Vamos a retomar el tema de las críticas que tan buenos resultados dio en su día. Consciente soy que en las últimas semanas he estado abusando de ciertas reflexiones filosóficas me están haciendo perder lectores con la misma rapidez con que el la izquierda pierde votos. Bueno, no tanto. En el ciberespacio no funciona la introspección porque ustedes, mis ingratos animales de compañía, solo buscan sangre o sexo. O sexo con sangre. Así pues vamos a uno de los típicos posts políticamente incorrectos con mucha sangre y algo de sexo. Espero que lo disfruten.
CONCIERTO BILL CALLAHAN. Lunes, 23 de mayo de 2011. Sala Bikini (Barcelona)
Anoche en la sala Bikini tres tipos recién salidos de la siesta se plantaron en el escenario, se limpiaron las legañas, bostezaron al unísono en un incomparable ejercicio de aburrimiento sincronizado y entonces dedicaron a repetir una vez tras otra la misma canción con diferentes registros. Aunque no me hagan demasiado caso, quizás fue yo que me quedé dormido antes de finalizar la primera canción. No es culpa mía sino de la aburrida telonera Sophia Knapp y de una ingesta descontrolada de cervezas. No me refiero a ella, de hecho la muchacha era tan angelical como un anuncio de compresas. Inútil aclaración: el que bebía era yo. De hecho creo que pasé más tiempo en el lavabo que en la sala. Tampoco crean que fue una tragedia, a veces el silencio de las paredes mejora el sonido de ciertas canciones. De todas las canciones enn el caso del cantante de anoche. ¿Cómo definir su estilo? Algo así como un tenor con afonía que recitase poemas de malditos con un entusiasmo solo comparable al de las películas de Isabel Coixet mientras unas luces tenues invitan a completar ese silencio con profundos ronquidos.
Se preguntarán que hacia un tipo como yo allí. La respuesta es mas simple de lo que parece. En mi infinita ignorancia imaginé que la combinación de los nombres Bikini y Bill me asegurarían un concierto donde decenas de sureñas desvestidas con escuetos bikinis bailarían cual Bar Coyote, canciones de ZZ Top embadurnadas de aceite y rodeadas de banderas norteamericanas. Y por que me habían invitado, que diablos.
En lugar de las sureñas en bikini aparecieron aquellos tres aprendices de vagabundos quienes comenzaron a emular los tiempos en que eran jóvenes e intentaban suicidarse tocando canciones en el garaje de sus padres.
En lugar de las sureñas en bikini aparecieron aquellos tres aprendices de vagabundos quienes comenzaron a emular los tiempos en que eran jóvenes e intentaban suicidarse tocando canciones en el garaje de sus padres.
El guitarrista tomó asiento en una silla de plástico abriendo exageradamente sus piernas cual meretriz de carreteras secundarias bajo la sombra de un pino, sus gestos durante el concierto iban desde el sopor a la histeria pasado por momentos de tal introspección que uno pensaría que estaba reescribiendo el "Ulises" de James Joyce con la única ayuda del poder de su mente. El batería parecía poseído por un demonio, haciendo muecas y con la mirada fuera de sí. Vamos, tal que si su camello le hubiese dejado colgado momentos antes del concierto, nunca mejor dicho lo de "colgado".Y en último lugar dejo a Bill Callahan, el autor de todo aquello, un tipo apocado, triste como un entierro al atardecer en un cementerio al borde del mar. Poseedor de una poderosa voz pero también de una poderosa capacidad de comunicación semejante a la de un mejillón en una paella. El tal Bill sostenía una guitarrita a la altura del pecho (a la misma altura que el cinturón de Julián Muñoz) que rasgaba pausadamente en el convencimiento de que el aburrimiento es un valor en alza. No se demasiado de inglés pero creo que sus monótonas canciones hablaban de amor, suicidio y árboles centenarios llenos de pájaros negros. Algo así como una película de autor en 3D.
