"El secreto del éxito es la honestidad. Si puedes evitarla... está hecho" (Groucho Marx)

16 jun 2013

Las zorras literarias

Tengo un amigo (en realidad un conocido dado que mi asquerosa personalidad me aleja de cualquier amistad) que un tiempo atrás se apuntó a un taller de esos literarios donde se supone que les enseñan a hacer mejor algo que les enseñaron a hacer años atrás en la escuela: escribir. Se juntan, hablan de literatura, de estilos, de técnica, de construcción, etc. Vamos, lo que la gente normal entiende como “un auténtico coñazo”. Lo más curioso es que en estos talleres, como en los de cocina, yoga o pintura, la mayoría de la gente que acude son féminas. Cosa por otro lado lógica ¿acaso se formó algún imperio cocinando cuscús, escribiendo poemas, pintando una acuarela en el parque o haciendo yoga en lo alto de la colina junto a los cañones? Pues no. Todas esas zarandajas inútiles son propias del sexo femenino. Si hubiese cursos para conseguir sexo fácil, decir piropos o rascarse el culo, estarían llenos de hombres. Pero no. Los hombres que se apuntan a esos cursos propios de mujeres o tienen la condición propia de las mujeres (o sea, que besan a otros hombres y los poemas les hacen llorar) o quieren ir a un curso lleno de mujeres para  hacer yoga y llegar hasta la postura de "flor de loto empotrada contra el colchón". Para follar, vamos. Curiosamente no creo que mi amigo… mi conocido, se haya apuntado para ninguna de esas cosas. Pero su señora esposa no opina lo mismo. Es más, a las compañeras del curso de literatura les llama las “zorras literarias”.  

Una vez al año las zorras literarias hacen una escapada de fin de semana (a la que va el conocido esposo de mi conocida), duermen juntos, ríen juntos, beben juntos e imagino que se duchan juntos porque un hombre con tantas mujeres ha de ser realmente un lerdo para pasar dos días encerrado en una casa rodeado de mujeres… hablando de la prosa Flaubert. Fornicar no es malo, incluso los cardiólogos lo recomiendan. Fornicar con otras personas que no sean la persona con la que debes fornicar tampoco es malo, incluso los cardiólogos lo recomiendan siempre que tu señora esposa no te pille introduciendo tu sagaz pluma en tintero ajeno.

Lo cual me lleva a la inevitable pregunta: ¿debo apuntarme a un curso donde hayan zorras literarias? Supongo que si pero haciendo gala de mi condición de gilipollas creo en vez de gastarme el dinero en un curso literario lo voy a gastar en amor tarificado en el club “El Conejito Feliz”. El propósito es el mismo, el gasto también, pero al menos con mi solución me ahorro escuchar coñazos sobre Flaubert y su puta madre. 

Y conste que esto último ha sido una frase hecha, desconozco si la madre de Flaubert también se dedicaba al amor tarificado.



7 jun 2013

Twitter, resumen de Mayo






























2 jun 2013

La técnica de la distracción lateral


Queridos míos, como bien saben, no suelo ser prolífico en lo que atañe a dar consejos para ligar. Básicamente porque nunca he conseguido tal hazaña propia tan solo de vigoréxicos o millonarios rusos. Pero, como otras veces dije, aunque no se ligar, soy un maestro en el no ligar así que una sencilla regla matemática (o filosófica... incluso culinaria) me indica el camino de lo que se ha de hacer: exactamente lo contrario. Una de las técnicas de todo pagafantas que se precie es darle a nuestra amada todo cuanto creemos que necesita, la invitamos a beber, a cenar, le guardamos el abrigo mientras liga con el tío mas mazas de toda la discoteca, la llevamos a casa en coche y le arreglamos el ordenador. Ella nos mira, sonríe con esa expresión maligna de quien se sabe poderoso, y nos da circunstancialmente un beso en la mejilla. Nosotros creemos que estamos ligando, claro, creemos que el proceso de cortejo es un proceso lento y sinuoso y también creemos que ella se acuesta con cualquiera menos con nosotros para poner a prueba nuestro amor. ¿La realidad? Somos como el aparcacoches que cree que el Ferrari es suyo solo porque lo ha llevado hasta una plaza. 

La técnica de la distracción lateral es simple y compleja al mismo tiempo. Simple porque no requiere más esfuerzo que unos segundos de comprensión y ejecución pero compleja porque ligar siempre ha sido difícil, aunque seas George Clooney sosteniendo un ristretto. La técnica de la distracción lateral consiste en ligar de lado, no de frente. Es al arte del ligoteo lo que la invención del falso 9 al fútbol. Mientras la susodicha (incluso el susodicho) habla frente a frente con otra persona, acérquense de manera lateral a su presa y comiencen una nueva conversación soltando cientos de preguntas por segundo a un volumen de voz lo suficientemente alto para hacerse oír por encima de los altavoces de la discoteca. De repente su presa, molesta por el nuevo interlocutor, desviará su vista del cachas con el que iba a acostarse en breve y se fijará en ustedes pasando a ser el cachas el elemento secundario. ¿Sencillo, eh? Ahora que hemos conseguido distraer lateralmente a nuestra presa, se preguntarán ustedes que hacer. Eso es aun mas sencillo y si lo preguntan es que no han aprendido nada de mis anteriores consejos, perros desagradecidos. A ver, les refrescaré la memoria: una vez hemos conseguido captar la atención de nuestra presa, lo siguiente es lo de siempre, sacar tres billetes de cincuenta euros y preguntar “¿en tu casa o en la mía?”. ¿Funciona? En realidad cuantos mas billetes muestren, mejor. Esa es la verdad. No he conseguido perfeccionar esta ultima parte porque soy pobre y apenas puedo mostrar unas monedas. Pero creo que funciona.

