonito y que deja la piel tersa. Por mucho que se empeñen ustedes en que la una virtud. Sepan que la mayoría de las virtudes son estupideces. Ser infiel es muchísimo mas divertido que ser fiel. Y no me vengan ahora con eso de que ser infieles nos hacen peores. ¿Acaso ver Intereconomia o leer a Pérez-Reverte nos hace mejores? ¿Acaso descargar películas por Internet o defraudar a hacienda nos convierte en candidatos al Nobel de la Paz? Puestos a no ser perfectos, seamos infieles. Forniquemos todos con todos (todos con todas si son ustedes heterosexuales). No permitamos que se extinga la especie a la que pertenecemos y que ha llegado a lo mas alto (La Luna) y también a lo mas bajo (Operación Triunfo). La infidelidad es tan necesaria como el azúcar para el café, e igual de dulce, pero sobre todo... no engorda sino que adelgaza. ¿Que mas quieren? No me quedan demasiados argumentos para convencerles sin caer en los tópicos así que anímense. Ah, por cierto, si son ustedes mujeres y se deciden a ser infieles después de leer este texto, acuérdense de este pobre gilipollas que las ha ayudado a liberarse del sostén de la fidelidad, y sepan que también puedo liberarlas de otro tipo de sostenes con una sola mano y en menos de tres segundos.
21 sept 2012
Apalabrados
Jugar a Apalabrados va a resultar que, al final, es como la vida misma. Unos pierden, otros ganan, e incluso algunos -los que menos- renuncian. Pero absolutamente todos vuelven.
Se de gente que pretende ligar con este juego poniendo palabras que inciten a su oponente al pensamiento obsceno, también se de gente que hace trampas porque cree que parecer inteligente es más importante que serlo, por otro lado se de gente enganchada al juego cómo drogadictos de las letras. Incluso se de gente que después de meses aún no sabe de que va el juego y creen que es una suerte de ajedrez alternativo. Yo pertenezco a todos ellos. Y luego parece que hay algunos, los que menos, que nunca jugaron. Pero jugarán, tiempo al tiempo.
Hoy es Apalabrados pero mañana será cualquier otra moda, porque seducir, engañar, equivocarse o no entender nada, forman parte de la condición humana. No del juego. Yo mismo me he tirado noches enteras jugando con conocidos, con desconocidos o incluso con desconocidos a quien no me gustaría conocer nunca. Porque jugar es vivir y vivir es jugar a no perder. Quizás ahí radique el éxito de este juego, eso y humillar al contrario. Porque pisar es mas divertido que ser pisado. No crean eso que dicen que lo importante es participar. Y un carajo. Lo importante es ganar y después ponerse a bailar mientras señalamos a nuestro oponente y nos reímos y hacemos pedorretas y se nos escapan los orines de la emoción. Ahora si.
Hay quienes aseguran que perdemos el tiempo jugando a cosas de niños, juntando palabras, todo el día enganchados al ordenador o el teléfono móvil. Y yo me pregunto que hay de malo en todo eso. Permitimos que los políticos nos engañen, que los empresarios nos opriman, que la suegra nos menosprecie. Pero no vemos con buenos ojos que cuatro adultos se distraigan juntando palabras sea por el motivo que sea. Aunque solo sea para poner palabras obscenas. He dicho.
8 sept 2012
Consultorio del doctor gilipollas (12)
Estimado doctor, soy un
yonqui, o lo que es lo mismo, uno de esos que van caminan en chándal por la calle dando tumbos y diciendo “lo que encuentre
en tus bolsillos too pa mi”. Le escribo (bueno, en realidad le
escribe un pobre inmigrante a quien estoy amenazando con una jeringuilla
en un ciber) para contarle que me he enamorado de una mujer policía
que me detiene día si, día también. Firmado: el chirlas.
Estimado detritus social,
los policías no detienen un día si, otro también. A lo que usted le sucede se le llama "amor policial", no
hay mas. El próximo día que la agente le detenga susúrrela que la
porra y las esposas tienen otros usos además del puramente
profesional. No se preocupe si comienza a golpearle a usted en la boca. Imagino que, por su adicción, no
deben quedarle muchos dientes. El amor es una tarea que requiere paciencia y todo apunta a que la autoridad está lanzando señales de amor hacia lo peor de nuestra sociedad: usted. Paciencia.
Doctor, estoy enamorado
de mi suegra. ¿Qué me recomienda? Firmado: Antonio.
Querido Antonio, aunque las perversiones animales no son mi especialidad, y sin
conocer en profundidad a su suegra (ni ganas) ya le anticipo que
una suegra es -por definición- el depredador mas fiero de esa selva
que significa el matrimonio. ¿Mi recomendación? Las suegras arden
magníficamente con la ayuda de un poco de gasolina. Es difícil continuar enamorado de un cadáver calcinado. Por otro lado, e
intentando ser positivo, podría haber sido peor: imagine enamorarse de su
suegro.
Doctor gilipollas, mi marido quiere que nos grabemos haciendo el amor para luego montarlo en video en blanco y negro, con música del NO-DO y enseñarlo a las visitas. ¿Que diablos está sucediendo? Firmado: Pilar.
Lo que sucede es que gobierna el PP. Suerte con lo suyo y sepa usted que el sexo en blanco y negro favorece a los que somos gordos.
Querido Dr Gili tengo un
problema bastante serio y no se que hacer, estoy enamorada de un
chico 11 años mas mayor ke yo , yo tengo 18 años y el problema es
que tiene mucho complejo de edad y mucho miedo por el que dirán o le
llamaran pero lo peor de todo es que le gusto yo y también a otra
chica que tiene 35 años y esta totalmente enamorado de ella, pero
después dice ke no quiere perderme como amiga y tal y al cabo de
algunos días intenta provocarme para follarme pero después esta
enamorado de la otra y quiere decírselo y yo cada día muero en vida
por que es buena persona pero me esta haciendo mucho daño, quiero
hablar con el pero me duele... estoy perdida. Saludos Sonia
Querida Sonia, como usted
comprenderá, el hombre se rige por dos órganos perfectamente separados como son el corazón y el pene. Su hombre se acuerda de usted con el
pene y de la otra con el corazón. No desespere, siempre es
mas seguro tener agarrado a un hombre de su pene que de su corazón. Debe saber que usted tiene
la sartén por el mango y quien dice mango quiere decir literalmente
mango.
Estimado doctor, me he enamorado de un famoso pero tengo miedo de continuar la relación porque no quiero aparecer en los medios, odiaría que mi familia me viese en los programas del corazón. Pero le amo. ¿Que puedo hacer? Firmado: soñadora.
Querida Soñadora, el amor con un famoso es como comer frijoles con chilli en un restaurante mejicano: resulta agradable pero viene acompañando de inevitables consecuencias en la parte inferior de nuestro tronco. Hoy en día hay varios tipos de famosos, a saber: los conocidos, los famosetes y los realmente famosos. Si su enamorado pertenece a la ultima categoría y además es rico, debería usted sufrir en silencio pero continuar comiendo frijoles. Siempre es mejor utilizar Hemoal siendo rico que pobre.
Señor gilipollas, mi marido tiene un gran corazón pero el pene pequeño. ¿Que me recomienda?
Que se busque un amante que no tenga un gran corazón pero si un gran pene. También le recomiendo que deje de preguntar chorradas en un consultorio falso en Internet.
Envíen sus preguntas a completamente.gilipollas@hotmail.es o déjenlas en los comentarios. Y recuerden: cuenten siempre la verdad aunque sea mentira.
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