Queridos míos, nunca vayan a un concierto donde las canciones se susurren o donde hayan cientos de gafapastas y calvos con gorra guais coreando las letras en inglés. La música es ruido, es inglés inventado y es un calvo gordo con camiseta de “Ramones” tocando una batería imaginaria, son bailarinas en biquini y también pantallas gigantes de vídeo. Pero resulta que anoche Bill Callahan no era más que un aburrido que invitaba al suicidio colectivo con una guitarrita colgada del cuello. O eso o es que yo soy un completo gilipollas.
Ahora que me releo... ni sexo ni sangre. Maldita sea.
Ahora que me releo... ni sexo ni sangre. Maldita sea.
Critica "seria" del concierto de Bill Callahan
Myspace de Bill Callahan
Página web de Bill Callahan
Video "America" de Bill Callahan
Mi muy querido amigo:
ResponderEliminarMejor usted que yo....si me veo en tal tesitura probablemente me hubiese metido un tiro...o la hubiese liado a tiros (casi mejor lo segundo, ¿no le parece?)
Un saludo coleguita
Querida La Perfida Canalla. Yo me hubiese pegado también un tiro pero estaba tan lleno de modernos que seguramente la bala habría matado a alguno mas. Cosa que bien pensado, habría sido "matar dos pájaros de un tiro" realmente.
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas
Pues yo esperaba la crónica de las carreras. Al menos allí el ruido es de verdad.
ResponderEliminarSi es que va usted a cada sitio...
;DD
Querida El guardian del Faro. Ahí va mi cronica de las carreras: Alonso lo hace todo bien y queda el quinto, no queda el sexto porque no me dejaron entrar con mi ford fiesta en el circuito que si no...
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas
Estimado Sr. G,
ResponderEliminarPor lo que cuenta, creo que yo me habría pasado al alcohol y las drogas fuertes para no soportar semejante tostón. Parece ser que los conciertos en salas de élite ya no son lo que eran.
Y no se preocupe, nosotros le seguimos igual aunque no haya sexo ni sangre de por medio. Lo importante es la intención.
Saludos,
Ale, ale, no llore tanto. A mí, acaban de invitarme a un concierto del consorcio.
ResponderEliminarCon el insomnio que arrastro últimamente... actúan otro día en Barcelona?
ResponderEliminarno conocía yo al Bill Callagan ese... ya voy a investigar que tan malo es. Gracias por la crítica.
ResponderEliminarah, gracias gilipollas, esto es mejor que las pastillas para dormir!
ResponderEliminarQuerida Dana. Los conciertos, desde que todo es políticamente correcto y ya no se puede beber en botella, ya no es lo mismo. Lo bien que se me daba romper botellas con la cabeza. Con mi cabeza.
ResponderEliminarQuerida NI la breve. ¿Aun están vivos lo de "El Consorcio"? Entre todos tienen el pelo mas blanco que todo el estado de Alaska en pleno invierno.
Querida Marta. Pues no vuelven de momento a BCN pero si quiere le preparo un karaoke en mi lecho.
Querida Adriana. Pues yo que pensaba que a usted precisamente le iba a gustar el bueno de Bill.
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Usted debería ir a un concierto de rock, heavy o similar donde el alcohol y las sustancias varias hacen a las féminas más receptivas. O no.
ResponderEliminarPues yo no le conocía a este bill,pero eso de voz de entierros y cementerios,canciones de pájaros negros y suicidios me ha recordado a la noche de los muertos vivientes.
ResponderEliminarYo por si las moscas no iré a verle
Te beso Fernando
Pues a mí me han gustado mucho sus posts reflexivos!
ResponderEliminarFíjese si soy inculta que a estos (bill & company) ni los conozco...
Un besote Completisimo ... bueno, después de semejante tribulación mejor un beso.
había creado usted expectativas con lo del sexo y la sangre que no han sido satisfechas. creo que debe un post que lo cumpla.