¿Mi consejo respecto a la técnica de la distracción lateral? Hablen con la boca llena, rásquense sus partes de manera mas que evidente, nunca inviten a una mujer a nada… ¿ligaran mas con eso? Por supuesto que no. Pero al menos no tendrán ustedes que fingir que son mejores. Y es mucho más barato. Ese es mi consejo para hoy, queridos.


30 may 2013

El pagafantas del siglo XXI


No hay mayor problema para un informático que se te quemen media docena de bits así sin quererlo. Bueno... si que hay una cosa peor: que el resto sepan que eres informático. Si a eso sumas que eres un informático de actitudes chulescas y despreciativas respecto a la ignorancia ajena del tema entonces estás perdido. Han acertado: el informático prepotente soy yo y los ignorantes son todos ustedes. Porque reconozcamoslo, el amigo informático no se construyó para la ignorancia ajena.

¿Quién no tiene un amigo informático sus tristes vidas? Mas por “informático” que por “amigo”, claro. Desde que sabemos que el amigo del amigo de un amigo es informático, en ese mismo instante pasa a ser tu mejor amigo, alguien a quien puedes invitar para tomar una cerveza (caliente) y unas (pocas) palomitas (de la noche anterior) para que te revise gratis todos y cada uno de los ordenadores de tu casa. El informático es el pagafantas del siglo XXI, sin lugar a dudas. 

Desde que por el barrio se supo que yo era conocedor del mundo informático, me salieron amigos por todos lados, amigos que me invitaban a su casa y antes de decir "buenos dias" ya me ponían frente a un ordenador para que le arreglase las mil enfermedades que imaginan que tiene. Vamos, que el informático es ese amigo al que Miguel Angel le pidió que le ayudase a pintar gratis la capilla Sixtina pero no le dio ni un triste bocadillo de chopped para merendar. Yo de informática no se demasiado pero cuando alguien me pide ayuda no puedo evitar sentirme como Hitler cuando miraba a Polonia o como cuando el doctor House decía “lupus”. Como nuestros políticos, me crezco en la ignorancia. 

Pero si quieren que les arregle el ordenador gratis antes tienen que cumplir tres simples normas:

1- Ser mujer
2- Estar buena
3- Estar MUY buena


De acuerdo, en realidad las normas 2 y 3 no son obligatorias. No se ser exigente cuando tengo hambre. Así que aquí me tienen y créanme queridas cuando les digo que un informático de verdad es mucho mas caro, sobre todo si se casan con él.




19 may 2013

Eurovisión 2013

Este año que vivimos, el convulso 2013, ha sido la mejor cosecha de Eurovisión, sin lugar a dudas. No hablo de la calidad artística de los concursantes (de hecho veo Eurovisión con el mute puesto) sino de la largura de los vestidos de ellas. Eurovisión es algo caduco y como tal debe apelar a los mas bajos instintos del espectador: ver carne fresca. Nunca antes se había visto en Eurovisión tanto cacho, tantos escotes ni tantas telas ajustadas a las curvas del deseo. Porque reconozcamoslo, ¿a que hombre le gusta tanto Eurovisión como para tragarse el certamen entero? A ninguno. Pero a las mujeres y a los peluqueros si que les gusta verlo y es por eso que los hombres que concursaban lo hacían con movimientos femeninos y sorteando charcos de aceite. Así si: carne para los espectadores y música para las espectadoras. ¿No era tan difícil, no? Hasta los que ruedan películas porno saben cual es la fórmula.

¿Mis favoritos? Sin lugar a dudas los representantes Griegos y su canción "El alcohol es gratis". ¿Quien no puede ser fan de una canción con un título así? Por cierto, hablo de música, el hecho de que los tipos llevasen falda no influye en mis gustos. A pesar de que lucían una piernas preciosas los jodios...



Respecto a la actuación de España quedamos los penúltimos lo cual refleja lo que ya toda Europa sabe, que vamos en el vagón de cola, desafinando y vestidos con el color de la mala suerte. Dice un amigo mio que no le temblaba la voz, que cantó de maravilla y que la canción era buena, hecho este que no puedo refrendar pues, como he dicho, tenía el televisor con el mute puesto y mis ojos fijos en el pechamen de la pequeña asturiana, imaginando a Fernando Alonso, en el pasado, recorriendo todas esas curvas con el DRS abierto.
Y sepan usted que lo mejor de la noche sucedió en twitter, cuando salió al escenario un señor realmente extraño que representaba a Rumania (la foto que acompaña a este post) y que era una mezcla entre un vampiro y Freddie Mercury. Observen ustedes la reacción del genial chef Alberto Chicote en ese preciso momento. No se puede expresar mejor lo que todos pensábamos...


Y ahora, a esperar otro año para volver a hacer el ridículo delante de toda Europa. Ah no, disculpen ustedes, que eso ya lo hacemos a diario. Que memoria la mía...