ResponderEliminarpor lo demás, yo no tengo mucha experiencia en conciertos, pero creo que la idea de rubias bailando con botas y sombrero cowboy y gordos tocando baterias imaginarias se parece bastante más a las palículas americanas malas que a la auténtica música. no sé, es una idea.
un beso, mi querido gilipollas.
Sus gustos son sospechosamente "gafapasteros". Yo le hacía más de pasodobles tal como el de Paquito el chocolatero.
ResponderEliminarUn saludo afectuoso.
Un ejemplo de los gustos musicales que le imaginaba:
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=t0mlPqKwhEE&feature=related
Eso va a ser que no bebió Ud. suficiente alcohol....yo me dormí en uno de Los Secretos...joder qué tiempos aquellos. Un beso Sr. (no le digo Gilipollas que luego lo usa en mi contra)
ResponderEliminarCreo que esta clase de conciertos, por lo que afirma usted, deberían celebrarse directamente en un cementerio entre medianeras.
ResponderEliminarTengo la sensación de que el tal Willy Cagallan debió de pasar una infancia de miedo, una juventud de infarto y una senectud prematura como consecuencia de las secuelas y el enorme estress post-traumático producido tras visionar treinta veces seguidas Cosas que nunca te dije. Es posible que esté equivocado, pero me sabría mal reconocerlo.
Un saludo,
Miguel
Se ha equivocado terriblemente. Usted tenía que haber ido a un concierto de Malena Gracia..., y no le digo de Sabrina porque debe estar jubilada, que si no... sería lo ideal.
ResponderEliminarBeXo, bolsita.
No sé quien es este tipo pero después de leer tu crítica, ninguna gana de saberlo.
ResponderEliminarMenos mal que la cerveza ayuda en estos caos y en los otros, vamos, en todos.
Besos
Perdone mi atrevimiento, pero a su edad los únicos conciertos a los que puede usted acudir son los bolos que hacen en verano los Sirex, Los Mustang, y Raphael. Quizá también le recomendaría como algo más actual la asistencia a uno de Falete, donde le puedo asegurar que no se quedará dormido.
ResponderEliminarSuyo affmo.
Queridos Sr. G,
ResponderEliminarSólo con el nombre ese concierto ya huele a incienso y velas encerradas de iglesia (así olía mi colegio), es decir, que huele a aburrimiento a kilómetros, ni qué decir del olor a sobaco rancio de los gafapastas que fueron a dicho evento... creo que soy una neurótica de los olores jajaja
Besos
Brillante entrada. Tóxica y punzante. Me he desternillado cuando se define el estilo de tenor afónico del cantante, comparable al "entusiasmo" de las pelis de la cargante Isabel Coixet. Genial el simil.
ResponderEliminarEstimado papacangrejo. Las féminas no son receptivas conmigo esté donde esté yo…
ResponderEliminarQuerida Babette. Dele una oportunidad a Bill. La que yo no le di.
Querida kamikaze. Conocer a Bill no es ser una inculta. Es más bien una bendición para cualquier otorrino (que no “ornitorrinco”).
Querida Naar. Entiendo su decepción porque la imagino sedienta de sexo y sangre. Prometo compensarla en cuanto me sea posible ya sea con un post o con sexo. Escoja el post, es un buen consejo.
Querida mujer asilvestrada. ¿Me está usted llamando gafapastas? La reto a un duelo en el bosque que hay junto al Carrefour. Podrá reconocerme porque llevo gafas de pasta y tarareo canciones de Bill Callahan.
Querida Princesa. Al menos usted y yo compartimos algo. Nos dormimos en conciertos de modernos. El día que quiera que nos despertemos en mi lecho aquí me tiene esperándola vestido con un batín de seda.
Estimado miguel. Desconozco la biografía del susodicho pero creo no creo que haya ido a muchas fiestas de la cerveza ni tampoco a fiestas de camisetas mojadas.
Querida Malena . Ahora que caigo… me recomienda usted un concierto de Malena Gracia y usted se llama Malena. Maldita sea!!!!! Es usted!!!!
Querida María. Dele una oportunidad a Bill aunque Bill no se la diese nunca a usted.
Estimado Carlos Galeon . Los Sirex, Los Mustang, y Raphael son mitos. No me los mezcle con Falete o el universo implosionará sobre sí mismo.
Querida Prosapia . Ojala el concierto hubiese olido a incienso y velas de iglesia. Olia a colonia de diseño y a cerveza derramada por encima de pañuelos palestinos.
Estimado pesadillas con cuerpo. Es que Isabel Coixet da para muchas risas… sobre todo cuando se pone seria.
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Ni sexo ni sangre JAJAJAJAAJA buena frase ! y lo de la foto de mi entrada no era el trasero, era la parte de delante...en fin, gracias por tu comentario jajaja un beso:)
ResponderEliminarM.
jaja buena forma de atraer público.No sé a que tipo de conciertos irá usted sr.Gilipollas pero a los que voy yo no faltan las tias despelotadas, claro que, hoy en día dónde no las hay?
ResponderEliminarNo leí el post anterior ya que la folítica y al f1 no son lo mio pero on le pierdo la pista a su blog
atentamente
Si es que ya no hacen conciertos como los de antes! ¿ Quién se dormía en un concierto de los Suaves en Sanfermines? ( bueno, dormirte no, pero no enterarte de nada por causas etílicas...)
ResponderEliminarSu nueva admiradora,
Chatnoir
¿Y porqué va a un concierto que no le gusta? Eso es poco menos que un suicidio musical.
ResponderEliminarSaludos.
Querida Maria del mar Agüera. Yo siempre confundiendo delante con detrás. Así me va...
ResponderEliminarQuerida Sweetdie. ¿A que conciertos va usted? ¿Se despelota también? ¿Puedo ir con usted? Con que conteste "si" a la última pregunta me doy por satisfecho.
Querida chatnoir. Si uno se duerme en un concierto de Los Suaves en los Sanfermines corre el riesgo de acabar durmiendo en el pilón. Eso si que es un deporte de riesgo.
Estimado Savot Truffle. Adivino no soy. Por eso fui al concierto. Por eso y porque era gratis.
Siempre suyo
Un completo gilipollas
A mi me hubiese encantado ir... pero vaya que ni me enteré.
ResponderEliminarEs lo que tiene hacer planes conmigo misma, que si no me entero no voy.
Una sala llena de gafapastas modernos? El paraíso... ya sabe usted mis rarerazas fetichistas.
Un beso.
PD; Gracias por felicitarme.
Mi querida Sophia. A usted le hubiese encantado el concierto, de eso estoy seguro. Demasiados gafapastas para mi. Incluso para usted, no crea.
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas
Mmmmm eso de ir a un concierto que no le guste debe ser interesante, habrá que probarlo alguna vez.. Besos:)
ResponderEliminarusted esta muy loco :D jaujsjsjjs
ResponderEliminary me gusta la locura
ResponderEliminarQuerida Laura Naharro. Ir a un concierto que no gusta es como utilizar gafas sin necesitarlas. Corres el riesgo de darte una ostia de mucho cuidado.
ResponderEliminarQuerida It's Lauren. Gracias por sus amables palabras, puede volver cuando quiera, los albornoces están detrás de la puerta del baño. El suyo es el rosa con estampados de "Hello Kitty".
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Buenas noches Sr. G.
ResponderEliminarMe temo que quien le regaló las entradas del concierto le engañó, pero bien. La próxima vez vaya a uno de "Pushi cat dolls", creo que reunen perfectamente las cualidades necesarias para sus gustos, si no musicales, al menos, le alegrarán la vista.
Un saludo
Querida Sara. Creo que la próxima vez iré directo al club "el conejito travieso" en vez de ir a una sala de conciertos. Al menos así me aseguro la jugada.
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas
Sr. Gilipollas,
ResponderEliminarPara poder entender el mensaje de las letras de Bill es necesario escuchar el cd/vinilo marcha a tras.
Por lo que asistir a un concierto resulta totalmente inútil.
Por otro lado hay gafapastas con mucho talento y que llenan salas en el ciberespacio. Le sugiero ver varios videos (para hacerse una idea completa) de un tal Ronald Jenkees.
Cuando quiera le indico lugares más adecuados para salir en Bcn. Acordes a sus necesidades pero también a sus posibilidades.
Pobre gilipollas... Condenado a una vida sin placeres... :(
ResponderEliminarBueno, para gustos, los colores. :) Pero ya te entiendo por dónde van los tiros.
ResponderEliminarxoxo
B* a la Moda
Este tipo de conciertos es lo que tienen, mucho gafapasta y poca diversión...una de dos, o se camufla y asiente y aplaude cuando lo hacen los demás o se dedica a buscar prominentes escotes donde recrearse hasta que la cosa termine...
ResponderEliminarEstimado COMO-DORE. He puesto el vinilo al revés en el tocadiscos siguiendo su consejo. El problema es que era un CD y lo he rallado todo. Me debe usted 23 euros. Gracias.
ResponderEliminarQuerida Cris. Solucione usted eso, por favor.
Queridisima B a la Moda. Los tiros van por donde siempre. Sequía en todos los aspectos. Incluso el musical.
Querida Ohdiosa. Entre los gafapastas no encontré escotes. ¿Usted es una gafapasta?
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Fernando ,perdone mi ignorancia pero¿q es un gafapastas?no lo había oído en la vida.
ResponderEliminarY quien es isabel coixet, esa q parece ser q le cae tan mal a usted
Te beso Fernando
Tienes razón. Yo canto infinitamente peor que él.
ResponderEliminarLe di la oportunidad a bill en un concierto privado en youtube.
ResponderEliminarY si,de la familia del mejillón
Te beso fernando
Mire, no sabía quien era este Bill, por algo será.
ResponderEliminar¡Y criatura de Dios!...No se dio cuenta que le regalaron la entrada...Ahí habría tenido que empezar a sospechar. Nadie regala nada por nada.
El que le hizo el "favor" lo sabia y no quiso pasar solo el suplicio del concierto de tres mejillones berberechos cantando en ingles. Elija mejor sus amistades.
Un orondo saludo.
Estimado Gilipollas, le hago una transfusión ahora mismo.
ResponderEliminarDeme los 20 dígitos de su cuenta y le ingreso unos leucocitos.
"Todo el mundo me dice que tengo que hacer ejercicio. Que es bueno para mi salud. Pero nunca he escuchado a nadie que le diga a un deportista; tienes que leer." JOSE SARAMAGO
Saludos,
Querida Babette. Un gafapastas son personas rondando la treintena con gafas de pasta, que van de modernos y creen que lo aburrido es arte. Isabel Coixet es una directora de cine alma matter de los gafapastas. Cuidado, es contagioso. Me alegro que haya conseguido escapar al influjo de Bill.
ResponderEliminarQuerida Maria. Espero que otras cosas las haga mejor que él. Ardo en deseos por saber cuales.
Estimado Lorenzo. Es que soy catalán, si me regalan algo allá que voy de cabeza.
Estimado COMO-DORE. Le daré el número de mi cuenta cuando usted me de el número de teléfono de su prima "Mari la Fácil".
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Tenía que haberme invitado, al menos ns hubiéramos aburrido juntos
ResponderEliminarQuerida Yo. Mejor nos aburrimos en mi casa. Me bajaré canciones del santo Bill. Usted traiga cava frio y poca ropa.
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas
Menos ropa todavía!!! jaja. No tomo cava que pierdo la cabeza y la compostura
ResponderEliminarQuerida Yo. No pierda la compostura que despues no le crecen las plantas.
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas